Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2004/04/25 00:00

Galaxia de euros

Real Madrid sufre en la cancha y goza ante la caja registradora. Espera esta temporada ingresos superiores a los 233 millones de euros.

El Real Madrid vive una paradoja. Por un lado cuenta con una de las mejores nóminas del mundo. Sus jugadores han pasado de ídolos a 'galácticos'. Su estadio se mantiene a reventar. Y sus cuentas bancarias fueron de la bancarrota técnica al superávit. Sin embargo los resultados están muy por debajo de las expectativas. Eliminados de la Champions League (antes Copa de Europa) y de la Copa del Rey, pelean con gran dificultad la punta de la liga española con el Valencia, un equipo que cuenta con una nómina muy inferior a la del Madrid. Los seguidores del equipo merengue están furiosos y hasta circula el chiste de que los jugadores del Real sólo ganan en los comerciales de Nike y Pepsi.

En cambio, los directivos tienen motivos de sobra para sonreír. La revista World Soccer señala al Real Madrid como el equipo más rico de Europa durante la temporada 2002-2003 con 266 millones de euros en ingresos. Esta cifra representa 47 millones más que su máximo perseguidor y competencia europea, el Manchester United. Para la empresa auditora Deloitte & Touche, el Manchester United percibió 251 millones en ingresos, mientras el Real Madrid se situó en la cuarta posición con 221,5 millones. Primero o cuarto del mundo, las cifras comprueban el resurgir de un equipo desahuciado antes de 2000 y casi obligado a convertirse en sociedad anónima como la mayoría de clubes españoles.

La formación de la galaxia

En fútbol, los títulos y las victorias acallan los rumores. Por eso los socios del Real Madrid se conformaron durante los cinco años de presidencia de Lorenzo Sanz (1995-2000) con celebrar sin criticar. En 1997 festejaron la Liga y la Supercopa, en 1998 y 2000 se quedaron con la Champions League, además de sumarle a la vitrina la Intercontinental de 1998.

Sin embargo la mala gestión económica se hizo pública. La deuda superaba los 270 millones de euros, en gran parte debido a créditos e hipotecas pedidos por Sanz en sus años de mandato. Pérez aprovechó el ambiente caótico del momento para presentarse a las elecciones presidenciales, aunque los medios no le auguraban muchas posibilidades. Lorenzo Sanz se negaba a abandonar el barco basando su reelección en los éxitos deportivos y tratando de tapar la situación económica del club.

El bolsillo herido del socio y las promesas de una nueva organización le sirvieron a Pérez para ganar las elecciones con 16.469 votos, 3.167 más que Sanz, que obtuvo 13.302 papeletas. Así comenzó la primera temporada del siglo y se dio inicio al sueño de "la galaxia" madridista.

Con Florentino Pérez llegaron dos viejas glorias del equipo, ahora en plan de superejecutivos. Jorge Valdano como director deportivo y Emilio Butragueño como su segundo al mando. El funcionamiento económico del club se apoyó en tres pilares: aforo completo del estadio, venta de derechos para la televisión y un merchandising fuerte.

"Florentino hizo 70 llamadas diarias durante seis meses, que iban desde el presidente de España hasta el de la comunidad. Así logró valorizar los terrenos de la ciudad deportiva y venderlos para amortizar la deuda del club y poder seguir funcionando", recuerda Jorge Valdano la primera gestión económica de Pérez que le reportó al Madrid 480 millones de euros.

Al mismo tiempo empezó a funcionar el nuevo departamento de mercadeo. Este basó sus primeras gestiones en recuperar los derechos de imagen de todos los jugadores. También se retomó el control de todos los medios de información del club, como la página web y el canal de televisión.

"Se montó un gran departamento para tener grandes ingresos. Ahora manejamos Internet, móviles, publicaciones y demás, con lo que los ingresos anuales por mercadeo han pasado de un 8 por ciento del total del club a un 40", dice Miguel Ángel Hernández, director de medios del Real Madrid. En poco menos de tres años el departamento de mercadeo abrió en Madrid cinco tiendas oficiales y dos más en España, donde se encuentran desde la camiseta hasta barcos con el escudo del equipo.

Desde hace tres años el estadio Santiago Bernabeu, con capacidad de 73.800 espectadores después de la remodelación que le costó a la institución 120 millones de euros, se llena todos los partidos sin importar la competición que se juegue.

En cuanto a los derechos televisivos, el Real Madrid exigió al comenzar esta temporada que Sogecable le pagara 7,8 millones de euros adicionales a los 35 millones que le había pagado por el 10 por ciento de la explotación de su imagen.

En lo deportivo Pérez ha trazado la política de "zidanes y pavones", que se basa en conjugar grandes figuras mundiales con jugadores de la cantera. Así, en 2000 se anunció el fichaje de Luis Figo por 63 millones de euros, en su momento el traspaso más caro del fútbol. En 2001 llegó Zinedine Zidane, de la Juventus de Turín, que recibió por su pase 70 millones de euros. En 2002 le pagaron al Inter de Milán 60 millones por Ronaldo y en 2003 llegó el inglés David Beckham por 45 millones de euros.

Se avecinan nuevas elecciones. Florentino Pérez quiere ser reelegido el próximo 11 de julio y aunque hace unos meses dormía tranquilo, los malos resultados deportivos han generado descontento y ponen en jaque su próximo mandato.

Cuando David Beckham llegó al equipo para completar lo que muchas personas han denominado "la galaxia", todos los seguidores blancos empezaron a soñar con cuatro títulos: la Supercopa de España, la Copa del Rey, la Copa de Campeones y el Campeonato de liga. Y los futbolistas no se cansaron de asegurar que iban por ellos. El primero lo ganó fácilmente el Madrid ante un débil Mallorca. Las otras tres las lideraron durante toda la temporada. Pero perdieron la Copa del Rey ante el Zaragoza (donde juega el argentino Gabriel Milito) y en la Champions League el sueño se acabó en cuartos de final ante el aparentemente débil Mónaco, donde ahora oficia de goleador Fernando Morientes. Dos jugadores descartados por Pérez al ser considerados de clase media se dieron el enorme gusto de humillar al encopetado Real Madrid de Figo, Ronaldo y compañía.

"Es posible haber ido demasiado lejos en la política de zidanes y pavones. Podemos abrirnos a fichajes de otro nivel pero hasta el momento no se ha dado", acepta Valdano.

Se dice que el Madrid ha pecado de prepotente. Que la política deportiva no sirve. O se llega más lejos y se culpa a la desgastadora pero lucrativa pretemporada en China. Lo único cierto es que Pérez y su corte han renovado los contratos de sus estrellas garantizando su continuidad hasta 2009. Y hasta julio no se sabrá si el aficionado, el que vive de este espectáculo, quiere continuar en la búsqueda del sueño de convertirse en el mejor equipo del mundo.

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