Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/03/11 21:00

Calle dice que aceptó culpa de dopaje porque no tiene apoyo para defenderse

La deportista aseguró que nunca admitirá haber utilizado alguna sustancia para mejorar su rendimiento.

María Luisa Calle fue suspendida durante cuatro años. Foto: EFE

La colombiana María Luisa Calle aseguró este viernes que aceptó una sanción de cuatro años que le impuso la Unión Ciclista Internacional (UCI) porque no tiene apoyo económico para su defensa de la acusación de dopaje en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

Calle, de 47 años, negó hoy haber consumido la sustancia GHRP-2.

"Firmé un documento de la UCI aceptando la sanción impuesta y la no apelación ante ningún ente de la UCI, pero nunca aceptaré que me he dopado o que he utilizado sustancia alguna para mejorar mi rendimiento", dijo en una rueda de prensa en Medellín.

La ganadora de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 enfatizó que "no acepta" la responsabilidad o culpabilidad en el uso de sustancias prohibidas.

Dijo que no tuvo el respaldo económico de la entidad oficial Coldeportes ni del Comité Olímpico Colombiano (COC), pese a que tenía las pruebas médicas y científicas para argumentar su defensa.

"El motivo por el cual me vi obligada a desistir a mi derecho a la defensa es netamente económico pues no conté con el apoyo del Estado", declaró.

Según Calle, de no haber firmado el documento de la UCI aceptando la sanción, en la siguiente instancia del proceso de defensa debía pagar 7.500 francos suizos, equivalentes a 4.365 dólares.

Explicó que las pruebas médicas que tenía para soportar su defensa se basan en "un cáncer, un tumor llamado teratoma".

Explicó que lo padeció hace aproximadamente tres años y le causó "un descontrol hormonal".

Además, afectaba "la hormona del apetito llamada Grelina", pues el ayuno que mantuvo el día y la noche previa al control antidopaje "también pudo ser el causante".

Recordó que cuando fue despojada del bronce que ganó en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, tras dar positivo en dopaje, contó con el apoyo para adelantar el proceso legal, del que salió limpia y que llevó al COI a devolverle la medalla.

"Hace diez años también se cometió una injusticia conmigo. Me doy cuenta de que ese apoyo que recibí era la defensa de una medalla olímpica, y la de hoy es la defensa de la dignidad", puntualizó.

En compañía de su entrenador, José Julián Velásquez, la deportista expresó que seguirá "montando en bicicleta" y no fijó aún fecha para su retirada, pues tiene la "consciencia tranquila".

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