Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2006/06/18 00:00

La maldición del domingo

En teoría, Brasil y Francia garantizaban una jornada llena de emociones. En la práctica, las dos superpotencias defraudaron. Otro domingo para el olvido en Alemania 2006

La maldición del domingo

El día del Padre comenzó con un insoportable juego entre Japón y Croacia, un 0 a 0 que sólo dejó para el recuerdo una reflexión: ¿Ese equipo de Croacia fue el que enredó tanto a Brasil? Se suponía que el plato fuerte para los jefes del hogar en su día iba a ser la reivindicaciñon de Brasil. Pero tampoco. Australia jugó mucho mejor y si no fuera por el miedo de sus delanteros en el momento de definir, el resultado no habría sido 2 a 0 en favor de los auriverdes, que no merecieron pero que lograron gracias a un par de jugadas aisladas: un gol de Adriano, quien recibió un pase de Ronaldo que había recibido el balón en fuera de lugar y una jugada al final, inspirada por Robinho, quien entró por Ronaldo y le dio algo de alegría a un Brasil que ya clasificó pero que parece darles la razón a quienes opinan que el verdadero Mundial comienza en octavos de final.
Y por la tarde se esperaba la reivindicación de esta pobre jornada. Pero nada.

Si en Brasil llueve, por los lados de Francia se vino el diluvio universal. Porque Brasil al menos ya clasificó. En cambio Francia, con apernas dos puntos en dos partidos, ya comienza a depender de lo que hagan o dejen de hacer Corea del Sur, Togo y Suiza para no irse otra vez de una Copa del Mundo en la primera fase.

Hasta ahora lo mejor que ha ofrecido Francia en el Mundial de 2006 ha sido su himno. Una melodía marcial y vibrante que no refleja para nada la pereza y la total ausencia de ideas de una selección llamada a ser protagonista del Mundial. ¿Zidane? Ha debido retirarse. Su última grtan intervención fue una tarjeta amarilla que se ganó luego de cometer una falta innecesaria, fruto de su impotencia y de la de su equipo. Corea del Sur, que tampoco jugó a nada, le sacó un empate a un gol en un partido trabado e insulso. Francia se puso en ventaja a los 9 minutos y los Coreanos, que seguramente buscaban clasificar ante Suiza y no querían que se les dañara el promedio de gol, siguieron defendiéndose. Y se encontraron con un gol que ni siquiera habñian buscado. Demasiado premio para la tacaña Corea del Sur, justo castigo a la desidia de Francia, cuyo técnico Domenech decidió meter al goleador David Trezeguet en el minuto 90. Sin comentarios.

Mañana lunes festivo Togo y Suiza arrancan con la inesperada noticia del empate de Francia, que redobla sus posibilidades de clasificar. España saldrá a ratificar su favoritismo ante Túnez y, de paso, asegurar su clasificación a octavos de final. Ucrania, que comenzó muy mal, tendrá que reivindicarse ante una Arabia Saudita que no resultó tan débil como pronosticaban antes de que comenzara el Mundial.

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