Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1998/08/17 00:00

TODO POR LA PLATA

Los jugadores de la NBA boicotean la participaciónde Estados Unidos en el campeonato mundial de baloncestoy dejan en vilo el inicio de la próxima temporada.

TODO POR LA PLATA

El próximo 29 de julio en Atenas, Grecia, muchos se quedarán con las ganas de ver a las estrellas. Ese día, cuando comience el campeonato mundial de baloncesto, los amantes de este deporte no verán en las canchas a los jugado-res del equipo más famoso a nivel mundial: el DreamTeam de Estados Unidos. ¿La razón? Los hombres más hábiles de la NBA, que habitualmente conforman este quinteto, no estarán presentes. Una disputa laboral entre los dueños de los clubes de baloncesto y los jugadores terminó con el boicoteo de éstos últimos al mundial y amenaza seriamente con impedir el inicio de la temporada habitual de la National Basketball Association (NBA), que agrupa a los clubes profesionales.
La oficina de la NBA anunció la semana pasada un cierre patronal hasta que los 29 clubes que integran la liga y los jugadores alcancen un nuevo pacto laboral. A partir de entonces todas las negociaciones habituales en estas fechas están congeladas, por lo que existe una gran posibilidad de que no haya partidos oficiales a partir del próximo noviembre. "El sistema actual no funciona", indicó el comisionado de la NBA David Stern. "No podemos permitirnos jugar la próxima temporada con el sistema existente. Esa es la realidad".
La determinación de los dueños de los equipos de cerrar las conversaciones tenía por objetivo principal intentar presionar a los jugadores para llegar a un arreglo laboral, pero terminó afectando la participación estadounidense en el próximo campeonato mundial ya que como una respuesta a esa medida los jugadores de la NBA se negaron a conformar el famoso Dream Team y decidieron no asistir al mundial. La Asociación de Baloncesto de Estados Unidos (USAB), _entidad que regula ese deporte en todas sus ramas_, intentó echar mano de varias alternativas para sobrellevar la crisis, e incluso se contempló la reaparición de Earving 'Magic' Johnson, pero sus ocupaciones como propietario de una cadena de cines y centros comerciales y como presentador de un programa de televisión no hicieron viable su presencia en Atenas. Finalmente la semana pasada la USAB terminó conformando un equipo de emergencia con jugadores estadounidenses que actúan en el baloncesto universitario y en ligas europeas. El técnico será el designado antes de la ruptura de la negociación, Rudy Tomjanovic, de los Houston Rockets.
Este es el tercer cierre patronal en los 51 años de historia de la NBA. El primero ocurrió a mediados de 1995 y duró tres meses, el otro fue en 1996 y tan sólo fue de un par de horas. A pesar de estos antecedentes la asociación de baloncesto profesional es la única de las cuatro grandes ligas que se disputan en Estados Unidos _fútbol americano (NFL), béisbol (NBL) y hockey sobre hielo (NHL) son las otras tres_ en la que nunca se ha dejado de jugar un partido oficial por una huelga o por cierre patronal. Sin embargo en esta oportunidad las posiciones entre jugadores y directivos son tan distantes que no se descarta que el paro pueda durar por lo menos hasta diciembre.
Las dos partes, pese a que se reunieron casi semanalmente desde finales de abril, sólo hicieron progresos mínimos en cuanto a un nuevo acuerdo laboral para reemplazar el que expiró a la medianoche del 30 de junio. El acuerdo anterior debía durar hasta 2002 pero los propietarios tenían derecho a revisarlo, como en efecto lo hicieron, si la cantidad de dividendos que se pagaban en salarios de los jugadores excedían el 51,8 por ciento del ingreso total.
Los propietarios argumentaron que ahora están dedicando el 57 por ciento de sus utilidades para el rubro del pago de salarios, un total de cerca de 950 millones de dólares. Stern señala que los ingresos de los equipos han disminuido sensiblemente en los últimos cinco años y que casi la mitad de los 29 clubes que integran la NBA perdieron dinero en la pasada temporada. Por esta razón los dueños de los equipos han prometido resistirse a la firma de un nuevo acuerdo que no incluya un tope 'inflexible' para salarios, entre otras cosas (ver recuadro).
Los jugadores, por su parte, se han negado a ceder los progresos que lograron en negociaciones anteriores. Quieren mantener el actual tope salarial 'flexible', especialmente la regla conocida como la 'Excepción Larry Bird', la cual permite a los equipos exceder el tope salarial para retener a sus propios agentes libres. Esta medida, por ejemplo, permitió a los Bulls de Chicago pagar a Michael Jordan más de 33 millones de dólares la última temporada pese a que el tope para los equipos había sido fijado en 26,9 millones.
"La liga nos deja inactivos. Nosotros queremos jugar", dijo el presidente del sindicato de jugadores, Patrik Ewing. "Todavía hay mucho tiempo antes de que empiece la temporada, así que veremos qué sucede. Esta vez estamos más unidos", aseguró Ewing, quien formó parte de una reestructuración masiva de dirigentes sindicales desde la última vez que la liga impuso el breve cierre patronal de 1996.
Esa afirmación de unidad, sin embargo, podría ponerse a prueba si el paro se extiende hasta el comienzo de la próxima temporada. La mayoría de los jugadores tienen que recibir sus primeros cheques de pago hasta el 15 de noviembre y los dueños de los equipos están dispuestos a esperar a ver cómo reaccionan cuando no perciban los jugosos ingresos que les permiten tener un ritmo de vida bastante alto.
Por esta razón muchos allegados a la NBA pronostican que el cierre se prolongará por lo menos hasta mediados de diciembre. Basan sus suposiciones en factores como que los propietarios tienen un nuevo contrato televisivo por 2.600 millones de dólares que obliga a la cadena de televisión NBC y a Turner Sports a abonar su pago del primer año, cerca de 600 millones de dólares, aunque siga en vigencia el paro patronal. Es decir, que una de las principales fuentes de ingresos para los propietarios está prácticamente garantizada.
La situación no es fácil. Por ahora lo único que les queda a los fanáticos es rezar porque el conflicto se solucione en las próximas semanas a fin de no tener que pasar por el suplicio que soportaron los amantes del béisbol en 1994: tener que ver los escenarios cerrados y a sus estrellas sentadas en casa.


Puntos de discrepancia
La 'Excepción Bird': Permite a los equipos renovar a sus propios jugadores veteranos independientemente de cualquier límite salarial establecido. La liga propone modificar esta regla. Los jugadores quieren mantenerla en su forma actual.
Política sobre drogas: Según el acuerdo actual las drogas prohibidas son la cocaína y la heroína. La NBA quiere añadir la marihuana y, si se abusa de él, el alcohol o las sustancias no permitidas.
Salarios de los novatos: En la actualidad todos los jugadores elegidos en la primera ronda del draft de novatos están obligados a firmar contratos garantizados por tres temporadas. La liga propone una escala salarial a cinco años con opción para una sexta temporada.
Clase media: Casi el 20 por ciento de los jugadores están ganando el salario mínimo (272,500 dólares) normalmente porque dos o tres de ellos de cada plantilla se llevan la mayor parte del dinero asignado a salarios. Además quieren una escala salarial para los veteranos que se iría incrementando según los años de experiencia que el jugador tuviera en la liga.

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