Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1993/10/04 00:00

¡ Gracias, muchachos !

En medio de la oscuridad de la violencia, la selección Colombia brinda un rayo de luz con la clasificación al Mundial de Fútbol

¡ Gracias, muchachos !

COLOMBIA NO PUEDE CAMBIAR LA HISTOria", habían dicho, horas antes del crucial encuentro del domingo pasado en el estadio de Núñez, del River Plate, el exastro argentino Diego Armando Maradona para justificar su tesis de que el tiquete directo al mundial USA 94 lo obtendrían sus compatriotas. Pero no fue así. Colombia, en sólo 90 minutos, cambió la historia.
Cuando el árbitro central dio el pitazo final, la mayoría de los colombianos que estaban pegados al televisor se volcaron a las calles para celebrar la histórica clasificación del seleccionado nacional. Esa noche la fiesta que se armó en todo el país no fue siquiera comparable con ninguno de los carnavales de Barranquilla ni de las ferias de Cali. La música, el trago, la harina, los pitos y las banderas acompañaron a los aficionados hasta la madrugada. Y todo porque en hora y media de fútbol los hombres de Francisco Maturana lograron una hazaña que desplazó a las otras cuatro grandes conquistas de la historia del fútbol colombiano: el 4-4 contra la Unión Soviética en el Mundial de Chile (1962); el gol de tiro libre de Adolfo Andrade a Argentina, que le dio el empate al equipo en ese partido y la oportunidad de ir por pri mera vez a una Olimpiada (diciembre de 1971); la conquista del Nacional de la Copa Libertadores de América, ante Olimpia, de Paraguay, en El Campín (1989), y el famoso empate contra Ale mania en el Mundial de Italia (1990).
El festejo tuvo, además, otra razón de ser. Para un pueblo que ha estado tristemente acostumbrado a las malas noticias -secuestros, carros bomba, magnicidios, corrupción- un triunfo como el del domingo es mucho más que un éxito deportivo. Es el éxito de todo un país que se niega a sucumbir ante tanta adversidad, y que, por medio de una hazaña, como la lograda en el estadio de River, recupera la confianza.

DIAS DIFICILES
Pero son todos estos problemas los que hacen que cuando el país afronta desafíos deportivos como el de Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez en las pasadas eliminatorias, la cosa se vuelva debate nacional y cada uno de los colombianos tenga una opinión.
De hecho, en los días anteriores al primer partido frente a Paraguay eran muchos los que creían que a Colombia se le podía complicar la clasificación al mundial. Sobre todo porque sus en cuentros preparatorios no fueron para nada alentadores. Su presentación en la Copa América, pese a que ocupó el tercer puesto, dejó serias dudas en los aficionados, especialmente en lo que a la línea de ataque se refiere. Además, sus otros compromisos frente a la selección juvenil de Brasil y frente a dos equipos de la primera división de México -el Atlas y el León-, confirmaron que la selección no tenía la misma talla que había mostrado en Italia en el pasado mundial.
No obstante, lo que más preocupaba era la intensa pelea que tenía el cuerpo técnico con algunos sectores de la prensa. Muchos reporteros recibieron, como respuesta a sus críticas frente al seleccionado, un veto para hablar con los jugadores. Incluso uno de ellos, Iván Mejía Alvarez, de la cadena radial Colmundo, aseguró que, aparte del veto, recibió amenazas de muerte. Con este panorama, eran muy pocos los que creían que el equipo nacional podía obtener el tiquete directo para competir en el Mundial de Estados Unidos.
En el primer partido de la fase eliminatoria parecieron confirmarse los augurios. El punto que cedió Colombia frente a Paraguay en Barranquilla le dio la razón a muchos periodistas que criticaban el esquema de Maturana.
Esa tarde del primero de agosto, los colombianos se encontraron con un equipo que trataba muy bien el balón pero que no tenía contundencia desde tres cuartos de cancha hacia adelante.
Otra vez la línea ofensiva, al igual que en la Copa América, falló. Seguían faltando los cinco centavos para completar el peso. Esos cinco centavos que tarda Colombia añoraría un mes más tarde, minutos antes del pitazo inicial en Buenos Aires, y que le habrían dado una mayor tranquilidad al equipo nacional para enfrentar a Argentina en su propio terreno.

