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| 6/25/2014 12:00:00 AM

El comprimido mundialista, julio 9

No pierda ningún quiz, actualícese día a día con la historia viva de Brasil 2014. Una que se sigue escribiendo y ya mira hacia las semifinales.

Julio 9 de 2014
Conmoción
¿Cuántos meses, años, quizá décadas, tendrán que pasar para que pueda asimilarse el Brasil 1 – Alemania 7? La pregunta no es sólo para Brasil, como tampoco lo es sólo para Alemania. Es una pregunta para el mundo del fútbol, eso que llaman el Planeta Fútbol.

Resulta complicado intentar una respuesta, así que una opción es evadir la pregunta como tal y limitarse a unas simples puntadas. Para encontrar un resultado similar en una Copa del Mundo en fase de semifinal toca remontarse a los mundiales de 1954 (Austria 1 – Alemania 6) y 1930 (Argentina 6 – Estados Unidos 1, Uruguay 6 – Yugoslavia 1). Para encontrar un resultado igual, es necesario asumir la ronda final del Mundial de 1950 como una semifinal, ya que allí participaron los cuatro mejores equipos del torneo, pero no en dos partidos de eliminación directa, como en 2014, sino en una serie de partidos de todos contra todos. Es la liguilla del famoso Marcanazo, en la que Brasil goleó a Suecia 7 a 1 y a España 6 a 1 antes de caer 2 a 1 ante Uruguay.

En el estadio Mineirao de Belo Horizonte se cayó a pedazos la estantería de Brasil, se hizo añicos aquello de que Brasil tenía el mejor equipo del mundo. Se hizo añicos la petulancia de Luis Felipe Scolari, técnico de la selección brasileña, cuando dijo que Brasil iba a jugar la final pero que no sabía con quién. Se hizo evidente la farsa del equipo de casa, que llegó tan lejos gracias a la ayuda de los árbitros, en particular en el descarado robo que padeció Colombia en Fortaleza, y algo de fortuna ante Chile y México.

Alemania, que sí es un buen equipo de fútbol, aprovechó el desastre brasileño. A propósito, ¿qué se hicieron los bravucones que molieron a patadas a James Rodríguez con la complicidad del árbitro brasileño?

Para rescatar, que Brasil no haya retirado el equipo de la cancha después del tercer o cuarto gol alemán, que el público no haya invadido la cancha para detener la masacre. Que en el segundo tiempo los jugadores brasileños hayan luchado hasta el último minuto por obtener algún gol, y que hayan sido premiados con el tanto de Óscar.

El mejor arquero
En un Mundial de grandes arqueros, Manuel Neuer es el mejor arquero del Mundial. Por jugar en una selección tan poderosa, son más bien pocos los remates de gol que debe atajar. Por esa razón los Navas, Ospina, Howard y compañía han logrado destacarse otros excelentes arqueron que tuvieron mucho más trabajo. Pero Neuer es otra cosa. Es un arquero excepcional y un notable líbero. Es como si en él hubieran reencarnado Sepp Maier y Franz Beckenbauer.



Julio 6 de 2014
Bajonazo
La fase de cuartos de final ha sido la más aburridora del torneo. En los cuatro partidos que se jugaron el 4 y el 5 de julio sólo el partido que jugaron Brasil y Colombia merece el calificativo de intenso. Sin embargo, fue un partido violento, mal jugado en gran parte de su desarrollo y ensuciado de manera descarada por un árbitro español de cuyo nombre no me quiero acordar. Alemania y Argentina marcaron un gol rápido y se dedicaron a gerenciar el resto de los 90 minutos. Alemania, por la desidia de Francia, que sólo se acordó de lo que sabe en los últimos minutos del partido y en un par de ataques aislados. Argentina, porque Bélgica decidió perderle el respeto en el último pasaje del juego, en el cual creó algunas opciones de gol.

