Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1999/01/04 00:00

SE VENDE

La subasta de los circuitos más antiguos y respetados de la Fórmula 1 desata una polémica en Gran Bretaña.

SE VENDE

Hace pocos días una noticia conmocionó a los fanáticos de la Fórmula 1 y en especial a los ingleses. La causa: el anuncio de que el autódromo británico de Silverstone, una de las catedrales del mundo de la velocidad, está en venta.
La noticia cayó como un baldado de agua fría entre los amantes del automovilismo. Comentarios como "hasta los templos se venden" se volvieron frecuentes en las conversaciones de los seguidores de este deporte. Y tienen razón. Silverstone representa para la Fórmula 1 lo mismo que el Maracaná o Wembley al fútbol. Han sido lugares en donde se han escrito las mejores y más inolvidables páginas del deporte en el mundo. Es por eso que poco entienden el porqué el legendario British Racing Drivers Club, propietario del circuito, decidió salir de él. Pero tal vez lo que tiene más preocupados a los ingleses y ha desatado una polémica es el hecho de que ninguno de los compradores que ya ha anunciado su interés por adquirir el predio es británico.
El club, propietario de la pista, es una de las instituciones inglesas más antiguas y respetadas. Tiene 800 miembros, entre los que se cuentan Stirling Moss, Jackie Stewart , Nigel Mansell y Damon Hill . El presidente de la institución, lord Hasketh, les pidió a todos los integrantes que apoyen la venta. Según el diario The Independent, el 75 por ciento de los miembros está de acuerdo con la operación. Uno de los que se opone es Ken Tyrrell (ex propietario del equipo que llevaba su nombre), quien afirmó que "el circuito debe quedar como herencia para las próximas generaciones de pilotos". Pero sus palabras no han encontrado eco.La primera oferta que recibieron los dueños fue de 66 millones de dólares por las 230 hectáreas que ocupa el predio y corrió por cuenta de John Lewis, ex presidente de Silverstone Estates (la parte administrativa del club), quien tiene el apoyo financiero de Hong Kong and Shangai Banking Corporation. Esta compañía bancaria es uno de los principales patrocinadores de la escudería Stewart . Si se concreta la compra del autódromo, la escudería sería una de las grandes beneficiadas pues pasará a tener una mayor participación y poder dentro de la Fórmula 1
Mientras algunos especialistas afirman que la oferta es baja, Hasketh no descartó que existan otros interesados, entre ellos Rupert Murdoch, el magnate de televisión que negoció la compra del club de fútbol Manchester. "Silverstone es un poco el Manchester United de la Fórmula 1", comentó Hasketh al diario londinense, refiriéndose al interés del millonario australiano.
El circuito de Silverstone fue construido utilizando partes de un aeropuerto usado por la Real Fuerza Aérea Británica durante la Segunda Guerra Mundial. Al principio, desde 1950 hasta 1973, tuvo 4.700 metros de extensión. Luego su longitud fue variando de acuerdo con las obras realizadas. Actualmente mide 5.140 metros y los autos de Fórmula 1 alcanzan un promedio mayor a 220 kilómetros por hora. Son precisamente todos los recuerdos y significados que tiene el lugar para los ingleses los que han causado una gran polémica, pues los súbditos de la reina Isabel consideran a Silverstone no sólo como una pista de autos sino como parte de su patrimonio histórico y cultural. Razones suficientes para negarse a perderlo y mucho menos a admitir que caiga en manos de un extranjero. Sin embargo la mayoría de los dueños del autódromo, quienes lo consideran como un elefante blanco, están decididos a demostrar en las próximas semanas, cuando se concrete el negocio, que la historia sí puede tener precio.

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