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| 8/28/2000 12:00:00 AM

En la encrucijada

Los cuatro puntos que obtuvo Colombia ante Perú y Ecuador no ocultan el desagrado de los hinchas con su selección.

Cuando terminó el partido que jugaron Colombia y Ecuador en Quito la mayoría de los colombianos no podían creer lo que acababan de ver. Más allá del empate obtenido, que podía verse como un logro en una eliminatoria tan reñida como la suramericana, estaban aterrados por el horroroso espectáculo que acababa de ofrecer una selección que, hasta hace pocos meses, era respetada en todo el continente por su alto nivel técnico y que hoy día decepciona no sólo a los colombianos sino a los suramericanos en general.

“Selección Chiqui...ta”, tituló el diario El Tiempo del jueves. Los aficionados, entre aterrados y divertidos, hablaban del 4-6-0, un novedoso esquema táctico en el que todos los jugadores son defensas y mediocampistas y no hay cupo para ningún delantero.

Un sondeo de opinión realizado a través de la página de Internet del Canal RCN lo decía todo. A un 94 por ciento de las personas no les gusta como juega la selección. Varios directores técnicos —que por lo general apelan a la diplomacia y a las evasivas cuando se les pide que opinen de sus colegas— no ocultaban su desagrado, hasta el punto de que incluso llegaron a cuestionar el argumento de que Colombia se está defendiendo bien porque si a un equipo le crean 18 opciones de gol en un partido es porque defiende mal.

Tan grande ha sido el desconcierto de los hinchas que ciertos sectores comienzan a preguntarse si no sería conveniente convocar de nuevo a Carlos Valderrama. Incluso algunos medios insisten en la necesidad de reintegrar a Faustino Asprilla a pesar de ser un elemento conflictivo que hace varios años sólo le aporta a la Selección problemas y escándalos.

Tal vez lo que más molesta a los hinchas es que, en 180 minutos de juego, Colombia sólo creó una opción de gol, que el talentoso Juan Pablo Angel se encargó de convertir para darle a Colombia una inmerecida victoria ante Perú. Frente a Ecuador los volantes fueron incapaces de dejar en posición de gol a los delanteros colombianos Leider Preciado y Tressor Moreno, quienes dejaron el campo de juego para ser reemplazados por Dinas y Hurtado, volantes de marca.

El panorama de Colombia, entonces, parece sombrío a pesar de los cuatro puntos que obtuvo en Lima y Quito.

Y son varias las razones. Por un lado, no parece existir un mecanismo que le permita al técnico Luis Augusto García reunir con la debida anticipación a los jugadores para elaborar sus ideas tácticas. A diferencia de Francisco Maturana, que armó un equipo a lo largo de varios años y logró aceitarlo en gran parte gracias a que era técnico tanto del Atlético Nacional como de la Selección, ‘El Chiqui’ García recibió el cargo de seleccionador nacional cuando menos lo esperaba y tuvo que armar un equipo contra el reloj que, después de cinco fechas, a duras penas presenta un balance a ras en lo que se refiere al puntaje alcanzado pero que muestra un grave déficit en materia futbolística.

Para fortuna Uruguay y Paraguay también empataron, lo que significa que estos equipos todavía están por encima con apenas dos puntos de ventaja sobre Colombia, que en este momento marcha de quinta, pero tiene a Chile y Ecuador respirándole en la nuca.

En la búsqueda de un cupo al mundial sólo cabe una posibilidad: ganarle a Uruguay el próximo 15 de agosto en Bogotá. Cualquier punto que le arranquen uruguayos o paraguayos a Colombia en El Campín puede ser definitivo. Pero la pregunta sigue en boca de los hinchas: ¿Cómo ganar con un equipo que no crea jugadas de gol?
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