Domingo, 22 de enero de 2017

| 1994/12/12 00:00

'SI NO ES PARA ARGENTINA, NO TAPO PARA NADIE'<BR>PURO CUENTO

ENTREVISTA CARLOS FERNANDO NAVARRO MONTOYA

'SI NO ES PARA ARGENTINA, NO TAPO PARA NADIE'<BR>PURO CUENTO

NACIO EL 26 DE FEBRERO DE 1966 en Medellín y aún conserva un gran cariño por su país natal, pero su acento, su temperamento y su estilo de juego son totalmente argentinos. Jugó con la Selección Colombia tres partidos para las eliminatorias del mundial México-86 y hoy sueña con vestir la camiseta celeste del seleccionado argentino, aunque para ello deberá pasar por encima de una reglamentación de la Fifa que prohibe a un mismo jugador alinear en dos selecciones nacionales distintas. A pesar de lo remota que resulta esta posibilidad, Carlos Fernando Navarro Montoya, para muchos el mejor arquero del mundo y en todo caso el mejor de Argentina hoy en día, no ha perdido la esperanza. SEMANA lo entrevistó.

SEMANA: ¿Cuándo se le ocurrió por primera vez ser arquero de la Selección Argentina?

NAVARRO MONTOYA: Yo jugué nada más tres partidos con la Selección Colombia cuando tenía 18 años. Después jugué ocho meses para el Independiente Santa Fe y luego me formé en Argentina, me eduqué acá y toda mi trayectoria futbolística la he hecho acá. Yo creo que la idea de la selección surgió como una consecuencia de mi trayectoria en Argentina.

SEMANA: ¿Se arrepiente de haber jugado con la Selección Colombia en la eliminatorias para el Mundial México-86?

N.M.: Es muy fácil juzgar las decisiones del pasado teniendo en cuenta el presente de cada uno. Cuando tomé esa decisión creí que era lo adecuado. Después el tiempo me indicó que había sido una equivocación.

SEMANA ¿Cómo ha visto la evolución del fútbol colombiano desde 1986 hasta hoy?

N.M.: Yo fuí uno de los primeros que reivindicaron el estilo del fútbol colombiano y a sus jugadores. En su momento disentí con la manera de ver el fútbol del doctor Gabriel Ochoa Uribe, porque yo sostenía que al jugador colombiano se le reprimía y se le inculcaba demasiado respeto y miedo hacia los demás. Mediante la conducción de Francisco Maturana el colombiano aprendió a valerse por sí mismo y comprendió que sus cualidades futbolísticas son equiparables con la de los mejores del mundo. Con esas enseñanzas el fútbol colombiano alcanzó el lugar de reconocimiento que tiene hoy en día. Sería muy tonto juzgarlo por lo que hizo en el mundial de Estados Unidos. Creo que hubo una exageración en cuanto a las posibilidades que podía tener Colombia. En ese momento se le tenía que reconocer no un potencial superlativo sino el haberse colado entre las grandes potencias del fútbol mundial. La equivocación estuvo allí.

SEMANA: ¿Qué opinión tiene de Francisco Maturana?

N.M.: Para mí es un hombre que en la historia del fútbol colombiano marcó una incisión muy grande. Con Maturana hay un antes y un después. Y quiero dejar en claro que a mí no me une nada con Maturana; es más, creo que en su momento, sobre todo después de mi actuación en Santa Fe, yo podía haber tenido la posibilidad de jugar en la Selección Colombia.

SEMANA ¿En que ha cambiado futbolísticamente desde que jugó en Santa Fe en 1986?

N.M.: Futbolísticamente he acentuado lo que yo mostré, algo que en ese momento en Colombia no era usual. Recuerdo las crónicas de esa época, las cuales decían que yo había inventado un estilo, que nunca habían visto un arquero de mis características. Seguí acentuando y por eso es que desde hace siete años estoy en Boca, un equipo en el que no está cualquiera.
SEMANA ¿Quiénes son para usted los mejores arqueros colombianos?

N.M.: Me puso muy contento la vuelta de René, porque creo que es un hombre que ha hecho bastante por el fútbol colombiano. También me gustan mucho Oscar Córdoba, Eduardo Niño y Farid Mondragón. Todos ellos son arqueros de gran nivel.

SEMANA: ¿Está de acuerdo con el sistema del arquero líbero?
N.M.: El guardameta debe ser lo más completo posible porque en un partido se presentan innumerables situaciones. Uno no se puede encasillar en arquero líbero o atajador o salidor. Uno tiene que hacer todas las cosas lo mejor posible. Lo que pasa es que con el nuevo reglamento el uso de los pies en el arquero se hace más habitual y creo que eso ha servido para que el portero se complemente más.

