Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1998/06/15 00:00

PENA MAXIMA

Por medio de estudios sicológicos la selección inglesa de fútbol busca a sus mejores cobradores de penales.

PENA MAXIMA

a obsesión de algunos de los equipos favoritos por ganar el próximo campeonato mundial de fútbol está llegando a límites insospechados. A la particular tendencia de algunas selecciones, como las de Camerún o Jamaica, de incluir dentro de la delegación oficial a brujos, consultores espirituales o sacerdotes para protegerlos y librarlos de todo mal durante el certamen, ahora se une el singular método que están aplicando los ingleses para escoger a los jugadores que deben patear los tiros desde el punto penal. El equipo de la reina Isabel acude a los consejos de un sicólogo. Todo comenzó hace un par de meses, en la feria de la ciencia de Londres, cuando el director técnico de la escuela de entrenamiento de la Asociación Inglesa de Fútbol, Keith Blaunt, escuchó una charla de George Sik, un sicólogo de la Saville and Holdsworth, empresa que se especializa en evaluar y hacer el perfil de personas con fines laborales. Sik expuso una teoría según la cual la selección inglesa de fútbol debía aplicar criterios de selección sicológicos para alcanzar el éxito en el mundial. Aunque un poco escéptico, el tema le interesó a Blaunt, quien es amigo del entrenador de la selección, Glenn Hoddle. Al final de la conferencia los dos se reunieron y el sicólogo expuso una serie de argumentos que al parecer convencieron a los seleccionadores ingleses.Sik argumentó que el mejor cobrador de penales _en una situación de presión como esa_ es un jugador que no tenga demasiado grado de optimismo y habilidad, ya que la enorme cantidad de adrenalina que corre por sus venas al momento de patear termina por traicionarlo y fallará el tiro. Dio como ejemplo al defensor Gareth Southgate, quien se ofreció como voluntario para un sexto penal decisivo por Inglaterra, el cual hubiera llevado al equipo a la final de la Eurocopa por primera vez en 30 años. Falló y eso dio el triunfo a Alemania, que finalmente resultó campeón. Para Sik, quien mejor puede garantizar el éxito no es la estrella del equipo o el más confiado en sus capacidades, como Southgate. Es alguien que no se ofrezca como voluntario, sea sensible a las críticas, pesimista sobre el resultado y se ponga nervioso al tener que cargar en el momento la gran responsabilidad del partido. Para justificar esa explicación, que suena un poco absurda, dijo que este tipo de futbolistas se preocupan más por el bien del equipo y no por su lucimiento personal. Lo cierto del caso _y tal vez lo increíble_ es que Sik convenció a los ingleses y ahora, antes de enviar a patear un penal a un jugador, el técnico Hoddle mira los perfiles sicológicos de todo el equipo realizados por el profesional. De esa forma, los ingleses le pusieron el toque científico a una de las jugadas más azarosas del fútbol .

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