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| 9/18/2000 12:00:00 AM

El cambio es ahora

El US Open pondrá a prueba a Gustavo Kuerten, actual número uno del mundo, quien amenaza la hegemonía de los veteranos.

En Estados Unidos, como ha ocurrido en los últimos años, las esperanzas para alcanzar un nuevo título del US Open se centran en dos figuras: Andre Agassi, actual campeón, y el todopoderoso Pete Sampras, quien ya acumula 13 títulos de torneos de Grand Slam en su carrera. Los dos jugadores, a pesar de tener 30 y 29 años respectivamente, siguen protagonizando los principales torneos del mundo, pero detrás de ellos no hay otro estadounidense que parezca capaz de reemplazarlos. Por ello el hecho de que el brasileño Gustavo Kuerten encabece por estos días la clasificación de tenistas de la ATP y acumule en este año ganancias superiores a 1.700.000 dólares, es mucho más que una casualidad.

Los entrenadores estadounidenses han notado con preocupación que las nuevas generaciones de tenistas se han hecho más fuertes en Latinoamérica, Africa y Rusia. Basta mirar la actual clasificación de la ATP para advertir que, en cuanto a norteamericanos, sólo Sampras y Agassi están dentro de los primeros 20 jugadores ranqueados, mientras que Kuerten, con 24 años de edad, y jugadores argentinos como Mariano Puerta y Franco Squillari, más el ecuatoriano Nicolás Lapenti, están dominando las primeras posiciones. Otro hecho palpable fue la participación de 12 argentinos en el pasado Roland Garros y, el título, que finalmente se llevó Kuerten.

El brasileño tendrá el difícil reto de confirmar su excelente momento en una superficie que no le es del todo cómoda. Superar a favoritos como Magnus Norman, Yevgeny Kafelnikov, y Patrick Rafter será una dura prueba que le significaría, de paso, su primer título en este torneo de Grand Slam. Su juventud tendrá que contrarrestar la experiencia de sus principales adversarios quienes, en su mayoría, ya superan los 28 años de edad.

Desde que el chileno Marcelo Ríos estuvo al frente de la clasificación mundial de tenistas, ningún latinoamericano pisaba tan fuerte en el deporte blanco. Kuerten lo tiene todo para mantenerse en la cima. Su servicio tiene un promedio entre 185 y 200 kilómetros por hora, su derecha es considerada una de las más potentes en la actualidad y su excelente juego de fondo lo caracterizan como uno de los jugadores más completos.

Otro tenista que acaparará todas las miradas será el ruso Marat Safin, cuarto en el actual escalafón mundial, y quien con tan sólo 20 años confirma que la renovación de los grandes protagonistas está a cargo de países que anteriormente no se consideraban potencias tenísticas. Al igual que Kuerten su fuerte es el juego en las canchas de arcilla pero su brillante temporada, con más de 1.300.000 dólares de ganancias, lo perfilan como favorito a pesar de que la superficie dura no le favorece. Safin buscará su primer título en un torneo de Grand Slam y sus 1,93 metros de estatura con un servicio superior a los 200 kilómetros por hora serán un buen argumento para tal fin.

Seguramente Sampras y Agassi estarán en la pelea del título pues aún conservan un excelente despliegue físico. Sampras acaba de obtener su séptimo título de Wimbledom tras vencer a Rafter en la final y ya acumula 13 Grand Slam en su carrera. Pero la atención estará puesta en el número uno, Gustavo Kuerten, quien tendrá que luchar contra la hegemonía que han precedido grandes raquetas que ahora se resisten a darle paso a nuevas generaciones. Y menos a un latinoamericano que con su juego y su carisma está empeñado, a como dé lugar, a sostenerse en la cúspide del tenis.
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