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| 5/25/2014 12:00:00 AM

¿Falcao debe mirarse en el espejo de Costa?

Entusiasmado porque se creía recuperado, el jugador del Atlético de Madrid marcó la derrota en la Copa de Europa.

En el deporte, caer del cielo al infierno es cuestión de segundos. Tan emocionados por entregarles una victoria, los aficionados son implacables cuando se les empuja a la derrota. ¿Cuántas lágrimas de emoción provocó René Higuita en sus batallas en la portería y, sin embargo, para algunos pesa más el rencor por haber perdido la pelota aquella ante Camerun que sacó a la Selección del Mundial? ¿Quién no se emocionó al ver la bandera de Colombia izarse tras una titánica carrera de Juan Pablo Montoya en la glamurosa F1 al que ahora cientos desprecian con el calificativo de "gamin"? 

Oscilar entre tan disimiles sentimientos es lo que hace del deporte una actividad tan singular. A estas horas, por ejemplo, en España miles de seguidores fruncen el ceño por 'El Cholo' Simeone y Diego Costa.

Entre ambos construyeron un Atlético de Madrid clamoroso. Por su carácter, fuerza y decisión levantaron a un equipo regular y lo pusieron en la cúspide. 

Hace muy pocos años, en el año 2000, el equipo naufragaba en segunda división. Salió de ese estado crítico y empezó a estabilizarse. Llegó entonces el colombiano Radamel Falcao García quien con un derroche de talento y el mando de 'El Cholo' se aliaron para llevarlo a las dulces victorias.

Falcao se marchó para el Mónaco y en su posición empezó a brillar Costa. El brasileño nacionalizado español se mostró tan resolutivo que los atleticos empezaron a creer más que en su propio equipo a pesar de que éste daba partido tras partido una muestras de solidaridad envidiables.

Pero se lesionó. El jugador insistió en ir al campo del juego, el técnico actuó como su cómplice y lo admitió. Fueron a Barcelona a jugarse la final de la Liga en el propio Camp Nou. Entró de inicialista, se paseó por la grama y tuvo que pedir cambio.

El tan lamentable error con la salud del jugador, se hizo invisible porque el Atlético de Madrid ganó la Liga y en las victorias todo es perfecto. Sin embargo, la prisa corría porque los colchoneros debían jugar a la semana siguiente el encuentro más importante del último siglo: La final de la Liga de Campeones frente a su eterno rival, el Real Madrid, en Lisboa. 

Costa, afanado, se fue para donde la llamada 'Doctora Milagro': Marijana Kovacevic, una terapeuta serbia que en su página web asegura ser capaz de poner a punto en una semana a jugadores con serios problemas musculares. La terapia de Kovacevic consiste en regenerar el tejido muscular dañado mediante masajes a mano, usando un gel creado con distintas sustancias naturales, entre las que se sabe se cuenta la placenta de yeguas.

Algo así como los campesinos colombianos que creen firmemente que lo mejor para quitar los espamos musculares es acostarse en el césped en donde ha dormido el ganado para "que le transmita los calores".
Y Diego Costa dijo: "¡Milagro, milagro. Ya estoy curado!". Y así fue. 

Desde el Atlético de Madrid se enviaron fotos a la prensa para mostrarlo corriendo. Como se hizo en la pagina oficial del Mónaco con Falcao.

Costa fue alineado frente al Madrid en la final de Lisboa. El jugador corrió un poquito y cayó en la cuenta que no estaba en un trote recreativo y para tomar confianza sino en una competencia de máxima exigencia deportiva. Antes de romperse definitivamente, 'El Cholo' lo cambió. Con lo cual no solo mandó un mensaje de debilidad frente al adversario sino, también, quemó un cambio.

El partido ya se sabe, lo ganó el Madrid por 4-1 frente a un Atlético que le peleó como un gladiador hasta que tuvo fuerzas. Sin embargo, como hubo prorroga, quedó fundido ante un fresco Madrid. 

Hoy los rojiblancos reclaman con dolor a El Cholo y a Costa. "Batido Courtois, se desplomó el Atlético, desmoralizado y desvencijado, penalizado en el tramo final por el error de Simeone, que alineó de salida a Diego Costa, retirado de nuevo nada más empezar el encuentro, igual que ya pasó en el Camp Nou, No escarmentó Simeone y en cambio se supo corregir el siempre paciente Ancelotti", dice El País de Madrid.

El Atlético ha completado así su mejor temporada de 111 años de historia. Los aficionados, sin embargo, no han podido conciliar el sueño. Ya no creen en milagros, ni en la fe. Los ha vencido la inclemente realidad.

A estas horas, en Buenos Aires 'El Tigre' Falcao debe unirse a la Selección para disputar el Mundial de Fútbol. Tuvo una lesión que según todos los futbolistas que la han padecido da una incapacidad mínima de seis a siete meses. El y el entorno que lo rodea, el técnico, sus compañeros, los aficionados, los patrocinadores, todos, creen en milagros. ¿Se mirará Falcao en el espejo de Diego Costa?
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