Sábado, 25 de octubre de 2014

| 2013/07/01 00:00

El australiano Gerrans se impone en la tercera etapa

En un final para los embaladores se impuso Simon Gerrans. Mañana será la contrarreloj individual.

El ciclista australiano Simon Gerrans (abajo) (Orica Greenedge), al eslovaco Peter Sagan (arriba) (Cannondale), y al español José Joaquín Rojas (i) (Movistar), a su llegada a la meta de la tercera etapa del Tour de Francia, en Corsica (Francia). Foto: EFE

El australiano Simon Gerrans (Orica greenEdge) ganó sobre la raya el pulso al esprín al eslovaco Peter Sagan (Cannondale) en la tercera etapa del Tour de Francia, que despidió su trayecto por Córcega con el belga Jan Bakelants (Radioshack) con el maillot amarillo.

Gerrans, de 33 años, aceptó el duelo con Sagan, de 23, y en una llegada muy apretada levantó los brazos por segunda vez en el Tour, ya que en 2008 se impuso en Prato Nevoso. Por un tubular, pero suficiente para el ciclista de Melbourne, que adorna una temporada con 4 victorias, entre ellas sendas etapas en Vuelta a Cataluña y al País Vasco.

Le tercera plaza fue para el español José Joaquín Rojas (Movistar), quien lamentaba haberse quedado cerrado en el momento de salir a la rueda de sus rivales. Con un tiempo de 3h.41.24 entró todo el grupo con los favoritos y el líder, el ingeniero Bakelants, quien saldrá con el maillot amarillo en la contrarreloj por equipos de Niza.

El ciclista belga afrontará el esfuerzo colectivo que marcará las primeras diferencias en el Tour con 1 solo segundo de ventaja sobre el francés Julien Frasimon (Sojasun) y Simon Gerrans. Los favoritos salvaron el día sin percances y con ello se conformaron. Todos empatados a Niza.

El Tour se despidió de Córcega con la etapa de las mil curvas. Continuo serpenteo en el viaje de 145 kilómetros por la costa oeste entre Ajaccio y Calvi, sin un palmo de llano, con 4 dificultades en el menú, la última de ellas a solo 13 de meta, el Col de Marsolino, punto caliente de la jornada.

Curvas y curvas, y en cada una de ellas un paisaje inolvidable entre mar y montaña, de los miles que adornan "La isla de la belleza", por primera vez anfitriona del Tour.

Ajenos al entorno se formó la fuga. Salieron disparados nada más darse la salida 5 corredores: Gautier (Europcar), Vuillermox (Sojasun), Clarke (Orica), Westra (Vacansoleil) y Minard (Ag2r). Nadie se inmutó en un pelotón con muchos heridos por la caída de la primera etapa.

Contador, como el resto de los favoritos, solo tenía en mente la cronometrada de Niza, en la que espera estar "al ciento por ciento a pesar de estar magullado", y el Radioshack del líder Bakelants hubo de asumir el papel de controlador.

Los hombres de Andy Schleck querían mantener el maillot amarillo de Bakelants, quien pasó la noche casi en vela. "Apenas he podido dormir", decía emocionado en la salida.

En la aventura sobró el entendimiento, pero ninguno del quinteto podía imaginar llegar a Calvi con éxito. Juntos sortearon las tres primeras dificultades, pero estaban condenados de antemano.

La gestión de la etapa quedó para el Col de Morsolino, un segunda 3,3 kilómetros al 8 por ciento de desnivel. Ningún muro, pero allí hubo movimiento por el triunfo de etapa.

Minard y Clarke trataron de rebelarse a la voracidad del pelotón, pero el papel del Europcar, que tenía que defender el maillot de la montaña de Rolland, fue determinante. Fue precisamente el ganador del Alpe D'Huez en 2011 quien cambió de ritmo para anular a los escapados y reducir el intento de Igor Antón.

Rolland coronó en cabeza con 20 segundos de adelanto y en el descenso se le unieron un grupo con Chavanel y Mikel Nieve. Pero las bromas se acabaron cuando de nuevo el Radioshack tomó cartas en el asunto. A 3,6 de meta se agrupó el pelotón y el Cannondale organizó la llegada de Sagan en medio del alboroto general.

El eslovaco encontró hueco para lanzarse a meta, pero a la rueda del "Bicho" se soldó el veterano Gerrans, quien metió la rueda para amargar la tarde a la joya del conjunto italiano, quien hubo de conformarse con el maillot verde, que es su objetivo para París.

Gerrans, ganador de la Milán Sanremo 2012, pertenece al selecto club de los corredores con victorias en las tres grandes. La veteranía desplazó a la juventud. Así lo demostró la foto de llegada.

Los favoritos se citaron para la contrarreloj. Contador recuperado de sus heridas, el Sky de Froome tiene a Geraint Thomas con fisura de pelvis y Stannard tocado y el Movistar intacto. La primera cita para marcar diferencias recibe a un pelotón algo magullado.

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