21 junio 2013

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Mundial Sub 20: vivero de estrellas

FÚTBOL INTERNACIONALMaradona, Suker, Adriano y Xavi son algunos de los jugadores que se destacaron en ediciones pasadas del mundial sub 20.

Diego Armando Maradona desveló definitivamente su condición de estrella mundial en el estadio Olímpico de Tokio, con 18 años, donde lideró la conquista de la primera Copa del Mundo sub 20 para Argentina.

El 'Pelusa', que hacía tiempo que había empezado a asombrar al u
niverso del fútbol pero que se quedó al margen de la lista del equipo nacional absoluto que determinó César Luis Menotti para Argentina 1978, lideró la supremacía de una generación seguramente con más talento que la que se impuso a Holanda en el estadio Monumental de Buenos Aires.

El Mundial sub 20 de Japón dio lustre a Maradona. Pero, sobre todo, el 'Pibe de Oro' llenó de esplendor una competición que termina por ser un escaparate dorado. Un mostrador de esperanzas. Una exhibición de promesas.

Leo Messi fue el penúltimo y Turquía 2013 contempla ahora expectante la irrupción de algún nuevo valor que aliente la competencia en la elite. Messi llevó a la albiceleste a un nuevo éxito en Holanda 2005. Terminó como máximo goleador y designado el mejor jugador. Tal y como sucedió veintiséis años antes con Maradona, Argentina participó con ventaja. La de disponer de un 'crack' al margen del mercado.

Futbolistas como los franceses Paul Pogba o Geoffrey Kondogbia, los españoles Gerard Delofeu, Jesé Rodríguez o Suso Fernández (Liverpool), los mexicanos Jesús Corona o Marco Bueno, el chileno Angelo Henriquez, el colombiano Juan Fernando Quintero o el inglés Ross Barkley, pretenden, entre otros muchos, encontrar el camino que cada dos años propulsa el torneo, independientemente de quién sea campeón.

Puñados de promesas toman la salida hacia el éxito. Muchos de ellos se estancan en el camino. Hay ejemplos para todo.

No obstante, suele ser rara la edición que no anuncia el nacimiento de una estrella.

Maradona sobresalió en 1979, en Japón, donde también destacó su compatriota Ramón Díaz, que acabó como máximo goleador. En 1985, en la extinta Unión Soviética, Brasil volvió a relucir. Superó a España en la final, donde Sebastián Losada acabó como el mejor artillero y el meta Juan Carlos Unzúe fue designado como el tercer mejor jugador del torneo.

Chile 1987 disfrutó del talento balcánico. Yugoslavia, entonces aún unificada, presumió de una de las mejores generaciones de su historia, beneficiada por la extraordinaria luz de los jugadores croatas. Robert Prosinecki fue el mejor. Media Europa pujó por sus servicios. Acabó en el Real Madrid donde padeció una lesión tras otra. Zvonimir Boban, entonces a la estela de Prosinecki, disfrutó de una carrera exitosa. Fue de los mejores de Europa y alma del Milan. Davor Suker, máximo goleador, también paseó su talento y jamás perdió el gusto por el gol.

El ruso Oleg Salenko rentabilizó su explosión en Arabia Saudí, en 1989. Marcó más goles de nadie y eso le mantuvo en la elite algunos años más.

Después Portugal se puso de moda. Tradicionalmente fiable en las categorías inferiores fue campeón en 1991 liderado por Luis Figo en una camada que incluyó a Joao Pinto, Rui Costa o Emilio Peixe, elegido mejor jugador. Un joven potente lateral deslumbró en Brasil: Roberto Carlos. Ese año, el español Ismael Urzaiz fue el segundo máximo anotador con un gol menos, cuatro, que el ruso Sergei Sherbakov.

Australia 1993 erigió a Brasil como la mejor. En sus filas futbolistas como Adriano o el meta Dida.

Dos años después, en Catar, España no supo rentabilizar una de sus grandes quintas. Terminó cuarta. Pero hombres como Raúl González, Iván De la Peña o Fernando Morientes dejaron su impronta. También Joseba Etxeberría. Nadie marcó más goles que él en el torneo.

Francia empezó a vislumbrar lo mejor de su fútbol en los últimos tiempos en Malasia 1997. Allí destacaron jugadores como David Trezeguet y, sobre todo, Thierry Henry. También Mike Owen con Inglaterra. Aunque el título fue para Argentina, de Pablo Aimar.

Los orígenes de la España actual asomaron en Nigeria, en 1999. La Roja logró ser campeón. En su plantel, Xabi Hernández, elegido tercer mejor jugador por detrás del maliense Sydou Keyta, e Iker Casillas. Una edición que descubrió al uruguayo Diego Forlan o al brasileño Ronaldino en Brasil.

Argentina volvió a exprimir su fútbol en el 2001, como local. Destacó Javier Saviola aunque después prolongaron con brillo su carrera hombres que aún tienen recorrido en el fútbol actual como los holandeses Arjen Robben o Rafael Van der Vaart, el ghanés Michael Essien o el brasileño Kaká.

Dos años después irrumpió Andrés Iniesta, que llevó a España al segundo puesto después de perder la final con Brasil, donde jugaba Dani Alves. Fue en el 2003, en los Emiratos Árabes.

Messi surgió después. En Holanda, en el 2005. Acabó la 'Pulga' como máximo artillero, por delante del español Fernando Llorente, y mejor jugador. No hubo discusión.

Sergio Kun Agüero recogió su testigo después. En Canadá. El Kun obtuvo también el doble reconocimiento. Superó en goles a Adrián López. Gerard Piqué ya fue incluido entre los mejores zagueros del mundo en la categoría.

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