Martes, 17 de enero de 2017

| 1996/10/21 00:00

TRIUNFO O CATASTROFE

Si logra adaptarse al estilo de su nuevo técnico, el Milan podría igualar la marca de mayor número de Liga de Campeones de Europa ganadas, en poder del Real Madrid desde hace 30 años.

TRIUNFO O CATASTROFE

Cuando en junio de 1986 el millonario empresario de televisión Silvio Berlusconi se hizo cargo del equipo de sus amores, el Milan, difícilmente pudo imaginar una pequeña parte de los éxitos que luego disfrutaría. El había llegado a un club que estaba en ruinas, con las cuentas en rojo y el brillo cada vez más tenue de un lejano y glorioso pasado. Tan sólo un soñador hubiera podido predecir lo que pasaría: cinco scudettos _liga de Italia_, tres copas de campeones de Europa -Champions League- y dos copas intercontinentales han sido algunos de los logros más resonantes del club en estos 10 años. Primero con la conducción de Arrigo Sacchi y luego con la de su discípulo Fabio Capello, el Milan se transformó en una década en el equipo más fuerte de Europa, aun por delante del Ajax holandés y el Barcelona español. Pese a este glorioso reconocimiento, y después de haber conseguido recientemente su último título en el calcio -15º scudetto en su historia y cuarto en los últimos cinco años-, el equipo de Berlusconi enfrenta desde hace dos semanas el máximo desafío de los últimos tiempos: apoderarse de la Champions League e igualar las seis victorias que en este torneo tiene el Real Madrid (ver recuadro). La consecución de esa copa se ha convertido casi en una obsesión para los fanáticos del Milan pues, aparte de sumar más trofeos a las vitrinas del club, consolidaría al equipo como el más grande de todos los tiempos. Sin embargo por estos días numerosos medios especializados han mostrado cierto grado de preocupación por el desempeño del onceno. El equipo comenzó su participación en la Liga de Campeones con una derrota como local 3-2 frente al Porto de Portugal y cuatro días más tarde volvió a caer en su patio 2-1 ante Sampdoria en un partido de la liga de Italia. Estos resultados han hecho que, por ejemplo, Stampa de Turín escribiera que "el Milan está en crisis, absolutamente, es una dolorosa y profunda crisis. La mejor defensa del mundo se ha desmoronado". En el fondo todas estas críticas van dirigidas a señalar a un solo responsable, el nuevo técnico, Oscar Washington Tabárez. El 18 de julio el uruguayo asumió su mayor desafío como técnico al aceptar reemplazar a dos técnicos ganadores como Sacchi y Capello. Sin embargo, pese a que Tabárez tiene prácticamente un dream team conformado por los mismos jugadores que tuvo Capello, como Franco Baresi, Paolo Maldini, Roberto Baggio, Marco Simone y George Weah, entre otros, y recibió el beneplácito de Berlusconi para reforzar el equipo con dos estrellas del Ajax, Michael Reiziger y Edgar Davids, la realidad es que, como el mismo técnico lo ha reconocido, los cambios tácticos en busca de un nuevo estilo de juego no han dado resultado. Por ahora, pese a las derrotas, Berlusconi ha anunciado su respaldo a la labor del uruguayo. Pero lo cierto es que si Tabárez no logra armar las líneas de su equipo con rapidez y, sobre todo, consigue un buen resultado en la Champions League, son pocos los que apuestan por una larga permanencia del estratega suramericano en el Milan, pues un club y una fanaticada que llevan 10 años acostumbrados a recibir sólo victorias difícilmente aceptan los reveses, y mucho menos en esta versión de la Liga de Campeones que podría consolidar al Milan en la cúspide histórica del fútbol europeo.

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