Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2003/02/23 00:00

Ella baila sola

La sueca Annika Sorenstam tendrá uno de los mayores retos de su carrera: enfrentarse a los mejores hombres golfistas del mundo, algo que no había hecho ninguna mujer desde 1945.

Una de las frustraciones más grandes de la golfista norteamericana Pat Hurst, ocurrió en Los Angeles hace dos años. Cuando ya creía que tenía el título del torneo en su bolsillo, la sueca Annika Sorenstam, conocida en el circuito femenino como 'La trituradora', con 10 golpes de desventaja, logró sobreponerse y en una reñida final en la que también sobresalió la surcoreana Mi Jun Kim, finalmente se impuso y se coronó como la gran campeona.

Esa ha sido una constante en su larga carrera deportiva que comenzó en 1986, cuando apenas tenía 16 años. Claro está que su primera pasión fue el tenis, deporte que practicó junto con su hermana Carlotta durante varios años no sólo en Estocolmo sino también en Inglaterra cuando su padre fue trasladado a Londres por razones de trabajo. Pero sólo a sus 16 años decidió dejar el tenis definitivamente. Literalmente guardó la raqueta en el clóset, y le expresó a Tiom, su padre, la idea de jugar golf.

El no dudó en apoyarla y así fue, pronto se convirtió en una gran deportista. Ahora, gracias a un palmarés impresionante, incluido un récord mundial impuesto el año pasado tras ganar 13 torneos en una sola temporada, ha recibido una carta de invitación para jugar en mayo en el Bank Of America Colonial, torneo oficial del PGA Tour, ante lo más selecto del golf masculino.

Su brillante carrera le permitirá repetir esta hazaña que no conseguía una mujer desde que Babe Zaharías lo hiciera en 1945, cuando fue eliminada en primera ronda. Sorenstam confía en una mejor suerte y los propios hombres le auguran una gran participación. El golfista Phil Mickelson cree que ella terminará dentro de los primeros 20 lugares, mérito suficiente pues, como sucede en otros deportes, la competencia entre hombres y mujeres siempre luce desigual.

Al igual que como sucedería en el tenis donde la diferencia más notoria se haría en la potencia de los servicios y los golpes, en el golf también los hombres llevan las de ganar en ese sentido. Las largas distancias en campos tan amplios como el Colonial Country Club de Fort Worth, en donde jugará la sueca, son el principal enemigo pues un hombre puede golpear la bola y enviarla mucho más lejos de lo que podría una mujer, especialmente en el golpe de salida. Por eso algunos golfistas han dicho que la competencia de Soreman no será contra los hombres sino contra el propio terreno.

Las mujeres suelen jugar en campos que son 1.000 yardas más cortos que los campos en donde juegan los hombres. El de este torneo tiene un poco más de 7.000 yardas y los expertos creen que esa distancia no será tan traumática para esta mujer que hizo parte del equipo nacional de Suecia entre 1987 y 1992, año en que se convirtió en la campeona mundial amateur, sin contar con los siete títulos universitarios que obtuvo tras su paso por la Universidad de Arizona. En 1991 fue la jugadora universitaria del año en Estados Unidos.

Desde entonces sólo ha sabido acumular triunfos. Las dos últimas temporadas parecen insuperables. En 2001 obtuvo ocho títulos, y en seis torneos terminó en la segunda posición. Solamente entre enero y abril sobrepasó la barrera de los 700.000 dólares y al terminar la temporada se convirtió en la primera golfista en superar los ocho millones de dólares de ganancias en su carrera.

Varios golfistas se han manifestado ante la invitación que ha recibido Sorenstam pero todos coinciden en que es la única mujer que hoy está en capacidad de retar al circuito masculino. Por eso los organizadores del torneo Chrysler Classic también han mostrado su interés en invitarla.

La gran ventaja que podría tener Sorenstam es que el 82,5 por ciento de sus golpes de salida terminan en el green, habla muy de su driver, si se tiene en cuenta que el promedio de Tiger Woods a la hora de empezar su recorrido es un poco inferior al 75 por ciento. Y al igual que el gran campeón masculino, la confianza que siente en ella misma es gigante. "Siempre estoy pensando en que puedo ganar. No quiero parecer prepotente pero jamás pienso en la posibilidad de perder. Soy una golfista profesional y por eso me encantan los retos"

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