LA CLAVE DEL EXITO
Sin embargo, ocho días después del choque Colombia-Paraguay en Barranquilla vino el punto de quiebre. El cuerpo técnico, que tenía un esquema tal vez inteligente y vistoso, pero demasiado rígido, se dio cuenta de que había que introducir elementos creativos. Y pegó un timonazo. Por eso algunos de los momentos más importantes que vivió Colombia en las eliminatorias los tuvo con jugadores que fueron más allá del esquema planteado por Maturana y Gómez. Al fin de cuentas, el primer compromiso frente a los peruanos, en Lima. no se habría ganado de no haber sido por el talento de Freddy Rincón.
En ese encuentro, en el que otra vez la delantera falló, el mediocampista entró al área y con un potente disparo venció al arquero Miranda y puso a los aficionados colombianos a pensar en las serias posibilidades que tenía el conjunto nacional de conseguir un cupo al mundial, así fuera por la ruta del repechaje.
Contra Argentina, en el Metropolitano, la creatividad volvió a lucir en la selección nacional. Pero esta vez, además de darle el triunfo, armó nuevamente el debate en torno al esquema del equipo colombiano. Y quizá lo que más polémica causó fueron las pala bras del técnico gaucho, Alfio Brasile, según las cuales los jugadores que le hicieron la "vida imposible" al equipo argentino, Iván Rene Valenciano y Adolfo el "Tren" Valencia, así como Harold Lozano y Hermann "Carepa" Gaviria, habían estado en la banca los partidos anteriores.
La creatividad no paró ahí. Si en la difícil cancha de Defensorcs dcl Chaco el empate contra Paraguay se logró a punta de garra, contra Perú en el Metropolitano el empuje, las ganas y la creatividad de Asprilla, que puso dos pases de gol -los de Valenciano y Mendoza-, ubicó y le dio la posibilidad de clasificar al mundial.
Pero aparte de esos debates por el esquema planteado por el cuerpo técnico de la selección, a Maturana y a Gómez hay que reconocerles que crearon un equipo que no depende de ninguna estrella. La alineación trabaja en conjunto, de suerte que cada jugador tiene una funcion definida. Esto contraría un poco lo que sucedía con las selecciones de los años 70 y de comienzos de los 80, cuando se jugaba casi exclusivamente para Willington Ortiz, en la esperanza de que el tumaqueño, a base de amagues en la punta derecha, desequilibrara a la defensa rival y creara situaciones de gol.
Dentro de esa división de tareas, cada cual cumplió con lo suyo. Oscar Córdoba, por ejemplo, es un arquero que, a pesar de tener poca experiencia profesional, demostró en todos los partidos ser un jugador con excepcionales reflejos, temperamento y talla internacionales, y ser tan confiable y serio como para no hacer locuras similares a las de Higuita frente a Camerún en el Mundial de Italia.
En la línea defensiva la pareja central no tuvo problemas.
La fuerza y experiencia de Luis Carlos Perea, combinada con la entrega de Alexis Mendoza impidieron, en la mayoría de los casos, la entrada de los atacantes contrarios al área colombiana. Y para completar el sector defensivo, los marcadores de punta titulares, además de anular a los punteros de los otros equipos, apoyaron al ataque cuando el medio campo y la delantera no cumplieron: el gol de Rincón en el primer partido frente a Perú fue producto de un pase del "Chonto" Herrera y el cuarto gol de Colombia, en su última presentación en el Metropolitano, fue por cuenta de Wilson Pérez.
A nivel de los volantes de marca, punto de gran debate por la exelusión de Lozano y la alineaeión de "Barrabás" Gómez, la pareja de éste con Leonel Alvarez terminó funcionando y cumpliendo con su trabajo: la recuperación del balón.
Respecto de los volantes de creación, nadie duda en afimar que Valderrama y Rincón demostraron ser las piezas fundamentales de la "máquina" colombiana. Los elogios a estos dos jugadores no vinieron sólo de los cronistas deportivos. En días pasados César Luis Menotti director técnico de la selección Argentina que se coronó campeona en el mundial de 1978, dijo a la prensa:
"Valderrama demuestra en el campo de juego una gran inteligencia. Es uno de los jugadores más veloces del mundo en términos futbolísticos. Y en eso puede existir una confusión, porque en el fútbol no es más veloz quien corre más rápido sino el que reacciona más pronto . Y hablando de su compañero Freddy Rincón, hay que decir que es una potencia pura. Con desdoblamientos, con fuerza, con explosión y con remate de gol".
La apreciación sobre Valderrama es más que justa. En las pasadas eliminatorias enseñó que a ciertos jugadores los años, más que envejecerlos, les dan más experiencia. Y aunque algunos pensaron que el "Pibe" ya estaba en sus últimas, el samario mostró las enormes diferencias que hay entre el jugador de hace cuatro años
y el de ahora. El Valderrama de hoy es práctico, no se deja provocar y por más duro que le peguen, no se cae. Todo esto no es sino la consecuencia de haberse fogueado varios años en el fútbol europeo.
Y si no hay dudas cuando se afrima que el "Pibe" ha sido el mejor jugador del equipo, tampoco las hay al decir que Freddy Rincón es el mejor atleta. Colabora con la línea ofensuva a la hora de atacar y, al mismo tiempo, se desdobla como un defensa más cuando se requiere. En pocas palabras, a Rincón se le ve en todas partes.
Pero quizás una de las líneas que mostró mayores avances, pese a las críticas y angustias iniciales, fue la delantera. Sin lugar a dudas, Colombia mostró en los últimos encuentros de la eliminatoria que el problema de la falta de gol en la selección está pasando a la historia. Gracias al nutrido grupo de atacantes que han surgido en los últimos años en el fútbol profesional del país, ya no se depende únicamente de la finta del propio Willington, como antes, ni de la fuerza de Jorge Gallego, ni de las carreras de Jaime Morón, ni de las genialidades de Delio "Maravilla" Gamboa o Víctor Campaz, como hace algunos años. Esto permite ensayar varios esquemas y tener diversas posibilidades a la hora de decidir la línea titular.

