Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2002/06/06 00:00

Bionegocios

La diversidad biológica del país ofrece oportunidades económicas que ya se están empezando a aprovechar., 51087

Bionegocios

Es bien sabido que Colombia es uno de los países con mayor diversidad biológica en el mundo. Esta riqueza de la naturaleza es un activo con un enorme potencial económico que ya empieza a ser aprovechado pues han comenzado a surgir los más variados y originales negocios ’verdes’ en el país.

Así quedó demostrado en la primera versión del Concurso de Biocomercio, organizado por el Instituto Von Humboldt y la Corporación Andina de Fomento (CAF), que concluyó el pasado viernes 31 de mayo. Se inscribieron más de 300 empresas, de las cuales fueron preseleccionadas 74, y finalmente 36 elaboraron planes de negocios que cumplieron con todos los requisitos de viabilidad financiera y sostenibilidad ambiental previstos en el concurso.

Entre los finalistas hubo desde pequeños proyectos comunitarios hasta compañías medianas hechas y derechas. En esta última categoría se encuentra Ecoflora, una empresa ubicada a 50 minutos de Medellín, que además de cultivar flores se especializa en proveer soluciones para las industrias agrícola, pecuaria, alimenticia y cosmética. Dentro de su catálogo de productos hay más de cinco variedades de plaguicidas botánicos y repelentes, elaborados con base en extractos de ají, ajo y oleorresinas. También extractos botánicos, abonos orgánicos, saborizantes y aromatizantes para las industrias de alimentos y cosméticos y principios activos para medicinas provenientes de hortalizas, frutas y plantas aromáticas. “Hemos logrado soluciones tecnológicas para que al exportar nuestros clientes puedan colocar sus productos en el exterior con una diferenciación de producto social y ambientalmente responsable, lo que es muy bien visto en mercados más desarrollados”, explica Nicolás Cock, quien dirige Ecoflora.

Otro negocio muy original es el de Alas de Colombia, una pequeña empresa dedicada a la cría de mariposas diurnas para atender un mercado en pleno crecimiento en el mundo. Desde 2000 la legislación colombiana permite el aprovechamiento económico de este recurso siempre y cuando se haga de manera sostenible (con criaderos).

Colombia, que cuenta con 3.500 especies, es uno de los tres países del mundo más ricos en mariposas. Estas se podrían vender no sólo para coleccionistas y estudiosos. Una aplicación que se está investigando es la utilización de las escamas de las alas de las mariposas para la fabricación de pantallas de computadores ya que éstas atrapan los rayos ultravioleta.

Alas de Colombia fue uno de los ganadores del Concurso de Biocomercio en la categoría de las empresas pequeñas. En la de las medianas el ganador fue Aceites Esenciales de Santander, una empresa asociativa dedicada a la fabricación y comercialización de aceites esenciales de limonaria. En la categoría de proyectos comunitarios la ganadora fue la Fundación Espavé. Desde hace siete años esta entidad trabaja conjuntamente con un grupo de mujeres en el Chocó, quienes se han organizado para producir y comercializar hierbas medicinales y condimentos. La empresa, que tiene 39 socias, empezó vendiendo en Quibdó, para incursionar después en Medellín y próximamente en Bogotá.

Los ganadores de esta primera versión del concurso entrarán en un proceso con la CAF tendiente a obtener recursos de crédito ‘blando’ y recibirán también asistencia técnica por parte de las entidades patrocinadoras del concurso. Su objetivo es que en un futuro más y más empresas se lancen a aprovechar las oportunidades económicas que ofrece la biodiversidad del país.

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