Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/22/2014 2:00:00 AM

El 'chicharrón' de los operadores móviles

Claro y Movistar deben costear la renovación, por diez años más, de las licencias para operar y pagarle al Estado la infraestructura que deben devolver.

Esta semana el gobierno tomará una decisión trascendental para los dos grandes operadores de la telefonía celular del país, Claro y Movistar. El Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Mintic) anunciará las condiciones para la renovación de los permisos para usar el espectro radioeléctrico que permite la transmisión de voz y datos.

La renovación de las licencias por diez años a estas dos compañías no se discute. Lo que viene generando gran tensión en el sector y tiene en ascuas a los operadores es el valor que deberán cancelar por este permiso.

El gobierno está definiendo la fórmula que aplicará. Lo que se sabe es que además de la contribución por el uso del espectro, que por ley equivale al 2,2 por ciento de los ingresos brutos, se les cobrará un valor adicional. En los corrillos de la industria se especula que el gobierno establecería un pago diferencial según los ingresos que recibe cada compañía. Es decir, Claro que maneja el 57 por ciento del mercado y tiene mayores ingresos pagaría más y Movistar proporcionalmente menos, pues tiene el 24 por ciento de la torta. En el mercado ya están haciendo cálculos que van desde 400 millones hasta 1.000 millones de dólares.

Fuentes señalaron que si el gobierno impone este criterio podría armarse un gran debate jurídico, porque no habría igualdad de condiciones. El asunto es un verdadero chicharrón para el gobierno. Aunque hay quienes quisieran que a las compañías de telefonía celular se les cobrara duro, otros dicen que al gobierno no se le puede ir la mano porque ya estas empresas han hecho millonarias inversiones en el país.

Algunos expertos creen que no guarda correlación que estas dos empresas terminen pagando más por la renovación de la licencia que por lo que cancelaron en la pasada subasta de 4G donde entre todos los participantes del sector cancelaron alrededor de 350 millones de dólares. Este negocio es la verdadera cereza del ponqué.

Pero este no es el único asunto por el cual los operadores se tendrán que meter la mano al bolsillo. El otro es el tema de la infraestructura (antenas, torres, etcétera) que, según la Corte Constitucional, deberán revertir al Estado. Este es otro rollo que está generando discusión en la industria. Mientras las compañías interpretan que deben devolver los activos que instalaron entre 1994 y 1998 -alentados por una posición que asumió el propio gobierno- otros analistas opinan que esto no es así de sencillo, y que Claro y Movistar deben revertir toda la infraestructura instalada en los 20 años que llevan operando en el país.

En este punto el debate se centra en cuánto valen esos activos. Las empresas están muy preocupadas porque dependiendo del periodo que se establezca, así mismo será el golpe en sus balances.

Y la calidad qué…

Pero el ajuste no solo será económico. También se avecina una regulación muy fuerte para garantizar una mejor prestación del servicio de telefonía celular. Estas medidas también harán parte del paquete de condiciones que fijará el gobierno por renovar sus licencias y se suman a las que se han tomado en los últimos meses para fomentar la competencia. Entre ellas la portabilidad numérica, las sanciones impuestas a las compañías y la devolución de minutos.

Además, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) trabaja en un proyecto para eliminar las cláusulas de permanencia mínima para garantizar mayor libertad de escogencia del operador. Obviamente estas son medidas para todos los jugadores del mercado. El gobierno espera, además, que las compañías realicen mayores esfuerzos para llegar a los sitios más apartados y a los sectores más pobres. En los próximos meses, por ejemplo, tendrán que entregar más de 500.000 tabletas a escuelas públicas.

Ante los reclamos por la caída de las llamadas y por deficiencias en la atención y prestación de los servicios, los operadores se defienden y atribuyen los problemas a que los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de los municipios restringen la instalación de antenas. Los operadores no han podido instalar 2.000 celdas celulares porque no tienen el permiso de los alcaldes.

Además de los temas legales que deben resolver las compañías con el Estado, la competencia entre los operadores está al rojo vivo. Al sector están llegando nuevos jugadores. Hasta hace unos años el mercado estaba prácticamente en manos de dos operadores. Ahora hay nueve. Además de Claro y Movistar están Tigo, Une, Direct TV, Avantel, ETB, así como UFF Móvily Virgin Mobile.

El número de usuarios crece a una velocidad vertiginosa. Según un informe del Mintic, hay 50,3 millones de abonados en telefonía móvil. Claro tiene 28,9 millones (57,6 por ciento del mercado). Le siguen Movistar con 12,1 millones de usuarios (24,1 por ciento), y Tigo que en el último año aumentó en más de un punto su participación al 15,1 por ciento con 7,6 millones de abonados.

Los operadores que han ingresado recientemente están dando la pelea. Virgin Mobile, que lleva menos de un año, tiene cerca del 1 por ciento de la torta con 440.000 abonados.

El negocio de internet también marcha a velocidad de crucero. En conexiones de banda ancha, en menos de cuatro años se pasó de 2,2 millones a 8,2 millones. El gobierno espera llegar a 27 millones de aquí a 2018. Además, por primera vez hay más suscriptores de internet móvil que fijo. Sin embargo, pese a este gran dinamismo se espera una mejor distribución en el mercado que sigue mostrando una de las mayores concentraciones del mundo.

Feroz competencia del 4G

Lo que se vislumbra para los próximos meses es una competencia más reñida por el tema de la tecnología 4G en donde los operadores tienen enfocadas sus baterías.Claro prevé inversiones anuales por 1.000 millones de dólares. Ya lanzó su servicio 4G en cinco ciudades y espera llegar al 50 por ciento de la población en los próximos tres meses. Movistar y Tigo desde diciembre lanzaron planes agresivos para lograr una mayor penetración en el mercado. Próximamente se sumarán Direct TV y Avantel.

Uno de los pioneros en 4G es UNE, que lo puso al servicio del público desde hace cerca de dos años. La compañía está a la espera de una subasta de bandas bajas para lograr una mayor incursión en zonas rurales y en los estratos de menores ingresos. Dicha subasta se realizaría el año entrante.

Marc Eichmann, presidente de UNE, dice que “la cancha todavía no está nivelada” y que la única manera de hacerlo es crear condiciones que faciliten la competencia. UNE emprendió el año pasado la fusión con Tigo, el tercer operador del mercado, proceso que sigue adelante pero que está a la expectativa por las decisiones que adoptará la Superintendencia de Industria y Comercio en torno a si tienen que hacer o no devolución de espectro.

Jorge Andrés Palacio, presidente de Avantel, coincide en que se necesitan estas bandas porque les permiten una mayor cobertura con menores precios. “Veo un panorama positivo porque se están adoptando medidas para dinamizar un sector que todavía está muy concentrado”, dice.

Ante la mayor dinámica de este mercado, que tiene ingresos cercanos a los 20 billones de pesos al año y 50,3 millones de abonados, los jugadores pretenden quedarse con un mayor pedazo del pastel y los usuarios esperan mejores servicios.

Como dice el ministro TIC, Diego Molano, la mayor competencia está cambiando radicalmente esta actividad. “Un año en telecomunicaciones es como siete años en otras industrias. Tenemos que aprovechar esta velocidad para encauzar el sector, reducir la pobreza y masificar la tecnología”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.