LO QUE VIENE Hacia el futuro, el hincha colombiano tiene algo claro: si esta clasificación al mundial se considera como una mayor hazaña que la de hace cuatro años, por haber tenido que enfrentar a equipos de mejor trayectoria, ya no bastará con que la selección quede entre las 16 mejores de la Copa Mundo, como en Italia. Ahora se espera que el equipo de Maturana y Gómez esté, por lo menos, entre los ocho primeras del munalal de 1994. Y para eso se necesita que la Federación Nacional de Fútbol planee un verdadero programa de preparación. Será necesario concretar partidos contra equipos competitivos de Suramerica y Europa. Y, en especial, fijar claúsulas claras en lo que a préstamos de jugadores se refiere con los conjuntos del Viejo Continente en los que limiten deportistas colombianos, que, de seguro, serán varios. Porque lo cierto es que si el hecho de haber pasado por encima de bicampeón mundial en las eliminatorias representa un verdaderologro desde el punto de vista deportivo, la clasificación significa la consolidación de la apertura del mercado europeo para los futbolistas criollos.
Hasta el momento Asprilla y Valencia son los únicos que están representando al pais en tierras de Europa, y aunque han desem peñado una gran labor, la verdad es que no es suficiente. Hay que tener en cuenta que varios países americanos poseen a más de una decena de jugadores en cuadros italianos, españoles y franceses. No obstante, ya existen otros colombianos que están cerca de
conseguir un tiquete para viajar al extranjero. El caso de Freddy Rincón, por el momento, es el más cercano. Se sabe que el América de Cali ya lo vendió a Sittimio Aloisio -el mismo empresario que colocó al "Tren" en el fútbol alemán- por una suma hasta ahora desconocida. Sin embargo, se especula que Aloisio está pidiendo por el pase de Rincón más de cuatro millones de dólares, lo cual da una idea del precio cobrado por el equlpo caleño. En cuanto a la escuadra en la que va a jugar, se barajan dos grandes posibilidades: una en Italia y otra en Suramérica. De la primera se sabe poco. De la segunda, todo apunta a que se trata del Boca Juniors. De ser así, Rincón estaría pisando cada 15 días la célebre cancha de la Bombonera.
El retorno al fútbol europeo del delantero Iván René Valenciano para la próxima temporada es otra noticia que se está filtrando en los círculos deportivos. A nadie le asalta la duda de que el barranquillero es un jugador con las suficientes capacidades para ser goleador en Europa. Y aunque hay quienes creen que ya tuvo la oportunidad y fracasó, es una persona muy joven todavía. En cualquier momento Valenciano podría ser contratado nuevamente por un equipo de Italia. Más con lo que mostró en los últimos partidos.
Pero más allá de todo esto, la gran conclusión que se saca de esta eliminatoria es que Colombia, de la mano de Maturana y Gómez, ha adquirido una primerísima categoría en el fútbol mundial. Lo hecho por el cual el conjunto colombiano el domingo pasado en la cancha de Núñez es uno de los máximos triunfos deportivos del país, y sólo se podrá superar con una excelente actuación en la Copa Mundo del próximo año en Estados Unidos. Porque si estas eliminatorias le dieron jerarquía mundial a Colombia ahora el reto es mantenerla.
Bola y pola
Detrás de los golpes, mucha cerveza y muchos millones.
Si a nivel deportivo los jugadores de la selección obtuvieron un éxito que marcará la historia del deporte colombiano, a nivel publicitario y de mercadeo la go]eada vino por cuenta de la empresa cervecera Bavaria y de otras compañías del Grupo Santo Domingo que, desde principios del año pasado, firmaron un multimillonario contrato con la Federación Colom biana de Fútbol para el patrocinio de las selecciones nacionales de ese deporte.
