Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1996/09/23 00:00

EL MOMENTO DEL ADIOS

Muchos grandes deportistas aplazan su retiro para negar el paso de los años. Pero con excepciones, el resultado suele ser la pérdida de su gloria y un triste final.

EL MOMENTO DEL ADIOS

El próximo sábado Roberto 'Mano de piedra' Durán volverá a subir a un ring sólo para demostrar que a sus 45 años aún boxea como los grandes, y aunque pocos creen que pueda vencer al estadounidense Ariel Cruz, 17 años más joven, el panameño está convencido de que después de casi tres décadas de dar y recibir golpes, por ahora no tiene porqué retirarse. Dos semanas atrás, al escapársele el campeonato argentino al Boca Júniors y tras haber fallado cinco penales seguidos, algunos fanáticos del fútbol se preguntaban por cuánto tiempo más Diego Armando Maradona insistirá en demostrar que, pasados los 35, aún conserva intactas las cualidades de la época en la que condujo a Argentina a ganar el mundial de 1986. Durante el año que lleva en el Boca Juniors, Maradona tan sólo ha logrado esbozar los trazos que años atrás lo llevaron a erigirlo como el mejor del mundo. Estos dos hechos han vuelto a poner sobre el tapete un tema que es considerado un tabú entre muchos deportistas: el momento del retiro. Según el sicólogo deportivo Juan Carlos Arias, "los atletas son considerados viejos a los 25 ó 30 años, y a esta edad deben pensar en dedicarse a otra cosa, mientras que el común de las personas sólo entran a ser consideradas como canditatos a la jubilación después de los 55. Y este es un hecho que no todos los deportistas asimilan muy bien". Por esta razón algunos, como Durán, posponen su retiro más allá de los límites normales. "Otros, como Maradona, buscan a través de una permanencia prolongada llegar a ser más grandes y gloriosos de lo que fueron en su mejor momento, aun conociendo que corren el riesgo de terminar más cerca del infierno que del cielo" , dice Arias. Sin embargo, lograr un retiro tranquilo y permanente no es fácil. Bien por necesidad de dinero, por la ansiedad que produce la falta de competencia o simplemente por la añoranza de los viejos tiempos de gloria, no pocos deportistas se resisten a creer en el paso de los años. Muchos regresan a buscar una segunda oportunidad, incluso después de años de haberle dicho adiós a sus disciplinas. Sin embargo son escasos los que tienen éxito. Uno de ellos es Michael Jordan, quien se retiró en 1994 del baloncesto para practicar el béisbol. Un año y medio más tarde, debido a las decepciones que tuvo con los bates y las manillas, regresó al equipo de Chicago, obtuvo un título más con los Toros y hoy sigue siendo considerado como el más grande. Al lado de él hay uno que tal vez no resiste comparación. Se trata del boxeador George Foreman. El estadounidense abandonó los cuadriláteros a los 28 años en 1977, tres años después de haberse coronado campeón de los pesados. Pero la mala administración que le dio a sus ganancias y la sensación de que la gente lo trataba como a un anónimo lo obligaron a regresar. Después de tres intentos fallidos, en 1987, 1991 y 1993, reconquistó la corona de los pesados en 1994 a la edad de 45 años, una proeza que pocos imaginan que vuelva a repetirse. Pero no todos han contado con la suerte de Jordan o Foreman. Bjorn Borg, considerado uno de los más grandes tenistas de todos los tiempos, dejó el deporte blanco en 1981, cuando tenía 25 años y 3,6 millones de dólares ahorrados. Una década más tarde su ruina económica lo obligó a volver. Entre 1991 y 1992 participó sin ningún éxito en 10 torneos y su regreso fue calificado como un verdadero oso dentro del medio tenístico. El basquetbolista Earvin 'Magic' Johnson, quien se retiró a los 32 años de los Lakers de Los Angeles en 1991, tampoco logró consolidar un regreso exitoso en las tres oportunidades en que lo intentó _1992, 1994 como entrenador, y 1996 como jugador_. Pero, a diferencia de Borg y Foreman, los problemas económicos nunca fueron la causas de sus intentos por volver, sino su familia. La ansiedad producida por el alejamiento de las canchas lo convirtieron gradualmente en un hombre hosco, antipático y agresivo con sus seres queridos. No obstante sus intentos por recuperar la gloria sólo lograron empañar la imagen de superestrella que Johnson tenía en 1991. Para nadie es un secreto que el paso inevitable de los años hace mella en los deportistas. Por eso, casos como el de Foreman o Jordan suelen ser excepcionales, mientras que historias como la de Maradona y Durán sólo comprueban que son muy pocos los atletas que, después de haber llegado a la cima, logran entender que el tiempo ha marcado el momento de decir adiós. n Bjorn Borg La ruina económica lo obligó a volver al tenis 10 años después de su retiro en 1981. Pero su regreso fue calificado como un verdadero oso. Magic Johnson Los agresivos cambios de temperamento con su familia hicieron que este año completara su tercer intento fallido por regresar a las canchas. Roberto Duran 'Mano de piedra' Durán cree que a sus 45 años aún no ha llegado la hora de retirarse del boxeo. Sin embargo pocos consideran esto una hazaña porque la mayoría de sus últimos rivales son de poca monta. diego armando maradona Después de haber perdido la oportunidad de ganar el campeonato argentino y desperdiciar cinco penales seguidos este año, algunos se preguntan si este será el triste final de una gloriosa carrera. George Foreman Después de tres intentos fallidos, reconquistó la corona de los pesados en 1994 a la edad de 45 años. Pocos imaginan que una proeza así vuelva a repetirse. Michael Jordan En 1994 se retiró del baloncesto para jugar béisbol. Un año y medio después volvió a las canchas y siguió siendo el mejor. Es uno de los pocos que ha logrado consolidar su regreso con éxito.

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