Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1990/03/19 00:00

CENTAVO A CENTAVO

Contra todas las expectativas, repunta el precio internacional del café.

CENTAVO A CENTAVO

La esperanza es lo último que se pierde. Eso deben estar pensando los caficultores colombianos, luego del sorpresivo repunte de los precios del grano en los mercados internacionales. Porque la verdad es que cuando se creia que ya todo estaba perdido en materia de café, el mercado tomo un giro sorpresivo y la cotización del principal producto de exportacion del país llego a 94 centavos de dolar en el mercado de futuros un 25 por ciento mas que la cotización promedio registrada en el pasado mes de octubre
Para los expertos; lo sucedido no ha dejado de tener su lógica. Al fin y al cabo el segundo semestre del año pasado se caracterizo por un aumento inusitado en las ventas del grano, con lo cual se acentuo la caida en los precios. Pero ahora hay indicaciones claras de que los excedentes de café en ciertos paises productores ya no son tan cuantiosos como antes. Más aún, se esta comprobando una de las impresiones que inspiraron a los defensores del mercado libre: que los paises productores mienten sobre sus potenciales de exportacion. En este caso el que cayo in fraganti fue Brasil, que la semana pasada tuvo que reconocer que su cosecha para este año cafetero estaría cercana a los 24 millones de sacos, 16 menos de lo que había hablado en un comienzo. Semejante diferencia altera radicalmente las perspectivas de un mercado en el cual cinco o diez millones de sacos de mas pueden incidir en un descalabro en los precios. Ahora los especialistas creen que, sin llegar a la escasez, se llegara a un equilibrio entre la oferta y la demanda de café.

Ese panorama se constituyó en el marco dentro del cual los principales integrantes del mundo cafetero se vieron la cara. La semana pasada tuvo lugar, en Boca Ratón, Florida, la reunión anual de tostadores de los Estados Unidos. En esta, algunos paises volvieron a plantear la necesidad de revivir el acuerdo de cuotas cafeteras, suspendido a comienzos de julio pasado. Sin embargo, la evolucion de los precios empezo a influir sobre los mas agresivos. A pesar de las vacas flacas de finales del año pasado, no falta quien este volviendo a defender las ventajas del mercado libre. En particular, se destaca que los precios de los cafés suaves, dentro de los cuales se incluye el colombiano, han tenido un comportamiento mejor que el de los cafes amargos.

Toda esa situación tiene efectos lógicos sobre la economía colombiana.
En primer lugar, si el precio se mantiene o sigue subiendo, el pais podría recibir por lo menos una suma similar a los 1.500 millones de dolares que le entraron el año pasado. También habría beneficios para el Fondo Nacional del Café. Como se sabe, este ha venido vendiendo el grano a perdida en los mercados internacionales, pues incluso en algunos momentos la cotización internacional ha estado por debajo de 71 centavos de dolar, que equivalen a lo que se le paga al productor interno de café. Si a la suma anterior se le agregan los costos de comercialización y transporte (unos 19 centavos de dolar) es evidente que el Fondo está incurriendo en un sobrecosto destinado a mantener la presencia del grano colombiano en los mercados internacionales. Pero ahora las finanzas de la entidad no se veran tan golpeadas. Aunque estan lejanos los días en los cuales el café colombiano se cotizaba por encima de los 1.50 dólares por libra, es innegable que la situación es más holgada que hace unos meses.

Lo anterior, claro esta, no implica que temas de más trascendencia, como el nivel del precio interno del grano, vayan a ser estudiados por ahora.
Todavía falta ver si el repunte de los precios internacionales se mantiene y, en ese caso, en que nivel se estabilizan. A pesar de que en octubre el gobierno se comprometió a revisar la cotización interna cuando el precio internacional superara los 88 centavos de dolar por libra durante mas de 20 días consecutivos, el comun denominador ahora es la prudencia. La caida en los precios fue tan seria que, si hay una recuperación, la prioridad es ahora enjugar las perdidas de los meses anteriores.

Parte de esa convicción se basa en que, a pesar de las quejas de los caficultores, la producción nacional esta aumentando. En el año cafetero 1989 la producción fue de 10.5 millones de sacos de 60 kilos (dos millones menos que en el año inmediatamente anterior). Ese factor le dió pie a algunos para decir que con precios bajos la declinación continuaría. No obstante, en los cuatro primeros meses del año cafetero 1990, la producción interna se acerco a los seis millones de sacos, un 13% más que en la misma época de 1989.

Esa situación, sumada a una agresividad política exportadora, hace pensar que las perspectivas cafeteras colombianas no son tan oscuras como hace seis meses. Si las circunstancias actuales se mantienen, los argumentos en pro del restablecimiento del sistema de cuotas cafeteras no seran tan fuertes como antes. Quizás por eso, en la cumbre del jueves pasado en Cartagena, el tema paso prácticamente desapercibido. Lo unico que falta esperar es que los tragos amargos del mercado libre pasen rapido y que los precios sigan subiendo para demostrar que, en materia cafetera, Colombia puede bailar al son que le toquen.-

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