Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1990/02/19 00:00

BOUTIQUE DE EMPRESAS

Grandes compañías cambian de mano con ayuda de nuevos intermediarios.

BOUTIQUE DE EMPRESAS

La compraventa de empresas fue uno de los fenomenos más importantes de la década del 80 en los Estados Unidos. Mezclando todo tipo de compras, hubo más de 100 operaciones con un valor individual superior a los 1.000 millones de dolares. Las negociaciones involucraron empresas de tanto prestigio a nivel mundial como Good Year, Gulf Oil Company y TWA. La más espectacular, sin lugar a dudas, fue la de Nabisco, que superó los 24.000 millones de dolares .

Colombia, guardadas las proporciones y por distintos motivos, también vivio su pequeño boom de compraventa de empresas. O, para ser más precisos, dio los primeros y muy timidos pasos en dicha dirección. En la década del 80 surgieron, en efecto, las primeras organizaciones dedicadas, en forma profesional, a la negociación con empresas constituidas. Germenes de lo que podría llegar a ser una banca de inversión.

En décadas anteriores, la venta de una empresa partia de la iniciativa de sus dueños. Directamente, o a traves de una firma de abogados, establecían contacto con un posible comprador y llevaban a cabo un largo proceso de negociación. Si no se lograba un acuerdo, los vendedores buscaban un segundo comprador y repetian el proceso, o desistian de hacer la operación.

En general, sin embargo, era mal visto el intento de vender. Casi siempre la oferta de una empresa era interpretada como una señal de que se hallaba en problemas.

Pero en los años 80 cambió dicha concepción. Y cambio, en buena medida, debido a la crisis financiera de la primera mitad de la década y, en particular, a los problemas del Grupo Grancolombiano.

Nacionalizado el Banco de Colombia en 1986, la administración de Ignacio Copete decidio contratar a uno de los más prestigiosos bancos de inversion de los Estados Unidos, el First Boston Corporation, para que le asesorara en la venta de algunas de las empresas del Grupo, con el fin de recuperar parte de las perdidas en que habían incurrido los ahorradores.

"Fueron ellos--dice Felipe Encinales--quienes nos hicieron ver cómo el precio que el mercado reconoce por una empresa, como por cualquier otro bien, es función de la oferta y la demanda que exista sobre esa empresa en un momento dado. Y que la decisión de comprar o de vender obedece generalmente a criterios estratégicos de una organización empresarial y no a una necesidad dictada por la presencia de tropiezos económicos".

Encinales era funcionario del Banco de Colombia en ese entonces, y participó en varias de las negociaciones realizadas por el First Boston. Entre ellas la controvertida venta de Diners al grupo Kokorico.
Mas tarde, con los conocimientos adquiridos, Encinales decidió hacer tolda aparte y creó, con otros cuatro socios, una compañía especializada en la compraventa de empresas: Inverlink S.A. En casi cuatro años dicha sociedad ha realizado transacciones de compra o venta de empresas por un valor superior a los 14.000 millones de pesos (vercuadro).

Inverlink limitó sus objetivos a la compraventa de empresas, la valoración de compañías en marcha y las reestructuraciones financieras, que son tres de la funciones que cumplen los llamados bancos de inversión. Otras tienen que ver con la negociación de titulos representativos de deuda (que es el area mas activa de los bancos internacionales), la consecución de fondos para la creación de nuevas empresas, el financiamiento de proyectos de inversión y el manejo de tesoreria.

Con el fin de llenar el vacio en algunos de los campos mencionados, y de competir con Inverlink en la compraventa de empresas, se fueron creando nuevas firmas. Casi todas ellas especializadas en unos pocos servicios y compitiendo con un recurso basico: el capital humano.

Es el caso de Incorbank S.A. fundada por Mauricio Cabrera ex director de Crédito Público. Es la compañía más activa en la negociación de deuda, aunque tambien ha logrado importantes transacciones de compraventa de empresas (ver cuadro).

"En Colombia --dice Cabrera- no existen verdaderos bancos de inversión. Existe lo que se conoce como "boutiques" financieras, que son empresas que ofrecen algunos de los servicios de la banca de inversión. La diferencia es el capital. Los grandes bancos de inversión tienen el capital suficiente para realizar sus propias operaciones. Nosotros, en cambio sólo podemos ofrecer el capital humano. Pero con una ventaja. Un cliente que negocia con un gran banco se entiende con funcionarios de segunda categoría porque no puede pretender que los máximos ejecutivos lo atiendan personalmente. En cambio nuestro contacto es directo".

Con características similares a las de Incorbank, fueron apareciendo otras empresas como Consultrust (nacida de las operaciones del Banker Trust en Colombia), Estructuras Financieras, Isaza y Compañía, Estrategia Ltda. y V.T.S.

Algunos corredores de bolsa, como Corredores Asociados, crearon sus propios departamentos de banca de inversión. Corredores realiza operaciones en tres campos: la emisión de bonos de deuda, compraventa de empresas y promoción de proyectos.
En la primera, que tuvo un amplio desarrollo en 1989, son los líderes del mercado. En la segunda, han realizado operaciones en los sectores azucarero, financiero y del papel.

Lo más parecido a un banco de inversión en Colombia, sin embargo, son las corporaciones financieras. Y algunas de ellas, como Corfivalle, se han vuelto muy activas en el desarrollo de funciones propias de tales instituciones. Otras como Suramericana y la Corporación Financiera Colombiana avanzan en la misma dirección.

Algunos bancos internacionales, finalmente, han estado muy activos en Colombia en funciones de banca de inversión. Es el caso ya mencionado, del First Boston Corporation. Pero también del Morgan Guaranty, encargado de la venta de Papelcol, y del Citicorp, que gestiona actualmente la venta de Conastil.
Estas dos últimas operaciones fueron encargadas por el IFI que, con el Banco de Colombia y la Federación Nacional de Cafeteros ha sido uno de los mas activos vendedores de empresas en los ultimos años.

Con excepción de Sofasa, en todas ha utilizado intermediarios especializados. Y, con excepción de Papelcol en todas han participado las boutiques colombianas solas o en consorcio con bancos internacionales: Ingenio Risaralda (Incorbank), Texpinal y Cementos Rio Claro (Corredores Asociados), Colclinker (Estructuras Financieras) y Quimicas Penwalt (Banco del Comercio).

Aunque aún se siguen haciendo operaciones aisladas y sin intermediario (especialmente en el sector privado), en la década del 80 cambio la forma de hacer negocios con empresas y todos los interesados coinciden en afirmar que en la década del 90 se consolidará ese mercado.-

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