Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/9/1990 12:00:00 AM

COMO UN YO-YO

Entre alzas y bajas continúa la incertidumbre por el precio internacional del café.

COMO UN YO-YO COMO UN YO-YO
Lo bueno, si breve, dos veces bueno, dice un refrán popular. No obstante, esa expresión no siempre resulta ser verdad. Para probarlo, basta mirar lo sucedido con el mercado internacional del café. Cuando los colombianos creían que la época de vacas flacas que afectó el precio del grano desde el segundo semestre de 1989 era cosa del pasado, el mercado se encargó de dar una nueva sorpresa. El viernes 9 un simple anuncio proveniente del Brasil, fue suficiente para borrar buena parte del alza experimentada en los días inmediatamente anteriores.
Ese hecho sirvió para confirmar que el mercado cafetero internacional todavía está expuesto a saltos bruscos. Aunque en términos generales la situación es hoy en día mucho más tranquila que hace algunos meses, la incertidumbre sigue siendo la nota predominante debido a la volatilidad de un mercado cuya tendencia cambia con la presencia de un simple rumor a de una declaración de un gobierno.
Como consuelo queda la certeza de que el mercado cafetero es hoy en día mucho más fuerte que a finales de 1989. Esa observación se basa en varios hechos. Por el lado de los productores, el mercado ha venido sintiendo el impacto de lo ocurrido con los países centroamericanos, que salieron a vender su cosecha antes de terminar el año pasado, lo cual redujo considerablemente la oferta de cafés suaves en los primeros meses de 1990. Esa situación se ha visto complementada con errores como el de México, país que vendió más café del que tenía y en los últimos días ha tenido que salir a comprar entre 250 y 500 mil sacos del grano, para cumplir con sus compromisos. A lo anterior se le suman otros factores, como problemas de orden público en Costa de Marfil y especulaciones sobre la cosecha cafetera colombiana. Todo eso ha influido, en forma particular, sobre el precio de los cafés suaves, la variedad más dinámica del mercado.
Pero el factor determinante de lo ocurrido en los últimos dias fue la actitud brasileña. El primer productor de café del mundo tiene paradas las ventas desde finales del año pasado, ante la expectativa que produjo la elección de Fernando Collor de Mello como Presidente. Los exportadores brasileños dicen que la política cambiaria actual no les es favorable y, por lo tanto, se encuentran a la expectativa de lo que pueda suceder cuando se posesione el nuevo gobierno. La incertidumbre sobre la cantidad real de existencias en Brasil fue la que produjo la descolgada del viernes pasado, pues este país anunció que iba a volver al mercado. Sin embargo, nadie tiene en claro qué tan grande va a ser el impacto y por esa razón entre los especialistas de Nueva York había proyecciones para todos los gustos.
Lo que sí parece un hecho es que a la vuelta de unos meses la situación brasileña va a presionar un alza en los precios del café. Las proyecciones de la cosecha de este año se acercan a los 24 millones de sacos, diez menos que la originalmente prevista. Aunque las causas no son claras, se rumora que el 20 por ciento de los cafetales brasileños han sido reemplazados por otros cultivos, lo cual, en un futuro, sugiere que la sobreproducción mundial de café no va a ser tan grande como se esperaba.
Por el lado de la demanda, también hay buenas noticias. Los conocedores creen que los cambios en Europa Oriental traerán un aumento sustancial del consumo de cafés suaves. A eso se le suma el hecho de que las en cuestas revelan que por primera vez en más de una década el consumo de café de Estados Unidos aumentó en 1989. Por último, se estima que los inventarios con que cuentan los tostadores no son muy altos. El invierno en los países del hemisferio norte ha sido bastante fuerte y, en consecuencia, la gente ha tomado más tinto que de costumbre.
Puntos como los anteriores han sido suficientes para tranquilizar a los interesados que vieron cómo el pasado viernes la cotización del café colombiano volvió a quedar en cercanías del dólar por libra. Los cálculos que se hacen sugieren que, aunque es probable que la tendencia alcista se detenga, también es prácticamente seguro que, por lo menos este año, no se volverá a los niveles de los 70 centavos de dólar por libra que se experimentaron en octubre pasado.
El aumento de cerca de un 40 por ciento en los precios internacionales del café ha tenido incidencia en dos temas claves. Por una parte, la urgencia de los productores para presionar a Estados Unidos por un regreso del Pacto Cafetero, parece haber disminuido. Independientemente de que eso sea bueno o malo a largo plazo, lo cierto es que, por ahora, nadie tiene afán en reinstituir el pacto. Quizás por esa razón, un documento del gobierno norteamericano sobre un eventual Convenio Internacional del Café pasó hace pocos días sin pena ni gloria. Incluso Colombia, que oficialmente ha defendido la iniciativa, ya no da la impresión de estar tan urgida, en parte porque el país se ha defendido con éxito en las turbulentas aguas del mercado libre. Tal como dijo recientemente el presidente de la Asociación de Exportadores de Café el ex ministro Roberto Junguito, "parece resultar ser cierto que no es adecuado para el país aceptar un nuevo convenio a cualquier costo".
El segundo tema de importancia es el manejo del precio interno del café. Como se recordará, este se reajustó por última vez en octubre pasado, pero apenas en un cinco por ciento, debido a que, con el precio internacional en baja, el palo no estaba para cucharas. Pero ahora que el alza se ha consolidado, la situación es bien diferente. Por eso, al cierre de esta edición, todavía se pensaba que el jueves de esta semana el gobierno va a reajustar el precio interno, en una cifra cercana al 10 por ciento. Todo depende, claro está, de qué tanto se siente la nueva política de comercialización en los mercados internacionales. Pero los conocedores insisten en que el reajuste del precio interno es un hecho, debido a que todo indica que en materia de café Colombia está saliendo por fin del fondo del pocillo.

EDICIÓN 1861

PORTADA

Prieto en la mira

La imputación de cargos al exgerente de la campaña de Santos sorprendió. Pero esta no tiene que ver con el escándalo de Odebrecht ni con la financiación de las campañas. ¿Por qué?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com