Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1995/07/31 00:00

¿Y AHORA QUE?

En uno de sus peores momentos futbolísticos, la Selección Colombia llega sin favoritismo y sin ilusiones a la Copa América de Uruguay.

¿Y AHORA QUE?

HACE EXACTAMENTE UN AÑO EL fútbol colombiano pasó por el drama más grande de su historia. Además de que la Selección salió eliminada en la primera vuelta del mundial USA-94, fue asesinado el defensor antioqueño Andrés Escobar, uno de los jugadores más serios y responsables que ha tenido el país. Desde ese momento los aficionados se dieron cuenta de que la única alternativa era hacer borrón y cuenta nueva, para que a lo largo del año sabático que iba a tener el país en competiciones internacionales, se le cambiara la cara al fútbol colombiano. Sin embargo nada de esto pasó y hoy se repite la misma historia: la falta de claridad en el manejo de los jugadores, el mismo estilo futbolístico y los róces con la prensa sirven como ejemplo para mostrar en qué se está actualmente.
Esta nueva historia del fútbol colombiano empieza con el caso de Iván René Valenciano. Pocos días antes de que empezara la última gira preparatoria de la Selección Colombia para la Copa América, el director técnico del equipo, Hernán Darío 'El Bolillo' Gómez, dijo en una entrevista con Fernando González-Pacheco que su conjunto era "Iván René Valenciano y 10 más". Sin embargo, a las pocas horas una noticia se filtró en los medios de comunicación: 'El Bombardero' no sería convocado a la Selección porque estaba lesionado, o por actos de indisciplina, o por displicencia frente a la camiseta nacional. En fin, nunca se supo por qué el máximo goleador colombiano no iría al equipo. Ni la Federación Nacional de Fútbol ni el cuerpo técnico emitieron un comunicado oficial para aclarar los rumores que se tejieron alrededor de la situación del jugador.
Al caso de Valenciano hay que sumarle el de Henry Zambrano, uno de los delanteros con mayor rendimiento en el torneo nacional que acaba de concluir. Según el 'Bolillo', Zambrano está castigado por haber cometido fallas disciplinarias. Pero lo curioso de esto es que el único pecado que cometió el delantero fue pedirle permiso al director técnico de su equipo -América- para ausentarse de la concentración después del partido frente al Junior de Barranquilla. Y así lo confirmó Diego Edison Umaña, técnico del equipo caleño. Sin embargo de nada sirvieron las explicaciones. Para Gómez la falla se cometió y Zambrano no debe estar en la Selección. Lo más irónico de las decisiones del 'Bolillo' es que está excluyendo de su equipo a dos delanteros que podrían ayudar a solucionar el mayor problema futbolístico: la falta de gol.
¿Qué hacer? ¿Esperar un milagro? Para ello el técnico nacional, después de buscar infructuosamente por todo el país, con mensajes sociales por radio y televisión, a Adolfo Valencia, convocó a Miguel Angel Guerrero y a Víctor Hugo Aristizábal. El 'Bolillo' y los colombianos ya se dieron cuenta de que ni Freddy León, ni la 'Flecha' Gómez ni Níver Arboleda pueden tener fortaleza en el ataque. Por eso lo que queda es esperar que Faustino Asprilla y Guerrero retomen el nivel mostrado en Italia. Los problemas, sin embargo, no paran ahí. Si en los primeros encuentros de esta última gira de preparación el 'Bolillo' ya tenía resuelta su línea defensiva, en el partido del miércoles pasado contra Boca Juniors se resquebrajó. Y la defensa mostró su debilidad frente a la delantera suplente del equipo boquense. Ese día no jugaron ni el camerunés Tchami ni 'Manteca' Martínez, el goleador del conjunto. El encargado de bailar a la defensa colombiana fue Alberto 'El Beto' Carranza, un joven delantero que no fue convocado a la selección de su país. Si este futbolista desnudó los problemas de la defensa nacional, qué se podrá pensar que harán los delanteros titulares de la selección argentina.
El 'Bolillo', pues, está sentado en un balón sin saber qué hacer. Por lo menos eso dejó traslucir en las declaraciones que dio al final del partido contra Boca. "Estoy un poco descontrolado -dijo a El Tiempo-. No se aguanta la Pelota, no se manejó un resultado. No tengo claridad". Y el problema es que a sólo unos días de la cita americana no se pueden tener tantas dudas en la cabeza.
Lo preocupante de esta nueva etapa del fútbol colombiano es que hasta el momento es más lo que se ha retrocedido que lo que se ha avanzado. Colombia continúa con su famoso 'toque-toque' sin lograr llegar con peligrosidad al arco contrario. Si hoy se dice que el problema es de gol, la pregunta que habría que hacerse es cuándo -claro, con contadas ex cepciones- la Selección ha sido un equipo arrollador.
Por lo pronto el único consuelo que le queda a los aficionados colombianos es esperar un milagro. Si hace un año la Selección llegó al mundial como una de las máximas favoritas y salió con un chorro de babas, quizás la humildad con la que llegan a la Copa América sea la fórmula para el éxito.

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