El contrato tiene un valor de 1.000 millones de pesos más reajustes, y cubre el patrocinio de las selecciones de mayores, juvenil y prejuvenil hasta el año 2001. Bavaria y las demás empresas del Grupo que hacen parte del pool patrocinador, adquirieron así los derechos exclusivos de explotación comercial e imagen publicitaria de los seleccionados, de sus jugadores -mientras hagan parte de ellas- y del cuerpo técnico. Los patrocinadores deben además hacerse cargo de más de 600 millones de pesos de suministros en equipo técnico y deportivo para los primeros cuatro años del contrato, y cantidades proporcionales para los años siguientes. El contrato contempla, igualmente, algunas bonificaciones, como los 70 millones de pesos de más que deberán cancelar los patrocinadores ahora que la selección de mayores clasificó al Mundial de Estados Unidos.
Camisetas con el nombre de Bavaria en el pecho y de Avianca en la espalda; banderas, banderines, viseras y gorras con los colores de la selección y las diferentes marcas de cerveza (Bavaria, Pilsen, Aguila, Club Colombia, Clausen, etc.) y del nuevo refresco Cola y Pola; vallas y pancartas en los estadios, y toda clase de gadgets hacen parte de la campaña, diseñada en buena parte por el departamento de publicidad de Bavaria y por las agencias Atlas y Tempo. En desarrollo de esta ofensiva, aparte del monto mismo del contrato con la Fedefútbol y del valor de los suministros, las empresas patrocinadoras han invertido otros mil 500 millones de pesos.
Las posibilidades de publicidad y mercadeo en un caso como éste son gigantescas, a pesar de las limitaciones que impone el reglamento internacional de la Fifa. Dicho reglamento, por ejemplo, prohíbe que en los partidos oficiales el nombre de los patrocinadores aparezca en la camiseta.
De hecho, hace pocas semanas la Fifa le impuso una multa a la Federación Colombiana, por el uso de camisetas con el patrocinio de Bavaria en un par de partidos amistosos, preparatorios para la Copa América y la eliminatoria.
La decisión de Bavaria es la de seguir avanzando por este camino y consolidar el matrimonio de deporte y cerveza. Es así como en la actualidad se desarrollan conversaciones entre la cervecera y otras federaciones deportivas como la de Básquet, Voleibol, Tenis y Béisbol. En Ecuador, donde el Grupo Santo Domingo es también dueño de la industria cerecera, su marca Pilsener tiene con selección ecuatoriana de fútbol un contrato similar al que firmaron en Colombia.
"Es la aplicación del principio constitucional de la propiedad", dijo a SEMANA el presidente de Bavaria, Augusto López, al referirse a la decisión de patrocinar el deporte, y, en especial, a la de invertir dinero limpio en el fúthol, actividad que durante la última década ha sido repetidamente cuestionada por la presencia de dineros calientes en algunos equipos profesionales.
Y es que, en efecto, se trata de una inversión significativa. que nunca se había visto en el pasado en la historia del fútbol y cuyo único antecedente en el deporte ha sido el multimillonario patrocinio de la Organizacion Ardila Lülle -en especial de Postobón -al ciclismo colombiano, que permitió hacer realidad algunos de los más importantes triunfos en las carreteras europeas.
Pero así como es significativa la inversión, ha sido efectivo el ar, por primera vez en muchos años, la competencia, con la aparición el próximo año de la marca Leona, que será producida por la Organización Ardila Lulle, consolidar la posición de Bavaria, Aguila y las demás marcas en el mercado no tiene precio.

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