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| 7/16/2001 12:00:00 AM

El caso Villeneuve

La disputa con el piloto canadiense era inevitable. Se trata de un corredor que comparte con Montoya el temperamento fuerte y la osadía.

Jacques Villeneuve es un piloto que tiene mucho en común con Juan Pablo Montoya. El canadiense ganó el Campeonato Cart, las 500 Millas de Indianápolis, y esto lo catapultó para una silla con Williams en la Fórmula 1 en 1996. Un año después fue campeón y en su año de estreno fue vencido por su compañero de equipo Damon Hill, quien se proclamó campeón. Suena familiar todo esto.

Villeneuve siempre ha sido un piloto duro de carácter y que no se ha dejado pisar por quienes en su momento quisieron mostrarle que él era un novato en la categoría y que tendría que aprender algunas lecciones. En su primer año en la F-1 logró en el Gran Premio de Portugal un espectacular sobrepaso a Michael Schumacher, ya el número uno del momento, quien calificó la maniobra de peligrosa.

En los dos últimos años Villeneuve ha sido el principal crítico del campeón del mundo. Sus encuentros en la pista tuvieron su clímax en el Gran Premio de Europa de 1997, cuando en un choque provocado por el alemán, Villeneuve salió airoso para proclamarse campeón. Todo esto muestra sencillamente que Montoya y Villeneuve son pilotos que chocan frecuentemente contra otros y que cualquier rivalidad la llevan hasta las últimas consecuencias. Además de esto, que un piloto con un carácter como el de Montoya sea impopular entre sus rivales no es nada nuevo.

Lo sucedido entre Montoya y Villeneuve en Canadá viene de tiempo atrás. En el Gran Premio de Australia, la primera competencia del año, Villeneuve golpeó por detrás a Montoya en clasificaciones. Luego, en Barcelona, Montoya obstaculizó en la pista al canadiense durante las prácticas, algo que se repitió en Mónaco y tras lo cual Montoya recibió la primera amenaza de voz de Villeneuve.

En Canadá se rebosó la copa. Villeneuve alcanzó a Montoya en la primera práctica del viernes. El le dio paso, pero según Villeneuve no lo hizo tan rápido como debía, y lo obstaculizó efectivamente. Momentos después el BMW Williams seguía de cerca al BAR Honda del piloto local, quien sorprendentemente frenó en un lugar donde usualmente se va acelerando a fondo. Montoya trató de evitar un accidente, y apenas tocó por detrás el auto de su rival.

Dos vueltas después, Villeneuve chocó solo y frente a sus fans en el muro después de la quinta curva del trazado que lleva el nombre de su fallecido padre. Cuando finalizó la sesión Craig Pollock, jefe del equipo BAR, de Villeneuve, entró al pit de Williams y regañó a Montoya, casi insinuándole que el accidente de su piloto había sido causado por el toque que él le había dado por detrás.

Horas después, en la reunión de pilotos, los ánimos hirvieron y los dos pilotos se enfrascaron en una disputa verbal que por poco se va a las manos. Esto trascendió a la prensa y al día siguiente una nube de periodistas se hizo presente detrás del garaje del equipo BMW Williams para confrontar a Juan Pablo Montoya sobre lo sucedido entre los pilotos a puerta cerrada.

Las preguntas se centraron en su mayoría sobre esto y trataron de que Montoya confirmara lo que la prensa decía que se habían dicho el uno al otro con Villeneuve, especialmente la prensa canadiense, que era numerosa por obvias razones. El colombiano negó todo y aclaró que la FIA, el ente regulador, en voz de Charlie Whiting, había intervenido para resolver la controversia.

La misma prensa, en cabeza del diario británico The Sun, famoso por su sensacionalismo, afirmó que este capítulo con Villeneuve había generado furia en el jefe de Montoya, Frank Williams, y que el puesto del colombiano corría peligro de repetirse un hecho similar a este.
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