SEMANA: ¿Para usted cuál es el mejor arquero del mundo?

N.M.: Yo siempre digo que los mejores arqueros del mundo, salvo excepciones, están en Argentina. Yo creo que el portero argentino es el mejor de todos, siempre hubo grandes arqueros acá. En Europa son pocos los que se pueden equiparar con los americanos. Si tengo que decir nombres de Europa, dijo Michel Preud'Homme. En América, por su parte, hay muchos. Si me pongo a nombrarlos no terminaría nunca la lista.

SEMANA: Si lo convocaran a la Selección Colombia, ¿estaría dispuesto a participar en ella?

N.M.: Sería una falta de ética de mi parte y una falta de respeto hacia la afición de la Argentina y hacia todos los que me han apoyado para lograr concretar el sueño de jugar en la Selección Argentina. Lo digo sinceramente, yo tengo asumido el compromiso conmigo mismo de que si no se llega a concretar la posibilidad de la habilitación, mi carrera a nivel internacional en selecciones nacionales estaría cerrada. Mejor dicho, si no lo hago para Argentina, no tapo para nadie.

SEMANA: ¿Hay algún equipo europeo que quiera contratarlo?

N.M.: Se habla de una posible transferencia al Barcelona, pero todavía no se ha concretado nada.

SEMANA: ¿En cuánto está valorado su pase?

N.M.: En tres millones de dólares

SEMANA: Alguna vez usted dijo que si volviera a un equipo de Colombia sólo vendría a SantaFe. ¿Ha cambiado de opinión, estaría dispuesto a venir a cualquier otro equipo colombiano?

N.M.: Creo que es lejana esa posibilidad. Yo estoy muy bien en Boca, y de cambiar de institución me gustaría ir a una institución del fútbol europeo. Sin embargo uno no puede hacer futurología, y si yo llego a jugar en Colombia va a ser para el Independiente Santa Fe o para el América de Cali, donde está el señor Miguel Rodríguez, que conmigo, a pesar de tener algunos problemas al principio, se ha comportado de maravilla y ha sido un hombre que ha tenido una deferencia muy grande conmigo.

SEMANA: ¿Qué tipos de contactos ha tenido con Miguel Rodríguez?

N.M.: No, una serie de llamados telefónicos que él me hace para saludarme y después contactos por medio de amigos comunes. Hace tiempo tuvimos algunos malentendidos, pero ya todo está aclarado y hoy tengo una buena relación con él.

SEMANA: ¿Por qué se originaron esos malentendidos?

N.M.: Por cuestiones personales

SEMANA: Si se llegara a concretar la posibilidad de tapar en la Selección Argentina, ¿usted estaría dispuesto a cortarse el cabello y hacerse la rinoscopia como lo ordena el técnico Daniel Pasarella?

N.M.: Yo he hecho mucho esfuerzo por jugar en la selección. Creo que uno debe respetar las decisiones de quienes comandan el grupo, siempre y cuando estas no afecten el sentido común y la dignidad. A mi modo de ver ninguna de las exigencias hechas por Pasarella son descabelladas.

SEMANA ¿Cómo ha visto a John Jairo Tréllez y al 'Palomo' Usuriaga?

N.M.: John Jairo se está adaptando poco a poco a lo que es el fútbol argentino y la hinchada boquense ya lo está reconociendo. Por su parte el 'Palomo', que pasó por una situación similar a la de John, hoy ya es un fenómeno. Todo es cuestión de tiempo.


PURO CUENTO

PARA ALGUNOS la manera como George Foreman -el veterano boxeador de 46 años- derrumbó a su contrincante Michael Moore en el décimo asalto de la pelea por el título mundial de peso pesado, fue bastante sospechosa. Y si se tiene en cuenta que en el mundo del boxeo se puede con gran facilidad vender o comprar una pelea, el nuevo título de Foreman está en entredicho.

Desde hace varios años este deporte anda de capa caída. La última gran estrella de los pesos pesados fue Mike Tyson, quien hoy se encuentra en la cárcel, y antes que él se podría hablar. entre otros, de Larry Holmes, Mohammed Alí, Joe Frazier y el mismo Foreman.

Es por eso que tal vez los empresarios decidieron echar mano a las viejas figuras para montar un show y atraer más público. Para muchos el título de Foreman lo único que demuestra es que el boxeo sufre de una grave enfermedad, y si no le encuentran una cura como, por ejemplo, promocionar nuevas figuras y crear escuelas, es probable que en un futuro no muy lejano este deporte termine noqueado.

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