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| 4/28/1997 12:00:00 AM

"AUMENTAR LOS IMPUESTOS SERIA UNA LOCURA"

ENTREVISTA: JAVIER FERNANDEZ RIVA

La caída de la emergencia económica ha dejado un hueco fiscal de alrededor de 400.000 millones de pesos y ha planteado nuevos dilemas macroeconómicos al gobierno. De la manera como las autoridades los resuelvan dependerá el desempeño de la economía en el presenteaño. El analista y consultor Javier Fernández habló con SEMANA sobre las decisiones del gobierno y las perspectivas económicas.
Semana: ¿Cómo cree usted que debe el gobierno enfrentar el faltante fiscal que dejó la caída de la emergencia?
Javier Fernández: Yo estoy de acuerdo con el Ministro de Hacienda en que en el corto plazo no se puede reducir más al gasto público. En cuanto a la posibilidad de aumentar los impuestos, creo que el gobierno no debería ir mucho más allá de presentar al Congreso el incremento del impuesto de timbre. Medidas como el aumento del IVA o la ampliación de su base gravable serían una locura en el actual estado de postración de la economía.
Semana: Pero inclusive con el aumento del impuesto de timbre el hueco fiscal estaría entre 300.000 y 400.000 millones de pesos. ¿Qué sugeriría usted hacer con ese faltante?
J.F.: Creo que el gobierno debería tolerarlo y financiarlo con una combinación de endeudamiento externo e interno.
Semana: Pero ese mayor endeudamiento público externo e interno traería consigo mayores presiones revaluacionistas y un aumento en las tasas de interés, perjudicando así al sector privado por punta y punta...
J.F.: La determinación del gobierno de fijar un depósito al endeudamiento externo de corto plazo ha disuadido a tal punto a los empresarios privados que dejó un espacio cambiario que puede ser aprovechado por el gobierno sin que se dispare la revaluación. De otro lado, la situación actual de la economía es tan precaria que la demanda por crédito está por el suelo. Esa circunstancia permite que el gobierno busque fondos en el sistema financiero sin que haya mayores presiones sobre las tasas de interés.
Semana: ¿Y qué hacer después con el desequilibrio fiscal?
J.F.: Eso está clarísimo. Aunque el gobierno no pueda bajar más el gasto en el corto plazo este año sí tiene que presentar al Congreso un proyecto de reforma constitucional que recoja algunas de las recomendaciones de la Comisión del Gasto Público y que garantice así una solución estructural para las finanzas públicas. Si no lo hace, la crisis fiscal se llevaría por delante a la economía muy pronto.
Semana: ¿Qué debe hacer el Banco de la República en este contexto?
J.F.: La Junta del Banco debería garantizar que las tasas de interés se mantengan en los niveles que están o incluso que bajen un poco más. Eso desestimularía más las entradas de capitales y ayudaría a la recuperación económica.
Semana: ¿Y las presiones inflacionarias?
J.F.: Yo creo que el diagnóstico de la Junta sobre la inflación en Colombia está errado. El Emisor sobreestima el impacto que tiene el manejo monetario de la demanda agregada sobre los precios y subestima el costo que tienen las altas tasas de interés sobre el desempeño económico. Golpear muy fuerte la demanda agregada es un mecanismo muy burdo para bajar los precios: lo que se termina logrando es una caída de la producción sin que la inflación ceda mayor cosa.
Semana: Entonces, ¿cómo bajar la inflación?
J.F.: Está claro que una combinación de revaluación con recesión por unos tres años lo lograría pero el costo social sería muy alto. Esa fórmula puede funcionar en Alemania o Argentina, pero no en Colombia. Tenemos que ser realistas: la inflación colombiana es muy rebelde. En los últimos años hemos tenido todo a favor para bajarla y no se ha podido: disciplina monetaria, revaluación, caída en la demanda agregada... Creo que hay que ser pacientes, mantener las riendas monetarias sin ahorcar y aprovechar las coyunturas favorables para bajar lentamente la inflación. Pero no tirarse la economía con la obsesión de las altas tasas de interés...
Semana: Con todas estas circunstancias, ¿cómo andan sus pronósticos sobre el crecimiento para este año?
J.F.: Si no aumentan las tasas de interés no se incrementa la revaluación y no suben los impuestos, yo me mantengo en que la economía crecerá 4 por ciento este año. Sin embargo me preocupan algunos indicios de que la actividad económica se podría haber caído en marzo, después de la recuperación de enero y febrero... pero hay que esperar para confirmar lo que está pasando.
Semana: ¿Y si se confirma esa desaceleración?
J.F.: Se podrían bajar las tasas de interés a lo sumo un punto adicional. Si con eso la economía no se reactiva tendríamos que aguantarnos el trago amargo hasta el año entrante porque hay factores estructurales que garantizan que 1998 sí será mejor...
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