Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1999/09/27 00:00

A COMO CIERRA

Aunque se vislumbran mares picados para el dólar durante los próximos meses la <BR>cotización de la divisa deberá cerrar el año en calma.

A COMO CIERRA

Las noticias más importantes en el frente cambiario durante los últimos 12 meses han
sido _sin duda_ los dos desplazamientos que ha sufrido la banda cambiaria. Como consecuencia de
ellos algunas de las empresas más importantes del país _que han acumulado pasivos en moneda
extranjera por más de 16.000 millones de dólares_ han visto seriamente afectados sus estados de
pérdidas y ganancias.
El aumento de 400 pesos que ha tenido el precio de la divisa desde agosto del año pasado (lo que
equivale a una devaluación del 36 por ciento en los últimos 12 meses) ha generado una pérdida en
diferencia en cambio para estas empresas de hasta 400 millones de pesos por cada millón de dólares
de deuda que tengan (ver recuadro).
Eso explica que, cuando faltan cuatro meses para que se acabe el año _y como consecuencia de los
movimientos recientes en el precio del dólar_ todos aquellos que tienen una exposición al tipo de
cambio vivan en un estado de alerta permanente, tratando de ajustar sus presupuestos para saber
a cuánto podría ascender la pérdida en diferencia en cambio durante 1999.
Para tratar de anticipar el posible comportamiento de la divisa de hoy a diciembre SEMANA hizo
una encuesta entre las principales entidades bancarias del país _que son las que manejan los mayores
volúmenes en el mercado cambiario_ para conocer sus expectativas sobre el nivel al cual cerrará el
dólar en 1999 (ver recuadro).

La tormenta del corto plazo...
Para los analistas y tesoreros de las entidades financieras consultadas las próximas semanas serán
turbulentas para la cotización de dólar. En palabras de José Flavio Ramos, tesorero del Citibank en
Colombia: ''En el corto plazo existirá presión sobre el techo de la banda y el dólar alcanzará el punto
más alto del año, debido a la inestabilidad producida por los rumores de problemas económicos y de
renegociación de deuda externa en países vecinos, como Ecuador y Brasil''. Según Ramos, ''esto se
reflejará en una creciente demada de forwards por parte de entidades financieras y de empresas del
sector real, las cuales deberán cubrir parte de su exposicion cambiaria''.
Y ese no es el único factor de incertidumbre. Existen factores adicionales en el corto plazo que
generan dudas sobre la cotización del dólar (ver recuadro). Para Alejandro Sánchez, analista de
investigaciones economicas de la Corporación Financiera del Valle, ''el mercado se mantendrá
demandado hasta que se despejen las dudas sobre la negociacion de Colombia con el FMI;
adicionalmente, no es claro que se den las privatizaciones de las empresas estatales, que de no
hacerse producirán un faltante de divisas para el gobierno''.
Por todas estas razones y por el hecho de que es altamente posible que se presente una
disminución en el diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos, los analistas
coinciden en que septiembre y octubre serán meses cruciales para definir el futuro del dólar en
Colombia. Es más, muchos de ellos creen que el techo de la banda sufrirá serias presiones durante los
próximos dos meses y no se asombrarían de ver cotizaciones de la divisa por encima de 2.000 pesos
por dólar.
No faltan, incluso, quienes llegan a cuestionar nuevamente la sostenibilidad de la banda actual. Entre
ellos se encuentra Juan Pablo Amaya, subgerente de tesorería del Banco de Occidente, quien
sostiene que ''dada la liquidez que existe en el mercado no se puede descartar otro ataque
especultivo contra el techo de la banda que resulte en un nuevo desplazamiento''.

