Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/5/1995 12:00:00 AM

LOS SECRETOS DE LA NBA

Un revolucionario método de entrenamiento volvió aún más espectacular el baloncesto en Estados Unidos. ¿En qué consiste?

EN EL MUNDO POCOS DEPORTES SON tan espectaculares como el basquetbol. En Estados Unidos es una de las disciplinas que más aficionados atrae y más dinero mueve a su alrededor. Los impresionantes vuelos de Michael Jordan, de los Bulls de Chicago, la asombrosa capacidad para desacelerar y cambiar de movimiento de Shawn Kemp, de los Supersonics de Seattle, y la sorprendente velocidad y resistencia de Dan Majerle, de los Suns de Phoenix, son algunas de las razones por las cuales millones de estadounidenses idolatran a los jugadores de la NBA. Sin embargo, un estudio revelado la semana pasada por la revista Men's Journal deja al descubierto que no siempre las fabulosas jugadas de los astros del baloncesto son producto de un don divinoo un regalo de la naturaleza.
La investigación, que tiene como fin mejorar aún más el rendimiento de los basquetbolistas, fue hecha por el doctor Donald Chu, quien trabaja con varios equipos de la liga y es el fundador de Ather Sports Injury Clinic, en Castro Velley, California. En el informe se afirma que los actuales jugadores de la liga son mucho más grandes, más fuertes, y sobre todo más rápidos que los basquetbolistas profesionales de hace 25 años, cuando la genialidad era más importante que la preparación física.
Curiosamente la popularidad del baloncesto en Estados Unidos se ha ido incrementando desde que se aplica el sistema de Chu. Y es que tiene su lógica, pues si los jugadores están mejor preparados física y técnicamente, el espectáculo aumenta. Y si este aumenta, más aficionados estarán pendientes de los resultados de cada partido quede cada partido que se dispute en la NBA. En otras palabras, el 'laboratorio' del doctor Chu tiene al baloncesto como el deporte más popular en Estados Unidos.
Para llegar a estos sorprendentes resultados, el doctor Chu se basó en un estudio previo realizado por el Cooper Aerobic Center, según el cual los jugadores profesionales de baloncesto tienen un mayor porcentaje de masa muscular comparado con los demás deportes de equipo. Se encontró que sólo un 5 por ciento de los basquetbolistas tiene grasa en los músculos, mientras que cerca de un 10 por ciento de los jugadores de fútbol de la NFL presenta elevados porcentajes de grasa en el cuerpo. Esto significa que los jugadores de la NBA tienen una mayor capacidad cardiovascular que los de fútbol americano, béisbol y hockey. De acuerdo con estos estudios el doctor Chu diseñó, en coordinación con varios equipos de la NBA, un programa encaminado a mejorar las condiciones de los jugadores. Ha logrado tan buenos resultados que actualmente 20 de los 27 equipos de la liga aplican el sistema.

¿COMO FUNCIONA?
Lo primero que hizo el doctor Chu fue analizar los videos de los juegos de la NBA con el fin de encontrar una posición en la que el basquetbolista pudiera aumentar su rendimiento sin gastar más energía (ver recuadro). Con esta posición el jugador puede desacelerar en tres o cuatro pasos sin perder energía y además le facilita realizar el siguiente movimiento.
El sistema también revolucionó los antiguos métodos de entrenamiento, que según Chu consistían en tirar un par de veces la bola, un baño y algo de almuerzo. Para él la preparación debe realizarse en cuatro fases antes de empezar la temporada, y debe ser progresiva para que se vean los resultados. Por eso sugiere que durante el primer mes se hagan ejercicios en piscinas, en bicicleta y se corran diariamente tres millas, con el fin de preparar todos los músculos del cuerpo. Durante el segundo mes se hacen entrenamientos en 400 metros planos, los cuales tienen por objeto suministrar resistencia y preparar para los piques. En la tercera fase se estudian las técnicas de basquetbol y se ponen en práctica durante el cuarto y último mes.
Sin embargo, al empezar la temporada todo cambia y tan sólo se entrena durante 30 ó 40 minutos diariamente. Esto parecería poco si se considera que es el comienzo del campeonato, pero es ahí donde se notan las ventajas del sistema, ya que los jugadores llegan en óptimas condiciones y no necesitan largos períodos de entrenamiento antes de los partidos, lo que evita, entre otras cosas, que se desgasten durante la temporada.
Los viajes siempre han comprometido la resistencia de los basquetbolistas, y los jugadores de la NBA son los deportistas que en Estados Unidos más viajan. Estas travesías normalmente alteran el reloj biológico y hacen que el jugador se acelere, y cuando sucede esto, pierde peso. Lo que se logra con el sistema es disminuir el impacto de los viajes, ya que se evita el desgaste adicional que implicaría entrenar al llegar al lugar del encuentro.
Uno de los aspectos más importantes de este método es el que tiene que ver con el uso de las pesas. Normalmente los basquetbolistas eran renuentes a su uso porque endurecían los músculos y hacían que el jugador perdiera elasticidad. Pero Chu descubrió que si las pesas: son aplicadas de acuerdo con el individuo y no con la posición en la que juega, se puede duplicar la fortaleza de sus músculos, sin que pierda elasticidad. Esto se consigue mediante un programa completo hecho por medio de un computador, que determina ex actamente el tipo de ejercicio, el número de las repeticiones y los músculos que se deben trabajar para fortalecerlos.
A pesar de las bondades que ha demostrado el sistema, no es aceptado por todos los miembros de la liga. Cerca del 20 por ciento de los basquetbolistas -se niegan a practicar con este método, pero según Chu este porcentaje corresponde al de los novatos que aún creen que sus dones naturales son para toda la vida, pero que con el tiempo tendrán que acceder a él.
Desde ya en Estados Unidos está abierta una solémica que en frenta a quienes creen que la ciencia puede ayudarle al baloncesto a ser aún más espectacular de lo que históricamente ha sido. No obstante, también son muchos los que creen que de seguir así no está lejos el día en que serán robots y no hombres los que se disputen los gritos de los aficionados.

El caso de Jordan
CUANDO MICHAEL Jordan volvió a las canchas, algunos creyeron que sería un regreso efímero. Después de todo el astro llevaba más de un año y medio sin jugar baloncesto. Cuando se puso de nuevo la camiseta de los Bulls, los expertos dijeron que luego de tanto tiempo de haber entrenado como beisbolista, difícilmente alcanzaría el nivel de la NBA. Pero con lo que nadie contaba era con que durante esos meses Jordan se había mantenido en forma aplicando el sistema de Chu. Su juego nunca ha dependido de grandes músculos y su prioridad siempre ha sido la flexibilidad. Para el doctor Chu, gracias al entrenamiento, Jordan regresó con un 75 por ciento de su potencial y lo más seguro esbque usará los play off para elevar su juego sin estancarse.

La pose
LA VELOCIDAD en baloncesto no es algo lineal, sino que por el contrario es algo inconstante, porque continuamente hay que detenerse, girar o cambiar de lado. El sistema busca que al tener en línea recta la rodilla, la cadera y el hombro, el jugador no pierda tanta energía mientras realiza los cambios de posición y velocidad, sino que al estar levemente inclinado, puede aprovechar la tensión que se produce en los músculos al estar en esa posición y la transforme nuevamente en energía. Chu comprobó, además, que cuando se parte de esta posición para saltar se alcanza a aumentar en un 10 por ciento el promedio del salto.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.