Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1998/10/05 00:00

DUELO DE JONRONEROS

La competencia por romper un récord de 37 años le devolvió al béisbol de las Grandes Ligas la emoción que había perdido en las temporadas anteriores.

DUELO DE JONRONEROS

El martes pasado comenzó_ en Nueva York el último de los cuatro Grand Slam de tenis de este año, el US Open. Pero aunque parezca difícil de creer, a pesar de la importancia del evento, el tema de moda en Estados Unidos no han sidolos resultados en las famosas canchas de Flushing Meadows. La causa para que los principales titulares deportivos estén desplazando al tenis para reemplazarlo por el deporte de las manillas y los bates es simple. La actual temporada ha terminado convertida en una de las más emocionantes de los últimos años, al punto de revivir el interés de los fanáticos por un deporte que venía de capa caída desde la huelga de los beisbolistas en 1994.Esto ha sido posible gracias a la expectativa que despertaron dos jugadores, Mark McGwire, de los Cardenales de San Luis, y Sammy Sosa, de los Cachorros de Chicago. Desde hace varias semanas el estadounidense y el dominicano libran un cerrado duelo en busca de imponer un nuevo registro que supere un récord de 37 años de vigencia, una hazaña que ha desatado la fiebre en los últimos días por 'la pelota caliente'.La marca que ha mantenido en vilo a los seguidores del béisbol y a las puertas de la historia a McGwire y a Sosa es la del mayor número de jonrones en una temporada. El registro de 61 cuadrangulares está vigente desde 1961, cuando fue impuesto por el telonero de los Yankees Roger Maris. La semana pasada la tensión por conocer cuál de los dos jugadores alcanzaría ese mítico récord llegó a su máximo límite. Los dos bateadores comenzaron la semana con 55 jonrones cada uno. Los Cardenales de McGwire jugaban esa noche de visitantes contra los desmantelados Marlins de Edgar Rentería, y por primera vez en lo que va corrido de la temporada el estadio del equipo de Florida, el Pro Player Stadium, superó las 15.000 entradas. La desastrosa defensa del título ha hecho que los seguidores de los Marlins se ausenten del escenario. Ese lunes, sin embargo, 36.548 aficionados abarrotaron las tribunas con la intención de estar presentes cuando McGwire bateara un cuadrangular. Pero después de su último turno al bate y en vista de que el jugador no consiguió el esperado jonrón, 28.000 de los fanáticos presentes en el estadio abandonaron el escenario cuando faltaban aún varios pasajes del juego. En los siguientes dos días, no obstante, los asistentes al estadio de los Marlins vieron recompensado su interés por el duelo de jonroneros. El martes, ante 42.000 fanáticos, McGwire consiguió dos cuadrangulares, con lo cual estableció un nuevo récord en la Liga Nacional al superar por uno el número de jonrones en una temporada. Ese registro estaba vigente desde que Hack Wilson consiguiera 56 jonrones. Un día después el Pro Player fue una locura y registró la mayor asistencia de este año al reunir en las tribunas a 50.000 personas y contar con el cubrimiento de 400 periodistas. Esa noche McGwire logró dos cuadrangulares más, elevando su marca a 59, con lo cual quedó tan sólo a dos del anhelado registro de Roger Maris. El jonronero de los Cardenales sólo ha sido superado por el legendario Babe Ruth, quien llegó a 60 en 1927 , y por Maris, que alcanzó 61. En el último mes el telonero de San Luis ha igualado o superado 22 récords, entre otros el de registrar en tres temporadas seguidas más de 50 cuadrangulares o ser el primer jugador en conseguir en su carrera profesional dos vuelacercas en un solo partido en más de 50 oportunidades. Mientras estos argumentos demos-traban porqué McGwire se ha convertido en la máxima atracción del béisbol, a mediados de la semana anterior su rival Sammy Sosa parecía ceder un poco de terreno en disputa del récord, pues su registro se estancó en la nada despreciable cifra de 56 cuadrangulares. Si al cierre de esta edición el récord no había sido batido, por lo menos al final de la semana eran muy pocos los que dudaban de la inminencia de que la vieja marca de Maris fuera superada ya que todavía restan más de 15 partidos para que termine la temporada. Pero, ¿por qué un récord que permaneció durante más de tres décadas puede llegar a su fin justamente en esta temporada? Según afirmó al diario The Miami Herald Rob Rotella, sicólogo deportivo de la universidad de Virginia y quien trabaja para los Ranger de Texas, "la clave ha estado en la rivalidad suscitada entre los dos bateadores. Esto les ha posibilitado a ambos jugar el uno contra el otro y no solamente en pos de un récord".Para los expertos la competencia existente entre McGwire y Sosa permitió que los dos pudieran soportar la presión de la prensa y del público, ya que ambos se dedicaron simplemente a superar los registros de su rival y a saldar viejas deudas deportivas, dejando a un lado la obsesión por la marca. En 1997 tuvieron un duelo jonronero similar que ganó finalmente el estadounidense 58 a 56. Desde ese entonces la pugna entre los dos ha sido permanente.Lo cierto del caso es que, aparte de la trascendencia del récord, lo importante es que después de años en los que el béisbol careció de grandes atractivos estos dos hombres hayan logrado lo mismo que en su momento hicieron Pete Sampras y André Agassi por el tenis: devolverle la emoción al juego. Mark McGwire ha igualado o superado 22 récords

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