Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1987/08/24 00:00

NO HAY QUINTO MALO

La actuación en el Tour 87 coloca a los escarabajos entre los mejores corredores del mundo.

NO HAY QUINTO MALO

Se trata del Tour de Francia más difícil de los últimos años. Desde la partida, el pasado 1° de julio en Berlín, se pronosticaba que la lucha sería implacable y a muerte. La ausencia de un candidato sólido, que tomara las riendas del pelotón como lo hizo Bernard Hinault en los últimos años, daba pie para que la carrera se abriera y los ataques estuvieran a la orden del día. El trazado de la competencia se insinuaba como el más exigente de todos los enfrentados por los colombianos en la corta historia de sus participaciones en el Tour.
Estos ingredientes impedían que las apuestas favorecieran claramente a un corredor y sólo había una cosa cierta: en el 87 cualquier cosa podía ocurrir durante los 26 días de Tour.
Ante la ausencia de Bernard Hinault y del campeón del 86, el norteamericano Greg Lemond, la baraja de candidatos para ocupar el trono vacante se amplió notablemente (ver SEMANA N°269), y dentro de esé grupo de favoritos figuraban con buenas posibilidades los colombianos Herrera y Parra, gracias a la gran cantidad de etapas montañosas. Al cierre de la presente edición y faltando el último tramo, los colombianos cumplían su mejor actuación en el Tour a pesar de no haber obtenido triunfos parciales, con Herrera en el 5° lugar y Parra en el 6°. Mientras tanto, el irlandés Stephen Roche se vestía de amarillo al vencer en la contra reloj corrida en Dijon a su máximo rival, el español Pedro "Perico" Delgado. Finalizando el Tour de Francia-87, SEMANA presenta a sus lectores algunos hechos destacables de la carrera y las principales conclusiones que se desprenden de la participación colombiana:
.A la dificultad del recorrido se sumó la ausencia de favoritos para hacer más difícil la carrera. Desde las primeras etapas se inició una fuerte pugna por la supremacía, lo que elevó el ritmo de carrera y aumentó el desgaste de los participantes antes de llegar a las jornadas definitivas.
.Dentro del grupo de favoritos los más opcionados al comenzar el Tour eran Luis Herrera y Stephen Roche por sus victorias en la Vuelta a España y el Giro de Italia, respectivamente. Sin embargo los dos dejaban dudas: las dificultades que presenta Herrera para rodar en los tramos planos y en las contra reloj, y las de Roche para encarar las grandes cuestas.
.El recorrido del 87 ha sido el más favorable para las aspiraciones colombianas desde 1983, cuando se asistió por primera vez al Tour. La dificultad de los ascensos fue mayor que la del año pasado, cuando se dijo que la gran cantidad de fracciones montañosas favorecía claramente a los escaladores. Es difícil que un recorrido tan afín con las condiciones de los colombianos se repita próximamente en Francia.
.Pero a pesar de lo que se creia, la gran cantidad de tramos montañosos se volvió en contra de los colombianos. El esfuerzo realizado para no perder la rueda de los europeos en los tramos cortos de la primera parte de la competencia, y la dureza de las etapas pirenaicas hicieron que grandes escaladores como Herrera, Hampsten y Millar, a la hora de enfrentar Los Alpes, llegaran desgastados y perdieran tiempo. Incluso Fabio Parra, quien demostró tener mejor resistencia que Lucho, pese a los esfuerzos realizados, no pudo triunfar en ninguna de las etapas alpinas.
.En el presente año, los colombianos realizaron su mejor campaña en el Tour de Francia. En la clasificación general individual Herrera obtuvo el 5° lugar a menos de 10 minutos del ganador, mientras que su coequipero Fabio Parra lo escoltaba en el 6°. Café de Colombia superó en la clasificación por equipos a escuadras tan fuertes y de tanta trayectoria como BH, Teka, Panasonic y Seven Eleven. Sólo faltó ganar una etapa para redondear la actuación colombiana.
.El profesionalismo de los equipos colombianos es total. A diferencia de lo ocurrido en otras oportunidades, tanto corredores como técnicos llegaron a la carrera con metas definidas. Se realizó una pretemporada encaminada a llegar en plenitud de facultades al Tour. Se dosificaron los esfuerzos, a sabiendas de que era más importante lograr una buena figuración final que triunfos parciales.
.Este profesionalismo se debe a que los patrocinadores han visto en el ciclismo un inmejorable vehículo publicitario. Entre mejor sea la actuación de los corredores, mayor es la figuración de los patrocinadores. De ahí que entre el Café de Colombia y Postobón, patrocinadores de los dos equipos que fueron a Francia, la inversión anual supere los 1.000 millones de pesos.
.El Tour-87 fue escenario del resurgimiento del ciclismo español. El segundo puesto de Delgado en la general y los triunfos en varias etapas marcan el regreso de los españoles a los primeros lugares, a los que no llegaban desde los días de Luis Ocaña.
.Para el ciclismo colombiano el Tour tuvo algo más que buenos resultados. A lo largo de la carrera se destacaron varios corredores jóvenes que, por sus condiciones y rápida adaptación al medio europeo son los llamados a relevar a hombres como Acevedo, Parra y Herrera que se encargaron de abrirle el camino en Europa al ciclismo nacional. Entre esos jóvenes valores se destacan Alberto Camargo, Julio César Cadena y Juan Carlos Castillo, entre otros, que fuéra de mostrarse como grandes escaladores, llegaron a superar a sus máestros en los tramos a contra reloj.
.Los progresos no son sólo de los corredores. Los directores técnicos Raúl Meza y Rafael Antonio Niño han demostrado con sus conocimientos y con la habilidad para dirigir a sus hombres, que están al mismo nivel de los grandes directores europeos. A diferencia de los extranjeros que han dirigido a los equipos nacionales en años anteriores, Meza y Niño se distinguen por el conocimiento que tienen de las necesidades y condiciones de los escarabajos, lo que les permite adecuar a sus capacidades las tácticas que se utilizan en las competencias europeas.
.Las etapas contra reloj siguen siendo el "talón de Aquiles" de los escarabajos. En este tipo de pruebas, los colombianos pierden un tiempo precioso, irrecuperable en la montaña y que los aleja del triunfo final. El tiempo perdido por Herrera en las etapas contra reloj planas, en especial en la corrida en Futuroscope, le impidió pelear el liderato de la prueba frente a hombres como Delgado, a quien venció en España-87, que sin ser grandes contrarrelojeros se entrenan para no ceder mucho terreno en este tipo de esfuerzos.
.El Tour de Francia es una competencia para superatletas. A lo largo de sus 4.100 kilómetros de recorrido, los corredores deben afrontar todo tipo de dificultades: premios de montaña, etapas planas, grandes descensos, etapas contra reloj individuales y por equipos. Quien quiera aspirar al triunfo debe defenderse bien en todos los terrenos y tener una salud de hierro. Aquellos que sólo andan bien en el llano, pierden la oportunidad de ganar cuando llega la montaña; los que sólo saben subir no pueden descontar en la montaña lo que pierden en el plano y, los que no saben correr las etapas contra reloj pierden toda posibilidad. En el presente año, el Tour se definió en la etapa contra el reloj corrida en Dijon, ganando el más completo de todos los participantes: Stephen Roche.
Las dificultades que pasan los escarabajos en las fracciones a cronómetro, obedecen a la falta de entrenamiento en pista. La participación en competencias de velódromo dan la velocidad y la fortaleza necesaria para enfrentarse a esas etapas pero, ante el auge de las pruebas por etapas, las competencias de pista se han olvidado perjudicando el entrenamiento de los corredores.


