Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/19/2011 12:00:00 AM

'Franco' respiro para el Millos de Páez

Millonarios consiguió su primera victoria de local. Un 3-1 al Cali en El Campín que lo ubican noveno en la tabla y le da la dosis de confianza necesaria para afrontar dos juegos seguidos fuera de casa.

El partido contra Deportivo Cali, por la sexta fecha de la Liga, era crucial para Millonarios y su técnico Richar Páez. Estaban obligados a ganar. Pero no de cualquier manera. Necesitaban un triunfo contundente, holgado, labrado sin caminar por el recorrido del sufrimiento y la angustia.

Al menos, ese era el deseo de la afición. Sobre todo, de la de ese sector de occidental que se ubica a la espalda de Páez, quien la tiene que soportar. La gente se ilusionaba con un triunfo ante Cali, porque más allá del presente del cuadro azucarero, siempre ha significado para Millonarios un equipo difícil y un tradicional verdugo que todavía deambula en el subconsciente de los hinchas azules.

Páez confía en que su equipo sabe tocar la pelota. Y que en cualquier momento puede marcar la diferencia. Pero, particularmente en este partido, sabe que no hay espacio para la paciencia.

Por eso, la orden pudo haber sido asegurar el partido desde el primer minuto. La prueba fue la imagen del saque inicial. Mayer Candelo pasó el balón a Omar Vázquez, quien tenía a los dos delanteros, Edison Toloza y Erick Moreno, corriendo por las bandas en busca del área del Cali.

Era la declaración de intenciones. La cual se ratificó con un gol muy tempranero de Toloza, al minuto tres. Un gol que no llegó con la fórmula tradicional del Millos de Páez, que es la del toque paciente, casi que sin afán. Esta vez llegó con vértigo y precisión en una jugada de tan solo tres pases: saque largo del portero Nelson Ramos; sorprendente y extraordinario tacón de Moreno; velocidad y letal definición de Tolosa, fuerte, abajo, al rincón izquierdo de la portería de Leandro Castellanos.

Primer partido del torneo en el que Millonarios conseguía irse en ventaja antes de los primeros cinco minutos. Primer partido de local en que Páez no recibiría críticas desde tan temprano. Pero en lugar de mantener el mismo ritmo, para aumentar la diferencia, decidió dejarle la pelota y la iniciativa al Cali, y apostar por el orden defensivo.

Pocos minutos después del gol, el muslo del capitán azul José Mera hace un esfuerzo extremo y deja de funcionar. El venezolano Alejandro Cíchero ocupa su lugar. Con él, el joven Pedro Franco empieza a sentirse más cómodo, jugando por el perfil derecho, su perfil natural. Y la defensa de Millonarios gana mayor autoridad, especialmente para responder y rechazar los ataques que se suceden por la vía del juego aéreo.

Cali, mientras tanto, domina la pelota. Gabriel Fernández y el juvenil Hernán Burbano le dan buen trato. Parecen entenderse. Pero solo lo hacen hasta el borde del área de Millonarios. Al Cali le falta profundidad. Cuando parecía conseguirla, el balón no terminaba en el jugador adecuado. Fernández tuvo dos oportunidades, de cara al arco (una en cada tiempo), pero sus definiciones parecían las propias de quien no está convencido de hacer daño. El volante argentino nunca le ha podido marcar al equipo que lo trajo a Colombia, y en esta oportunidad no había tanta convicción para hacerlo.

Millonarios respondía con pocas opciones. Las que se produjeron tuvieron como protagonistas a Candelo, pero sobre todo a Omar Vázquez, que no sólo era el socio del 10 azul, sino que aportaba la sorpresa que le había faltado al equipo, en dos disparos de media distancia, el primero de ellos, se estrelló en el poste horizontal.

La cuestionada apuesta de Páez
 
En el segundo tiempo es Millonarios el de la iniciativa. De nuevo, Candelo y Vázquez llevan la batuta. A los azules les parecía sobrar el delantero Erick Moreno. Desde el tacón que convirtió en pase-gol del minuto 3 sólo apareció en dos jugadas aisladas, advertencias que también puede entrar en el ritmo de juego que quiere el técnico Páez.

