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| 5/8/2013 12:00:00 AM

Ferguson deja un legado inigualable

Cuando Alex Ferguson llegó a Old Trafford en 1986, Manchester United estaba penúltimo en la primera división y necesitaba una reconstrucción urgente.

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AP
La gran ambición de Ferguson era desplazar a Liverpool como el mejor equipo del país y que United volviera a ser una potencia en Europa. Era una tarea que muchos consideraron casi imposible.

Después de 26 temporadas y 38 trofeos, Ferguson se retira como el entrenador más exitoso en la historia del fútbol británico, y deja a United como el club más rico del mundo, con un valor estimado en 3.170 millones de dólares. Sencillamente, inigualable.

José Mourinho lo llama "El Jefe". La leyenda de United, Bobby Charlton, usualmente lo cataloga como un "genio". Su impacto trasciende el deporte, y es una de las personas más famosas del Reino Unido. Para muchos, es el mejor técnico en la historia.

¿Quién más podría haber cultivado los talentos, y personalidades, de figuras como David Beckham, Ryan Giggs, Eric Cantona, Bryan Robson, Wayne Rooney, Ruud van Nistelrooy y Cristiano Ronaldo?

¿Quién más podría haber mandado con semejante mano dura, pero al mismo tiempo tener tan buena relación con sus jugadores, que incluso Beckham, después de irse en malos términos al Real Madrid en 2003, todavía lo considera como un padre?

Y en una era en la que hay una incesante ruleta de entrenadores, ¿quién más podría haber permanecido tanto tiempo en la cima, y con el mismo equipo?

Cuando Ferguson reemplazó a Ron Atkinson como timonel de United, la Liga de Campeones se llamaba la Copa de Europa. La liga Premier se llamaba la primera división. Margaret Thatcher era la primera ministra británica.

Pocos habrían adivinado que Ferguson cambiaría todo, no sólo el fútbol británico, sino en todo el mundo. Old Trafford también cambió, y ahora hay una estatua suya, con los brazos cruzados y la mirada intensa, a las afueras del estadio.

Hijo de un constructor de embarcación de Govan, en Escocia, y un futbolista de primer nivel en su país entre 1957-74, Ferguson comenzó su carrera como entrenador en 1974 con East Stirlingshire, se fue a St. Mirren un año después y fue contratado por Aberdeen en 1978.

Ferguson ganó el título de la liga escocesa con Aberdeen en 1980, su primero desde 1955. United le prestó atención cuando el equipo de Ferguson, un pequeño en Europa, derrotó a Bayern Munich y Real Madrid para conquistar la Copa de Campeones de Europa en 1983. Además, frenó el dominio de Celtic y Rangers en el fútbol escocés, de por sí un logro importante.

Ferguson llegó a Old Trafford después de dirigir a la selección de Escocia en el Mundial de 1986, tras la muerte de Jock Stein, y de inmediato expresó su descontento por la condición física de algunos de los jugadores de United, que tenían fama de ser tomadores. Se deshizo de algunos veteranos y reconstruyó el sistema de divisiones inferiores que eventualmente produciría estrellas como Giggs, Beckham, Paul Scholes y Gary Neville.

United no alcanzó los 10 primeros lugares en tres de las cuatro primeras temporadas de Ferguson.

"Superamos las vallas", recordó. "No había estructura de ganar nada. Era un equipo sin base, en el sentido de que no había trofeos para mostrarle a los jugadores, y nada que defender". Todo eso cambiaría.

El primer trofeo llegó en 1990 después de ganarle a Crystal Palace en la final de la Copa de la FA. Ese éxito le dio más tiempo a Ferguson para seguir reconstruyendo. United derrotó al Barcelona en la Copa de Campeones de Europa la campaña siguiente, y luego llegó el fichaje que le daría un salto de calidad.

El dirigente del entonces campeón de Inglaterra, Leeds, llamó a United para preguntar sobre la disponibilidad del central Denis Irwin. Ferguson rechazó el acercamiento, y en cambio preguntó por el polémico delantero francés de Leeds, Eric Cantona.

Cantona fichó con United, se convirtió en un símbolo del equipo, y en 1993 el club ganó su primer título de liga desde 1967. Desde entonces, el club no ha pasado más de tres años sin levantar un trofeo, el más reciente hace dos semanas cuando Ferguson ganó su 13ra corona de la liga Premier. También ganó cinco Copas de la FA, cuatro Copas de Liga y 10 Supercopas de Inglaterra.

Además, Ferguson ganó la Liga de Campeones dos veces, en 1999 y 2008, aunque esa quizás sea la única crítica que se le pueda hacer al escocés: que no dominó en Europa de la misma manera que lo hizo en Inglaterra. Ferguson siempre ha dicho que debería tener más títulos continentales.

Una de las características más impresionantes de Ferguson es que siempre tuvo equipos ganadores. Nunca hubo un período de transición, los altibajos por los que pasan todas las instituciones.

Tácticamente, fue flexible y se deshizo de jugadores de renombre si consideró que la situación así lo requería. Beckham, Van Nistelrooy y Cristiano son algunos de ellos.
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