Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1996/11/11 00:00

LA HORA DE EL BOLILLO

Con su difícil victoria sobre Ecuador, Colombia demostró ser un equipo maduro, pero sin duda tendrá que hacer algunos cambios contra Bolivia.

LA HORA DE EL BOLILLO

Adiferencia de su último partido con la selección hace un mes, la semana pasada Carlos 'El Pibe' Valderrama no armó el juego de su equipo con su habitual claridad, como si estuviera viendo la cancha desde lo más alto de las torres del estadio. Sus tradicionales pases magistrales quedaron extraviados la mayoría de las veces en las piernas del enemigo de turno: Ecuador. Su compañero de mil batallas, Freddy Rincón, tampoco pudo deslizarse alegremente por el campo con el balón amarrado a su botín, buscando dejarlo como otras veces en el fondo del arco rival. Su pasividad de león dormido terminó alejándolo del campo de batalla, tal vez producto de la lesión, unos minutos después de haber comenzado el segundo tiempo del encuentro. El otro eterno guerrero, Leonel Alvarez, luchó, corrió y se deslizó por el pasto del estadio Atahualpa. Pero esta vez, al igual que sucedió con sus otros dos viejos compañeros de cruzadas, sus valiosos aportes quedaron ocultos por el peso de los años, que a los 2.800 metros de altura de Quito parecieron notarse más que nunca. Sin embargo, pese a que estos tres veteranos baluartes de otras guerras no brillaron con el esplendor de épocas pasadas, Colombia le ganó la batalla a Ecuador por un gol. La selección nacional consiguió un valioso botín de tres puntos como visitante, lo cual le permite continuar disfrutando invicta la gloria de su buena campaña desde la cima de la tabla de clasificaciones con 13 puntos, cuatro más que el segundo. Fue un encuentro que para muchos pareció enredado y por momentos hasta aburrido, pero eso fue producto de la dificultad de enfrentar a un rival como Ecuador, considerado como la revelación de la eliminatoria. El onceno de los vecinos del sur, guiado por el ex director técnico de Colombia, Francisco 'Pacho' Maturana, es y será uno de los rivales más difíciles que pueda enfrentar cualquier equipo camino a Francia 98. El secreto del exito Antes de la batalla existía en el país un temor latente por el encuentro. Sobre el papel varios factores parecían jugar a favor de Ecuador, comenzando por la hora del partido y la altura de Quito, hasta el hecho de que el estratega de los ecuatorianos aplicara básicamente el mismo sistema táctico que utilizan los colombianos, pero con hombres más jóvenes que los dirigidos por 'El Bolillo'. Sin embargo la realidad fue otra. Si bien es cierto que futbolistas como Alvarez, Rincón, 'El Pibe' y el mismo Faustino Asprilla sintieron los rigores de la altitud, Colombia demostró ser un equipo maduro. Prueba de esto es que, pese a que sus principales hombres por momentos parecían perdidos dentro del campo, jugadores como Mauricio 'El Chicho' Serna, Víctor Hugo Aristizábal o Jorge Bermúdez lograron adueñarse de la situación. Siendo fieles al estilo que caracteriza a la selección, estos hombres, al lado de Farid Mondragón, quien ahogó el grito de gol ecuatoriano varias veces, establecieron la diferencia con los rivales al mostrar la jerarquía que sólo da la experiencia. Pero la diferencia no estuvo marcada sólo por los hombres dentro del campo. Cuando llegó el momento, 'El Bolillo'mostró sus dotes de estratega. Sacó a un Rincón ineficiente para meter a un joven Harold Lozano, quien en el poco tiempo que estuvo en el campo le dio salida al equipo e inclusive llegó a echarse la selección al hombro. El cambio de Aristizábal por un jugador desequilibrante como Antony de Avila también demostró su eficacia, pues 'El Pitufo' renovó el ataque criollo y despertó a un 'Tino' Asprilla que había desaparecido del panorama para entregarle el balón con el que, en un parpadeo, apareció de la nada para fusilar al arquero Carlos Morales. Pero casi tan importante como el hecho de que Colombia siga sumando puntos son las conclusiones que dejó el partido. Pocos desconocen la importancia que han tenido 'El Pibe', Rincón y Leonel, pero si algo quedó en evidencia durante el encuentro contra Ecuador es que su estado físico, fuera de Barranquilla, ya no les permite rendir como en otros tiempos. La semana anterior en Quito, estos tres veteranos sufrieron más que cualquier otro la presión de la altura. Para nadie era un secreto que esto iba a pasar. Pero si frente a Ecuador 'El Bolillo' prefirió la jerarquía a la juventud, la pregunta que todo el mundo se hace es si estos tres jugadores son capaces de aguantar una altura como la de La Paz. Por fortuna, Colombia ha demostrado tener una buena banca y quizás haya llegado el momento de empezar a utilizarla. Si algo quedó claro con el cambio de Rincón es que Lozano tiene suficiente cancha para ingresar a la titular. Y detrás de él hay hombres como John Mario Ramírez, que con algo de fogueo podrían llegar a conformar un gran relevo generacional. El hecho es que si bien la táctica de la veteranía le ha funcionado a la perfección a Hernán Darío Gómez, a 3.600 metros de altura la cosa será a otro precio. Ahora que el sistema ha demostrado estar en su madurez, es el momento para que, en un partido tan difícil como el que se avecina, 'El Bolillo'confíe en su banca.

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