Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1997/10/06 00:00

HACER GOLES ES CUESTION DE SUERTE

ENTREVISTA JUNINHO

HACER GOLES ES CUESTION DE SUERTE


La semana pasada empezó a jugarse la liga española de fútbol, considerada como la mejor del mundo por sus figuras y la inversión en refuerzos, que esta temporada asciende a 380 millones de dólares, 60 más que la italiana. A los 24 años, y después de que el Atlético de Madrid pagara al Middlesbrough inglés 18,2 millo-nes de dólares por su traspaso _el tercero más costoso de Europa después de Ronaldo y Denilson_ los principales diarios europeos afirman que Juninho es la más seria amenaza para destronar a Ronaldo como el mejor jugador del mundo. Este brasileño, siempre sonriente, con cara de niño, 1,67 metros de estatura y apenas 65 kilos de peso, habló con SEMANA en España.
Semana: ¿Qué piensa del hecho de que todas las encuestas lo señalen a usted como el que será el mejor jugador de la llamada liga de las estrellas?
Juninho: ¿A quien le preguntaron? (risas). Lo que pasa es que entre los encuestados los que dicen que yo seré el mejor jugador de esta temporada en Europa están Roberto Carlos y Romario, y eso no vale.
Semana: ¿Por que_?
J.: Porque no son objetivos. No lo pueden ser porque Romario siempre habla bien de mí y Roberto Carlos es mi mejor amigo. Pese a que en el campo somos rivales porque el uno juega en el Valencia y el otro en el Real Madrid, y yo estoy en el Atlético de Madrid, nos tenemos mucho afecto por estar en la Selección Brasil.
Semana: Además de ser amigos hay otro rasgo que los une a los tres: al aficionado les gusta mucho verlos jugar.
J.: Seguramente porque a nosotros nos encanta el espectáculo. La gente va a los estadios a ser feliz, a ver las alegrías, y eso es sencillamente lo que hacemos, tratar siempre de jugar bien porque la gente paga por eso, así se divierte la afición. La gente se va contenta cuando abandona el estadio y sabe que ha visto buen fútbol.
Semana: ¿Y usted es feliz?
J.: Ahora sí porque mi juego es reconocido. Antes no porque tenía muchos problemas por mi estatura y mi peso. Hubo quienes me aconsejaron que dejara el fútbol y eso hizo que yo tuviera una etapa muy triste en mi vida.
Semana: ¿Cómo superó eso?
J.: En realidad no fui yo. Fueron los especialistas porque tuvieron que someterme a un examen para alargarme los huesos. Fue similar a lo que le hicieron a Zico, eso me hizo sentir muy orgulloso porque ya en algo me parecía a él.
Semana: ¿Le gusta que todo el mundo diga que usted puede llegar a ser el mejor jugador del mundo?
J.: No creo que sea para tanto porque lo único que yo hago es organizar al equipo, armar las paredes, tocar rápido, poner balones al fondo. Pero para hacer eso hay otra gente que participa conmigo. Los compañeros de atrás que traen el balón, los de adelante que meten goles.
Semana: ¿Pero usted también es goleador?
J.: Hacer goles es suerte. Yo soy mejor elaborando jugadas para que otros las conviertan. Eso me hace feliz.
Semana: Volviendo al tema de su infancia, hay hechos muy parecidos a la vida de Zico.
J.: Sí, y eso para mí es reconfortante porque mi mayor sueño es jugar como Zico, en realidad él es mi espejo.
Semana: ¿Por eso le llaman el 'Chico de Oro'?
J.: El nombre viene de mi debut con la selección de Brasil. Fue en Wembley, en Inglaterra. Tuve la fortuna de hacer un gol que nos hizo ganar un torneo. Los periodistas empezaron a llamarme así porque dijeron que la anotación había sido una obra de arte.
Semana: ¿Es muy difícil llegar a ser el número uno?
J.: Es imposible.
Semana: ¿Por qué? Todos los periódicos deportivos de Europa lo candidatizan a usted para esa posición en esta temporada.
J.: Es imposible porque el número uno es otro y, en este caso, de verdad no lo digo porque sea amigo mío, pero el número uno es Ronaldo.

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