Parecía un cambio cantado: Carlos Preciado en lugar de Moreno. Páez, sin embargo, veía otra cosa. Sacó a Vázquez pese a que jugaba un buen partido. La tribuna occidental se levantó a cuestionar el cambio. Nueva controversia entre Páez y la afición.

En la conferencia de prensa el técnico venezolano explicó que la variante –la cual calificó “de orden táctico”- tenía como propósito que el equipo atacara por los costados. “Omar (Vásquez) hizo un buen trabajo. Con él ganamos dinámica y está haciendo una combinación letal con Mayer (Candelo). Pero teníamos el juego centralizado, atacábamos por la mitad. Quería que el equipo abriera la cancha”.

Páez también aprovechó para explicar por qué sus cambios, en muchas oportunidades, van en contravía del análisis de las mayorías. “Pienso diferente. No sacó de la cancha a quien esté jugando mal. Los cambios los hago desde el punto de vista táctico, pensando en lo que necesita el equipo”.

Luego de las protestas, Preciado tuvo la mejor opción para acallar las críticas. No la convirtió. Y Mayer empezó a sentir la ausencia de quien, hasta el momento, mejor entendía y podía complementar su fútbol inteligente, pero en ocasiones tan paciente que rayaba en la lentitud.

Cali trataba de atacar pero no lo hacía con peligro. La única opción clara estuvo en las botas de Fernández, quien, con el arco a disposición, mandó un remate muy desviado. Jorge Cruz, el técnico verde, lamentó mucho haber desperdiciado esa opción y la calificó como un “punto determinante” en el partido.

Pero en la única jugada en la que la defensa azul no rechazó con autoridad, Breiner Belalcázar pescó un rebote, a la salida de un tiro de esquina que parecía inofensivo. La paró con el pecho, y antes que la pelota cayera, la dirigió con un imponente disparo de pierna derecha. El balón atravesó el área y fue a parar al ángulo superior derecho. A pesar de la estirada, el arquero Ramos tuvo que levantarse para sacar la pelota del fondo de su portería. Golazo y empate parcial.

Nadie lo esperaba. Y cayó como un baldado de agua para los hinchas azules que no tuvieron reacción, ni siquiera para recriminar al técnico.

El día de Candelo
 
Pero minutos después, la cuestionada apuesta de Páez, dio resultado. Tras un tiro de esquina ofensivo, en el que Cíchero estuvo a punto de salvar el pellejo de su compatriota, el Cali parecía iniciar un contragolpe. Pero Juan Esteban Ortiz, uno de los mejores de Millonarios, y con pocas opciones de ganar el rebote, se deslizó sobre el pasto mojado y consiguió lo impensado, recuperar la pelota.

Ya de pie, la mandó a la raya izquierda. Allí el lateral Luis Mosquera aceptó la propuesta que le hacía Toloza, que por fin ganaba la línea de meta, y se la mandó al espacio vacío. El defensa Pedro Franco, en lugar de regresar a su posición de origen, hizo una diagonal en todo el corazón del área caleña como si de un centro delantero se tratara. Toloza lo habilitó y Francio, con un sutil toque con la pierna derecha, puso de nuevo en ventaja a Millonarios. Páez, gracias al gol de Franco, volvía a respirar.

El Cali, que había intentado más de 60 minutos empatar el partido, vio como en menos de cuatro perdía el esfuerzo. La moral bajó en el equipo que dirige Jorge Cruz. Mayer Candelo aprovechó para convertirse en protagonista al hacer lo que más sabe: dar pausa y tocar el balón sin afanes.

Así le llegó la recompensa al mediocampista. Otro ataque por el costado, esta vez el derecho. Tolosa vuelva a ganar la raya final y envía el pase de la muerte. Candelo lo recibe, amaga con patear con la derecha, pero cambia decide hacer una de más y cambiar de perfil. Y con el pie izquierdo con más precisión que fortaleza, y la pelota se escurre entre las piernas de los defensores verdiblancos. 3-1. Candelo sí pudo marcarle al equipo del que se declara hincha.

