Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1997/07/21 00:00

LA BATALLA FINAL

Con más de 60 millones de dólares de por medio, Evander Holyfield y Mike Tyson sostendrán el sábado una de las revanchas boxísticas más esperadas de los últimos años.

LA BATALLA FINAL

En el boxeo, de vez en cuando, la ironía suele pasearse por los cuadriláteros. Y el próximo sábado será una de esas ocasiones. Ese día en la Gran Garden Arena, en pleno corazón del MGM Hotel de Las Vegas, Mike Tyson intentará recuperar el título de campeón de los pesos pesados de la Asociación Mundial de Boxeo _AMB_ que Evander Holyfield le arrebató en noviembre del año pasado en medio del asombro del mundo entero.En esa oportunidad, ante la mirada incrédula de millones de personas, Tyson no sólo cayó a la lona por segunda vez en toda su carrera profesional sino que perdió por nocáut técnico en el undécimo asalto en un combate para el que llegó como favorito en las apuestas de Las Vegas por 25-1.Entre tanto Holyfield, quien llegó a la pelea cargando el fantasma de sus dolencias físicas _una disfunción ventricular diastólica (en palabras simples, problemas en el corazón)_ escribió su nombre entre los grandes al convertirse en el único hombre, junto con Mohammad Alí, que lograba conseguir en tres oportunidades distintas el título de campeón mundial de todos los pesos _1990, 1993 y 1996_. A Tyson le quedaron 30 millones de dólares de consuelo y el campeón 'sólo' se llevó 11.Las hipótesis sobre la derrota de 'Iron Man', como llaman los estadounidenses a Tyson, fueron muchas, incluido el fraude para programar una revancha. Pero la realidad estuvo en dos factores: Tyson no se preparó con suficiente seriedad, confiado sólo en la fuerza de su pegada, mientras que Holyfield duró tres meses de intenso entrenamiento y tenía planificada la táctica y la estrategia de cada round de la pelea. Pero aunque suene increíble, y hasta exótico, para muchos la clave estuvo en que, como dijo a SEMANA Víctor Cota, miembro del CMB y especialista en boxeo del periódico La Afición de México, " Tyson no odiaba a Holyfield como a la mayoría de sus rivales". Y es precisamente en este punto en el cual está la ironía que suele visitar los cuadriláteros.Hace 13 años uno de los pocos amigos, tal vez el único, que tuvo Tyson fue Holyfield. En ese lejano 1984 ambos comenzaban sus carreras y participaban en el torneo 'Guantes de Oro' _clasificatorio para representar a Estados Unidos en los Olímpicos de Los Angeles 84_. "Tyson y yo siempre estábamos juntos. Conversábamos. En algún sentido todos los demás marginaban a Tyson, pero yo no", cuenta Holyfield en su libro autobiográfico The humide warrior _El humilde guerrero_. Cuando alguien le preguntó sobre esto Tyson sólo sonrió y dijo: "Nos divertíamos juntos y hasta salimos con algunas chicas".Hoy nadie está completamente seguro de qué pueda pasar entre estos dos hombres el sábado, hasta el punto de que la semana pasada las apuestas estaban sólo 3-2 a favor de Tyson. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que cada uno de ellos se llevará 30 millones de dólares por subirse al ring, más los porcentajes por derechos televisivos _calculados un cerca de 15 millones de dólares para Tyson y ocho para Holyfield_. Sin embargo, quienes han seguido esta revancha aseguran que durante estos meses los asesores de Tyson no sólo han trabajado la táctica, sino que han logrado convencer a Mike de que el hombre que se parará al frente suyo no es un amigo de hace 13 años sino el peleador que lo noqueó y le quitó el título. De ser así, las cosas no serán nada fáciles para Holyfield.

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