La importancia del entrenamiento en velódromo quedó demostrada desde la era de Martín "Cochise" Rodríguez quien, fuera de ser amo absoluto de las carreteras colombianas, impuso dos récords mundiales en pista. Claro está que "Cochise" era un fuera de serie y, según los expertos, si corriera hoy en día ya habría ganado el Tour. Pero por la época en que corrió Martín, pedalistas como "Papaya" Vanegas y Javier "El Ñato" Suárez participaban en pruebas de pista como parte de su preparación para las pruebas por etapas.
.A pesar del escepticismo que todavia puedan tener algunos medios europeos frente al ciclismo colombiano, la mayoría de la crítica internacional coincide en afirmar que la presencia de los escarabajos en el Viejo Mundo le ha dado un nuevo impulso al ciclismo. La mejor prueba de ello es el descenso en la popularidad de Giro de Italia, ante la ausencia de equipos colombianos.
.Una de las sorpresas más agradables del Tour fue la actuación del equipo Café de Colombia que llegó a los Campos Eliseos con todos sus hombres en competencia. El reverso de la moneda le tocó a Postobón, que a lo largo de la temporada había superado por equipos al Café, al perder a 7 de sus 9 integrantes.
.Uno de los hechos más resaltables durante el Tour de Francia-87 fue la transmisión radial hecha por RCN. Fue una de las pocas cadenas del mundo que transmitió en directo la totalidad de las etapas desde la salida hasta la llegada. El servicio de motos, las entrevistas en carretera y el cubrimiento de todos los frentes de carrera hicieron que incluso los medios de comunicación europeos sintonizaran la transmisión de los colombianos para estar al tanto de lo que ocurría en la ruta.
Finalizado el Tour de Francia, la temporada colombiana en Europa es inmejorable. El triunfo de Lucho en España, el segundo lugar de Henry Cárdenas en el Dauphiné Liberé, el tercer lugar de Fabio Parra en el Tour de Suiza y el título de la montaña en el Tour de Francia, además de una gran ubicación en la clasificación individual, hacen del presente el mejor año para el ciclismo nacional desde que se asiste regularmente a las pruebas europeas.
Para los equipos colombianos, en especial para Café de Colombia, la excelente actuación del presente año se convierte en un compromiso, pues en la próxima temporada los resultados deberán ser superiores. El director técnico Rafael Antonio Niño dijo al corresponsal de SEMANA en Francia, Ricardo Avila, que para la temporada-88 su equipo piensa hacer una reestructuración. Se reducirá el número de integrantes de la escuadra para poder tener una preparación más intensa y adecuada con miras a las salidas a Europa. Por el lado de Postobón, aunque aparentemente el descalabro fue muy grande, los retiros obedecieron más a cuestiones de suerte que a carencias en la preparación. El equipo de Raúl Meza, que a lo largo de la temporada mostró un rendimiento más parejo que el de Café de Colombia, posiblemente hará pequeños ajustes en su nómina y en su plan de preparación.
Con lo hecho por los escarabajos hasta el momento, el ciclismo colombiano se ha ganado un puesto de honor junto a los mejores del mundo. Aún falta mucho camino por recorrer para igualar a los europeos, pero todos esperan que próximamente la consigna de primero Colombia, segundo Colombia. siempre Colombia sea una realidad.

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