Pudieron ser más goles. Porque Ortiz, quien también merecía recompensa, tuvo en un disparo de media distancia una oportunidad muy clara. El arquero Castellanos lo evitó en la única pelota a la que pudo llegar en todo el partido. Y Luis Mosquera, que culminó mal una gran jugada de laboratorio, pudieron hacer más catastrófico el resultado para el Cali, que tras la derrota, quedó sepultado en el último lugar de la tabla de posiciones con sólo cinco puntos en seis partidos.

Las dos caras de la moneda
 
Jorge Cruz, en la conferencia de prensa, atribuyó la derrota, y este mal momento, a los errores de sus dirigidos, aunque confía que con ellos podrá recomponer el rumbo. “El equipo juega con muchos deseos que a veces nos lleva a cometer errores. Por eso estamos en el foso de la tabla. Pero este equipo es otra cosa (…) confío en que con estos jugadores saldremos del último lugar, por eso los respaldo”. Paradójicamente, Cruz es quien parece no tener respaldo. Según versiones periodísticas, podría dejar la dirección técnica del Cali.

Páez tuvo tiempo para un último cambio. Cuando la gente pedía a gritos el ingreso del delantero paraguayo Ibarrola, volvió a llevar la contraria al incluir al uruguayo Tancredi por Moreno, quien en el segundo tiempo solo había aparecido en los abrazos de las celebraciones.

Ya no había tiempo para más y el público hasta se atrevió a corear el ole en las últimas jugadas. Todo Millonarios, incluido Candelo y el técnico Páez, salieron aplaudidos. Por eso, los dos hombres más cuestionados, agradecieron la actitud de los hinchas. “Es el primer partido que la tribuna, especialmente la grada de occidental, nos apoya todo el partido. Esa actitud de la hinchada es la que nos puede llevar al título”, dijo Páez. Mientras que Candelo confesaba que “todo sale mejor en la cancha cuando la hinchada apoya en lugar de maltratar al jugador”.

Millos no sólo consiguió su primera victoria de local sino sumar ocho puntos. Y aunque está de noveno en la tabla, quedó a dos unidades del líder Medellín (10 pts.). El equipo embajador tiene en frente una semana complicada. Visitará a Itagüí y a Real Cartagena con la difícil tarea de seguir sumando puntos. Páez confía en que podrá conseguirlo. “Me gusta ganar jugando bien, no de cualquier forma. Millonarios no tiene problema en ir a buscar la victoria en cualquier cancha que juegue, estoy convencido que en Itagüí y en Cartagena podremos conseguir los resultados”.

Ficha
Millonarios 3 - Cali 1
Estadio:El Campín. Asistencia: 9.168 espectadores. Taquilla: $ 166'000.000. Árbitro: Ímer Machado.

Millonarios:
Nelson Ramos; Lewis Ochoa, Pedro Franco, José Mera (Alejandro Cíchero, 8 PT) Luis Mosquera; Juan Esteban Ortiz, Rafael Robayo, Omar Vásquez (Carlos Preciado, 5 ST), Mayer Candelo; Édison Toloza y Erick Moreno (José Luis Tancredi, 34 ST). Director técnico: Richar Páez.
Goles: Toloza (3 PT), Franco (16 ST) y Candelo (32 ST).
Amonestados: Mera
Expulsados: no hubo.
 
Deportivo Cali:
Leandro Castellanos; Gonzalo Martínez, Diego Peralta, Germán Mera, Jaír Iglesias; Bréiner Belalcázar, Andrés Pérez, Hernán Burbano, Carlos Lizarazo, Gustavo Biscayzacú (César Amaya, 18 ST) y Gabriel Fernández . Director técnico: Jorge Cruz.
Gol: Belalcázar (13 ST).
Amonestados: Fernández
Expulsados: no hubo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.