Holanda y Costa Rica parecían jugando ajedrez. De los 120 minutos se salvan, si acaso los cinco finales del tiempo reglamentario y el segundo suplemento. Y bueno, el drama de los lanzamientos desde el punto penal, que siempre traen su dosis de drama. Holanda parecía asustada. O temerosa. O, si lo prefieren, prudente, como si le tuviera mucho miedo a un contraataque de Costa Rica. Poco punzante, casi siempre dependiendo de la gambeta y la velocidad de Robben o de algún remate de Sneijder.



Ahora, en las semifinales, los tres equipos de afuera llegan con el deber cumplido al haber asegurado un cupo entre los cuatro mejores, y Brasil jugará con la tremenda presión de salir campeón sí o sí, así ya no cuente con Neymar.

Navas y Pinto
Se fue el último de los arqueros-héroe de esta Copa del Mundo. Keylor Navas fue en gran parte responsable de que Holanda no hubiera ganado el juego en los 90 minutos y, sobre todo, en el tiempo suplementario. En un par de ocasiones lo ayudaron los postes y el travesaño, en otras la pierna de un defensor apostado en la raya de gol. Pero su actuación fue notable a lo largo del partido. O, mejor, en los raros momentos en que Holanda logró romper el cerco defensivo de Costa Rica que montó el técnico Jorge Luis Pinto. Al final, los lanzamientos desde el punto penal decidieron que Costa Rica se iba del mundial. Terminaron octavos, algo impensado si se tiene en cuenta que eran el equipo cenicienta sdel llamado grupo de la muerte. Inglaterra, Italia y Uruguay murieron mucho antes que ellos. No me gustó mucho como jugaron en los dos últimos juegos. Pero entiendo que se trata de un equipo de mucho más bajo presupuesto que los rivales que enfrentaron, así que su gesta es heroica.

El drama de las estrellas
Suele suceder en las definiciones con lanzamientos desde el punto penal. En 1986 falló Sócrates, de Brasil, ante Francia. En 1990, Maradona ante Yugoslavia. En 1994, Baggio, de Italia, ante Brasil. En 2006, el francés Trezeguet ante Italia. Esta vez el encargado de fallar su disparo fue Bryan Ruiz, de Costa Rica, la gran figura de su equipo, y autor de dos goles ante Italia y Grecia que le permitieron a su equipo llegar a cuartos de final. Los holandeses, que no fallaron ningún disparo, clasificaron a semifinales. Costa Rica estuvo a un paso de lograrlo. O mejor, a doce pasos. Debe ser triste irse así de una Copa del Mundo en la que fue gran figura de su equipo.


Julio 1 de 2014
¿Qué más decir hoy?
Otra vez la épica de los mundiales en toda su magnitud. Por ese motivo me limito a esta fe de erratas. En el texto de ayer, donde se lee Alemania, léase Argentina y Bélgica. Donde se lee Argelia, léase Suiza y Estados Unidos. Omítanse, además, apellidos de jugadores alemanes y argelinos, y detalles menores relacionados con el desarrollo del juego entre ambos países.

Paradoja
Resulta paradójico que en un Mundial que va a pasar a la historia por la cantidad de goles que se han marcado, los arqueros hayan sido grandes protagonistas. Lo llamativo también es que varios de ellos no forman parte del grupo de los famosos (los Courtois, los Neuer, que lo han hecho de manera sobresaliente) sino que defendieron o defienden los tres palos de equipos denominados más débiles. El sesgo de la colombianeidad obliga a nombrar de primero a David Ospina. Pero a su lado también brilló Guillermo Ochoa, de México, en particular en el juego ante Brasil. La lista es mucho más larga. Enyeama, de Nigeria; Howard, que consiguió números históricos defendiendo el arco de Estados Unidos contra Bélgica; Romero, de Argentina; Benaglio, de Suiza; Rais Mbolhi, de Argelia. Varios de ellos ya se fueron y dejaron un recuerdo muy, muy grato.