Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2006/02/12 00:00

Marineros de agua dulce

Los ríos de Colombia se han convertido en los mejores escenarios para realizar competencias náuticas, y cuna de campeones suramericanos y mundiales en esta clase de deportes.

Marineros de agua dulce

En 2001, en las caudalosas aguas del río Pánuco, en el estado de Veracruz, en México, los colombianos Andrés Botero y Óscar Sánchez derrotaron a más de 50 participantes y se subieron a lo más alto del podio del Campeonato Mundial de Botes fuera de borda, en la categoría de cilindraje 3.000. En 2002, el mundial se celebró en el río Usumacinta, en la región de Tabasco, también en México, donde otra vez los antioqueños Botero y Sánchez ocuparon el primer lugar. Para 2004, la sede mundialista se trasladó al río Magdalena, entre los municipios colombianos de La Dorada y Puerto Triunfo, y ahí, en las aguas que los vieron nacer y crecer como deportistas, la pareja otra vez se quedó con el título. Para demostrar que no es gratuito el reconocimiento de Colombia como potencia en este deporte, en el mundial de este año, celebrado en aguas del río Orinoco (Venezuela), María Luisa Botero, también campeona suramericana de sky, y su copiloto, Lisa Echavarría, obtuvieron el primer lugar, seguidas por otra pareja colombiana conformada por Federico Quintero y Víctor Manuel Mejía. En 1992 se celebró el primer mundial de este deporte en Colombia. Los años de violencia interrumpieron el campeonato y sólo en 1998, cuando la Armada Nacional recuperó el control de los ríos, el mundial regresó al país. Fue entonces cuando se comenzó a aprovechar los mágicos escenarios con los que cuenta Colombia para practicar deportes fluviales y nació un grupo de navegantes que, años después, no encontraría rivales. "Una de las razones del éxito de los deportistas colombianos en los campeonatos mundiales es que están en constante actividad desde cuando se puede navegar y se realizan competencias en los ríos", afirma Héctor Vélez, presidente de la Federación de Motonáutica. Y es que no son pocos los torneos y festivales náuticos que se realizan en Colombia. Los próximos 8, 9 y 10 de diciembre se celebrará en Prado (Tolima) el Gran Prix de Prado, campeonato que reúne los mejores competidores de Colombia en las modalidades de botes inflables y motos de agua. Entre febrero y marzo de 2006, los navegantes se toman el Magdalena en el tramo comprendido entre las calurosas regiones de Girardot y Puerto Salgar, en una competencia de tres días; en mayo y junio, y julio y agosto, cuando las lluvias aumentan el nivel de las aguas, el turno es para las maratones de los ríos Cauca y Meta, respectivamente, y en diciembre se espera poder coronar, por primera vez, las corrientes del Atrato. Aunque no existe una federación oficial, el rafting es otro deporte fluvial que se practica desde hace dos de décadas con mucha fuerza en los ríos colombianos. En Tobia (Cundinamarca) existen 13 empresas que ofrecen sus servicios a más de 700 personas durante los fines de semana y los días festivos. Allí nació Fabián Antonio Álvarez, 'el Gato', campeón suramericano. San Agustín y Garzón (Huila) y el río Chicamocha (Santander) también cuentan con bajos y rápidos propicios para practicar rafting. En la Travesía por el río Magdalena que se realizó el pasado mes de octubre, en un trayecto de 1.441 kilómetros, desde su nacimiento en el Macizo Colombiano, hasta su desembocadura en Bocas de Ceniza, Atlántico, se incluyó la competencia de canotaje artesanal en dos categorías: la de canoas de velocidad, que se diferencian por tener una quilla en la proa, y las artesanales, que tienen las puntas planas y son más pesadas. En esta modalidad participaron 18 embarcaciones, en su mayoría tripuladas por pescadores de Cundinamarca, Huila y Tolima, en canoas y balsas fabricadas por ellos mismos. Lo más importante de la travesía por el Magdalena, al igual que de los otros eventos náuticos, es que llevan un mensaje a los municipios ribereños para que no le den la espalda al río Magdalena y no sólo lo utilicen como un lugar para pescar, recoger agua para su acueducto y arrojar basuras, sino también como un espacio deportivo, de recreación y de conservación ambiental. Kayac, en Tobia; carreras de jet sky (motos de agua) en las categorías super elite, elite y sport desde Ambalema (Tolima) hasta Puerto Triunfo (Antioquia), y Rally Turismo desde Puerto Boyacá hasta Barranquilla también hicieron parte de las competencias deportivas de esta travesía que se realiza todos los años. Hace unas décadas el río Magdalena era uno de los principales atractivos turísticos de nuestro país. Con la modalidad de Rally Turismo se ha tratado de rescatar un poco esa tradición de navegación. Esta competencia, que se realiza en botes turísticos con motores de alto cilindraje, incluye concursos de pesca en las ciénagas, y otras pruebas de carácter cultural y recreativo. Además de aprovechar los innumerables escenarios con los que cuenta Colombia para practicar estos deportes y recuperar el turismo por los ríos, los campeonatos, maratones, carreras y travesías brindan la oportunidad de llegar a regiones olvidadas y hacer sentir a sus habitantes, quienes esperan ansiosos las competencias, que siguen perteneciendo al país.

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