Domingo, 19 de febrero de 2017

| 1989/11/06 00:00

K.O. AL BOXEO

Con un panorama oscuro para el boxeo mundial, Fidel Bassa perdio la última corona que le quedaba a Colombia.

K.O. AL BOXEO

Con Fidel Bassa terminó otra época de gloria para el boxeo colombiano. Era el último de los campeones colombianos de la era de los años 80, que comenzó con Miguel "Happy" Lora el 9 de agosto de 1985 y terminó el pasado 30 de septiembre, cuando Bassa cayó en Barranquilla frente al venezolano Jesús "Kiki" Rojas. En una dramática pelea que llegó hasta los doce asaltos, el venezolano, tras una decisión dividida, se llevó el título mundial del peso mosca de la Asociación Mundial de Boxeo.

Con mayor alcance que el colombiano, mejor dotado técnicamente y haciendo alarde de manas y triuiñuelas, Rojas se impuso a un Bassa que en ningún momento pudo llevar del todo el tren del combate. En algunos pasajes el colombiano conectó golpes fuertes y llegó a abrir el párpado derecho de su rival, quien gracias a una extraordinaria preparación física llegó a los asaltos finales con suficientes reservas como para voltear el pleito a su favor.

Con Bassa acaba la segunda racha de campeones mundiales en la historia del boxeo colombiano. La primera, con hombres como Antonio Cervantes "Kid Pambelé", Rodrigo Valdés y los hermanos Ricardo y Prudencia Cardona, le abrió la puerta de la gloria al boxeo nacional. Fueron los pioneros de la década pasada, que hicieron que el nombre de Colombia entrara en los encumbrados escenarios internacionales.

Vinieron luego unos años de le targo, en los que pareció que las figuras de talla mundial se habían acabado y los campeones mundiales habían sido flor de un día.

Las cosas cambiaron con el triunfo del "Happy" Lora frente al mexicano oaniel Zaragoza y su reinado en la categoría de los gallos del Consejo Mundial de Boxeo. Comenzó entonces una nueva era, que continuó un año más tarde, cuando Bassa le quitó la corona al panameño Hilario Zapata. Baby Rojas fue un campeón efímero, que perdió la corona en su primera defensa. Tomás Molinares fue el cuarto y el año pasado venció en Estados Unidos a Marlon Starling, pero problemas de salud le impidieron disfrutar de la corona de los welter de la AMB. Y, finalmente, para cerrar el episodio, el jueves pasado el campeón mundial de la categoria mosca, según la Organización Mundial de Boxeo, Elvis Alvarez, renunció al título que ganó el pasada mes de marzo, alegando falta de contendores dispuestos a pelear por la corona.

Lo cierto es que, aunque se puede hablar de un mal manejo en el caso de Alvarez ya que con empeño se le pudo encontrar rival, su caso refleja el difícil momento que vive el boxeo mundial en la actualidad. Hasta hace algunos años sólo dos entidades, la Asociación Mundial de Boxeo y el consejo Mundial de Boxeo, regían los destinos de este deporte. Luego por divergencias entre miembros del AMB, surgió la Federación Internacional de Boxeo y hace casi dos año apareció la Organización Mundial de Boxeo.

Esta proliferación de entidades ha hecho que cada vez sea menor el número de boxeadores de primera línea que llegan a ser campeones del mundo, lo que va en contra del espectáculo. Alo anterior hay que sumar que cada vez aparecen menos figuras en este deporte.

Tal vez por eso son tan frecuente hoy en día los reencauches de vieja glorias. Tommy Hearns y Ray "Sugar", Leonard vivieron su mejor momento hace 10 años. Sin embargo, se enfrentaron hace algunos meses en una pelea millonaria que dejó en claro que el público está viviendo más de lo que fue que de lo que es. Para fin de año está programada otra supervelada en la que Leonard se enfrentará por tercera vez al panameño Roberto "Mano de Piedra" Durán quien, a sus 37 años, decidió regresar por cuarta vez a los cuadriláteros para recuperar el dinero perdido en malos negocios.

Claro esta que el caso de los reencauches es sólo un ángulo de todo este panorama. Mike Tyson, un superdotado del boxeo y campeón de los pesos completos en todas las asociaciones, parece no tener rival a la vista sus combates se han convertido er aburridos monólogos que rara vez se prolongan por más de cinco asaltos Dueño de una pegada fulminante y de una resistencia física casi increíble.
Tyson llegó al boxeo en un momento en el que los grandes eran un capítulo de la historia. El gran Alí estaba perdiendo su pelea con el parkinson y Larry Holmes era vencido por 10 años. El mejor hecho para ilustrar la crisis del boxeo es el del combate entre Mike Tyson y su rival más peligroso, Michael Spinks. En menos de un minuto Tyson acabó con el más encumbrado de sus oponentes. Lo que pocos recordaron la noche del encuentro fue que Spinks, antiguo campeon de los semipesados, llegó a ser campeón de los completos ante la ausencia total de boxeadores de calidad en esa categoría. Es más, Spinks se sostuvo en el trono gracias a su habilidad para evitar los golpes de los rivales más que por su contundencia, y debió someterse a una dieta especial para subir de peso y no entregar ventajas a sus rivales. En resumen, fue un campeón prácticamente artificial

Lo que queda claro para el aficionado desprevenido es que mientras el número de campeones crece, la calidad desciende. En la actualidad hay 48 campeones mundiales, cuatro por cada una de las doce categorías. O sea, cada federación tiene doce campeones supuestamente mundiales en cada una de las siguientes categorías: mosca, gallo, supergallo, pluma, ligero, welter junior, welter, medianos ligeros, medianos, crucero, semipesados y pesados.

Con el retiro de Lora, la derrota de Bassa y la renuncia de Alvarez, Colombia entra en una nueva edad oscura en su boxeo, crisis que afecta a este deporte a nivel mundial. En el presente año, en siete peleas por título mundial los colombianos han sufrido siete derrotas. Es hora, de nuevo, de revisar el andamiaje de un deporte que a nivel juvenil y amateur no tiene el apoyo requerido a pesar de haberle dado al país ocho campeones mundiales.











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