Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2003/09/07 00:00

Abierto de Estados Unidos, en jaque por la lluvia

Jueves 4. La lluvia hizo cancelar la décima jornada en el Abierto de Estados Unidos. Pero no es la primera vez. Han tenido que ser aplazados 97 de los 100 partidos programados por los organizadores.

Abierto de Estados Unidos, en jaque por la lluvia

En la tarde de ayer, los organizadores confirmaron la cancelación de todos los partidos de juniors y seniors programados para la décima jornada.

Después de tres horas de aplazamiento la belga Kim Clijsters, la número uno del mundo, y la francesa Amelie Mauresmo, quinta sembrada, salieron al estadio Arthur Ashe para comenzar su partido de cuartos de final, pero después de 10 minutos de juego y un 3-0 favorable a la primera, la lluvia volvió a hacer presencia y de inmediato se anunció la suspensión.

Las dos tensitas ya habían sido retiradas de la pista el martes por causa de la lluvia y lo mismo les sucedió a la estadounidense Lindsay Davenport, tercera favorita, y a la argentina Paola Suárez (24), que se enfrentan entre en los cuartos de final.

En la categoría masculina, la situación no ha sido mejor. De los ocho partidos de octavos de final solo se ha podido jugar uno y fue el que en la noche del martes ganó Andre Agassi 6-7 (5-7), 6-4, 7-5 sobre su compatriota Taylor Dent, quien se retiró en el cuarto set por lesión.

El problema para el torneo es que al presentarse la lluvia, la cancha se torna resbaladiza, lo que se convierte en una amenaza para los jugadores.

La pista central Arthur Ashe, donde se disputa el juego, no tiene ninguna protección contra la lluvia. A diferencia de lo que sucede en el Abierto de Australia, que tienen una pista central con techo retractable, y en Wimbledon y Roland Garros, donde se cubren las pistas con lona.

Frente a ello, los organizadores han considerado la posibilidad de cubrir la pista, pero la decisión final no será fácil porque se trata de al menos 100 millones de dólares de presupuesto.

Los jugadores, que ya se comienzan a impacientar, comenzaron a pedir que se considere cubrir la pista. A ello se le suma que se han registrado grandes pérdidas económicas ante la falta de asistencia de aficionados al Centro Nacional de Tenis en Flushing Meadows.

"Tratas de pasar el tiempo lo mejor que puedes, pero la verdad es que al final te cansas y te frustras por no poder ni tan siquiera a entrenar", dijo el español Carlos Moyá, séptimo cabeza de serie, que no ha podido jugar contra el marroquí Younes El Aynaoui (22).

Mientras tanto, otros jugadores que se encuentran en el Abierto, como Martina Navratilova e Ivan Lendl, dijeron que ha llegado la hora de hacer algo en serio en cuanto al asunto de una pista cubierta. "Desde la década de los ochenta venimos escuchando el asunto de la pista cubierta, pero nunca se ha hecho nada en serio", dijo Navratilova.

El panorama no es menos incierto. Los informes meteorológicos indican que, por lo menos en el día de hoy, la lluvia no va a cesar.

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