No afectará la calma del cierre
La situación, sin embargo, no parece tan negra. Aunque pocos analistas descartan de plano un nuevo
movimiento del límite superior de la banda ninguna de las 12 entidades encuestadas presenta un
pronóstico de tasa de cambio por encima del techo de la banda cambiaria actual para el cierre del
año. El consenso entre los tesoreros y analistas es que la divisa cierra entre 1.950 y 2.000 pesos
por dólar. Eso da un promedio de 1.969 pesos por dólar, 77 pesos por debajo del techo de la banda
proyectada al 31 de diciembre.
Alvaro Tirado, gerente de la división de tesorería de Bancolombia, resume así las expectativas del
mercado en el mediano plazo: ''En lo que queda del año, factores como la reducción obligada de
posición en dólares por parte de las entidades financieras, junto con la expectativa de que se
mantenga la actual tendencia superavitaria en la balanza comercial colombiana y el optimismo
relacionado con la firma de un acuerdo entre Colombia y el FMI, le darán estabilidad al mercado
nacional y no permitirán que se genere una gran presión sobre la banda cambiaria".
Como él, muchos analistas y participantes en el mercado del dólar mantienen una posición optimista
para los meses de noviembre y diciembre. Este optimismo coincide con el hecho de que,
históricamente, estos meses han marcado un período durante el cual el peso se ha fortalecido frente al
dólar.
Andrés Pardo, vicepresidente de tesorería de ING Barings, reconoce que todavía existen algunas
tendencias devaluacionistas en el mercado pero afirma que''el dólar se debe mantener alejado del
techo de la banda gracias a que se espera que una vez se firme el acuerdo con el FMI, se presente el
ingreso de una oferta importante de dólares que los inversionistas y empresas tienen represados''.

¿Y 2000 que?
Es mas, de mejorar las perspectivas cambiarias, las compañías que no tuvieron que pagar pasivos en
dólares durante este año tienen todavía la posibilidad de reversar las pérdidas en cambio ya
causadas. Para lograrlo, no obstante, se requiere que durante el año próximo haya una devaluación
moderada con el fin de que los abonos a capital crezcan a un ritmo menor que los ingresos de caja
necesarios para poder pagarlos.
Y según los analistas consultados es muy probable que esa sea la situación. En efecto, para la
mayoría de éstos la tasa de cambio está muy cerca _o incluso por encima_ de su nivel de equilibrio,
razón por la cual no esperan nuevas correcciones para el próximo año. El 2000 también será un año
de privatizaciones, lo que deberá producir una importante acumulación de reservas, escenario que no
se ha presentado durante los últimos dos años.
Eso quiere decir que, aunque turbulento en el corto plazo, el comportamiento del dólar durante 1999 y
2000 debe tender a la estabilidad. Y eso, de alguna manera, es una luz al final del túnel para aquellas
compañías con pasivos grandes en dólares. Lo importante es que no tengan muchos pagos
acumulados antes de diciembre.

El 'Fondo' de las cosas
Prácticamente todos los analistas consultados por SEMANA para determinar en cuánto cerrará la
divisa en 1999 coincidieron en que la posibilidad de que no se llegue a un acuerdo con el Fondo
Monetario Internacional afecta seriamente la precisión del pronóstico. Antes de que el gobierno
anunciara el inicio de las negociaciones con el FMI los analistas esperaban una pérdida de reservas
durante 1999 superior a los 1.500 millones de dólares, lo cual desembocaría en una crisis cambiaria de
grandes proporciones. Hoy _dos meses después del anuncio_ aunque la incertidumbre se mantiene,
las expectativas de una devaluación más fuerte que las anteriores se están comenzando a disipar.
Personas conocedoras del proceso aseguran que la primera ronda de conversaciones con el FMI fue
positiva y que las perspectivas de llegar a un acuerdo son buenas. Lo que queda ahora es lograr
resultados aceptables en lo referente a la aprobación del presupuesto del año 2000. Según fuentes
cercanas al gobierno, si bien las reformas estructurales que deberán ser aprobadas por el Congreso
son cruciales para el control del déficit fiscal en el largo plazo, no son una piedra en el zapato para
contar con los 3.000 millones de dólares del Fondo, lo que sí es crucial es lograr consensos en lo
referente al déficit fiscal del próximo año. Buenos resultados en este frente le permitirían al gobierno
anunciar un acuerdo con el FMI en los primeros días de octubre.
Lo anterior significa que la aprobación del presupuesto del año 2000 por parte del Congreso es vital
para el gobierno, por lo cual las próximas semanas serán de gran importancia para determinar el
rumbo cambiario del país y para que los analistas sintonicen mejor su bola de cristal.

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