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| 12/29/1997 12:00:00 AM

LA LEGION EXTRANJERA

Cada vez son más los basquetbolistas extranjeros que juegan en la NBA.


La fecha: primero de noviembre de 1946. El suceso: se juega el primer partido de la historia de la NBA. La novedad: los New York Knickerbockers aparecen en la cancha con un jugador alemán, Frido Frey, en sus filas. Lomismo sucede con los Toronto Huskies, que tienen como parte oficial del quinteto a dos jugadores canadienses, Hank Biasatti y Gino Sovran. El mejor baloncesto del mundo estaba naciendo y la presencia de quienes pasarían a la historia como los primeros extranjeros de la NBA apenas si fue registrada.
Cincuenta y un años más tarde la NBA está consolidada como la liga de baloncesto profesional más poderosa, reconocida e importante del planeta. Y a diferencia de sus inicios, el grupo de jugadores internacionales que milita en las filas de los equipos comienza a cobrar un protagonismo inusitado. Haitianos, croatas, venezolanos, nigerianos, jamaiquinos, holandeses y libaneses son apenas algunas de las 22 nacionalidades que hoy forman parte de la liga de baloncesto profesional de Estados Unidos. En total son 45 basquetbolistas extranjeros, repartidos en 24 de los 29 equipos de la liga, los que desde noviembre pasado están disputando la temporada 97-98 de la NBA:16 más que en el campeonato anterior.
El hecho ha pasado inadvertido para muchos aficionados ya que la cifra todavía no parece muy significativa. Sin embargo la realidad es que lo que algunos han comenzado a denominar "una invasión de extranjeros" ha despertado varios debates y tiene pensando a más de uno. Al fin y al cabo pocos comprenden cómo un país que durante décadas fue la fábrica más grande e inagotable de basquetbolistas está viviendo hoy una incursión tan grande de jugadores internacionales. Y la respuesta parece estar en una sola palabra: dinero.

El negocio
Parte del fenómeno tiene relación directa con el objetivo que se trazó y cristalizó David J. Stern desde que, en 1983, asumió la posición de comisionado de la National Basketball Association: hacer de la NBA un juego del mundo, o "the global game", como se denominó su plan.
Con su notable visión del marketing práctico y agresivo Stern transformó lo que empezó siendo una simple asociación deportiva de 11 equipos en 1946 en una gigantesca empresa que hoy despierta pasión en todo el planeta. Para conseguirlo utilizó dos estrategias. La primera fue emplear el mismo concepto de globalización que lograron imponer compañías comerciales como Coca-Cola, Nike o IBM. Y la segunda fue trazar un plan encaminado a despertar el interés por el baloncesto de la NBA en el mayor número de países posible contratando jugadores de esas regiones.
Guardadas las proporciones, lo que hizo Stern fue buscar un fenómeno similar al que se produjo este año en Colombia con el béisbol gracias a la actuación de Edgar Rentería con los Marlins en las ligas mayores del béisbol estadounidense. Al fin de cuentas es un hecho que para cualquiera tiene más interés ver un partido de béisbol o de baloncesto en el que participe un compatriota a uno en el que juegen desconocidos.
Esta apertura ideada por Stern convirtió el negocio del baloncesto en algo altamente rentable. El mercadeo de la última temporada, por ejemplo, arrojó cifras impactantes. La venta de productos de la NBA fue de 2.650 millones de dólares, tan sólo en el mercado interno, contra 10 millones de dólares en la temporada 81-82 y una cifra similar en la de 1987-1988, cuando comenzó en forma directa el plan de globalización.
Gracias a la presencia de extranjeros en los distintos equipos los partidos de la NBA son transmitidos en promedio a 148 países en 39 idiomas. Y esa cifra se incrementa notoriamente durante los playoffs. Aun con apertura, sin embargo, jugar en la liga es un privilegio que no consiguen muchos.En los 51 años de la NBA casi un centenar de basquetbolistas de 45 países diferentes han pasado por los quintetos de la liga estadounidense (ver recuadro). Pero no han sido muchos los que se han ganado su lugar en la NBA. En este momento, sin embargo, cinco de los mejores centros de la liga provienen de países lejanos: Ha-keem Olajuwon de Nigeria, Vlade Divac de Yugoslavia, Rik Smits de Holanda, Dikembe Mutombo de Zaire y Arvydas Sabonis de Lituania. Para no mencionar otros que ya se han consagrado, como el croata Tony Kukok reciente campeón con los Bulls.
Obviamente, aquellos que son fichados para los quintetos de la NBA tienen unas características especiales, como pertenecer a una liga profesional competitiva, lo que explica el porqué el grueso de los extranjeros proviene de Europa. Y en otros casos tener el físico, en especial la altura suficiente para luchar contra los gigantes estadounidenses, requisito que tienen africanos, australianos y canadienses, entre otros.
El no cumplir con estas características es parte de lo que ha impedido que jugadores colombianos, y en general suramericanos, formen parte de la NBA. En medio siglo sólo han llegado a esa liga dos brasileños, un argentino y un venezolano. Y esta es una situación que difícilmente cambiará en poco tiempo.
La realidad, sin embargo, es que, como lo demuestra el aumento de extranjeros en la última década, parece casi inevitable que la invasión se detenga. Al fin y al cabo, como dijo la revista estadounidenses Sport en enero de 1993 refiriéndose a este tema, "¿quién dijo que Nortemerica era sólo para los norteamericanos?".
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