Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1994/10/17 00:00

LA AMENAZA AMARILLA

Los sorprendentes resultados de las nadadoras chinas en el Mundial, hacen que sus adversarios crean que se dopan.

LA AMENAZA AMARILLA

DICEN QUE SOlo se las veía cuando tenían que competir. Ninguna de ellas aceptaba entrevistas individuales y caminaban por los pasillos de la sede del Mundial de Natación, que se celebró hace dos semanas en Roma, Italia, sin importarles las miradas y los rumores que dejaban al pasar. Era el equipo femenino de China. El mismo que durante los seis días que duró el campeonato ganó 12 de las 16 categorías y que rompió cinco marcas mundiales.
A nadie le pareció lógico. Inclusive 18 directores técnicos de otros equipos nacionales firmaron una carta en donde le pidieron a la Federación Internacional de Natación (Fina) que tomara medidas en busca de limpiar este deporte que, según los firmantes, está cayendo en el fantasma del doping. Y es que para muchos especialistas, el triunfo de las chinas está basado únicamente en el empleo de algunas drogas desconocidas que aumentan su potencial físico.
El pasado Campeonato Mundial de Atletismo ya había puesto la alarma. En esa ocasión el equipo femenino chino ganó todos los eventos de distancia en pista con unos tiempos sorprendentes, y Ma Jungren, el entrenador de las chinas, afirmó que sus atletas tomaban sopa de caparazón de tortuga e ingerían un hongo llamado Dong Chong Xia Cao antes de cada prueba (ver SEMANA #643). Esas declaraciones suscitaron toda clase de dudas en torno de los mecanismos utilizados por los chinos, y ahora, esas mismas incógnitas están sobre el tapete.
Pero esta vez, el silenció que acompañó a la delegación china aumentó más las dudas. Al contrario de lo que pasó con el director técnico del equipo de atletismo, el entrenador de las nadadoras, Cheng Yun Peng, no quiso hablar con la prensa. No le contó a nadie sus métodos de entrenamiento, y desmintió que sus deportistas consumieran algunos alimentos desconocidos para los occidentales. Esta actitud enfureció a más de un competidor, hasta el punto de que algunos pidieron la descalificación de las chinas.
Pero por más que le lluevan críticas al equipo chino, la Fina no tiene nada que hacer. En todos los exámenes antidoping que le practicaron, los resultados fueron negativos. Hasta el momento lo único cierto es que si no se consiguen pruebas en contra de las asiáticas, los occidentales deberán, en vez de criticarlas,imitarlas. -

MANILLAS COLGADAS
ESTE SERA EL OTOÑO más frío en la historia de Estados Unidos. En los almacenes de deportes nadie comprará chaquetas, gorras, bates y manillas de los principales equipos de las Ligas Mayores de béisbol. Los canales de televisión tendrán que ingeniárselas para llenar los espacios que estaban destinados a la transmisión de cientos de juegos. Los aficionados tendrán que consolarse viendo campeonatos universitarios, y los dueños de los equipos se desesperarán cada día más a medida que vayan perdiendo dinero.
Todo esto, porque 26 de los 28 clubes de las Ligas Mayores se pronunciaron la semana pasada a favor de la cancelación definitiva de la presente temporada de béisbol. La decisión se tomó en el día 34 de la huelga de peloteros, iniciada el 12 de agosto, en el marco de un conflicto económico entre los dueños y los deportistas.
Nadie sabe cuándo se vuelvan a llenar los estadios. Algunos peloteros ya están arrepentidos, pero no se pueden echar para atrás. Los dueños piden que se cree un tope salarial, y los beisbolistas aparte de no admitirlo, quieren que el sueldo mínimo se incremente en más de 90.000 dólares anuales (ver SEMANA #642). Por lo pronto sólo queda esperar que lo que no han podido resolver en mas de un mes, lo solucionen antes de terminar el año, porque de no ser asi, algunos empresarios contratarían a jugadores de las divisiones inferiores, y los aficionados al béisbol se quedarían sin ver a las grandes estrellas de este deporte. -

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