La prórroga del contrato que le permitirá a Cerro Matoso seguir con la explotación de níquel en Montelíbano (Córdoba) hasta 2029 –con opción de prórroga hasta 2044– implica el estricto cumplimiento de un paquete de medidas sociales y económicas. La compañía tendrá que invertir 18.000 millones de pesos en los próximos tres años en proyectos de desarrollo regional y 4.400 millones al año, en promedio, en la zona de influencia de la mina. Además, tendrá que pagar una compensación económica adicional de 2 por ciento que se calculará como porcentaje de las regalías, las cuales pasarán de 12 a 14 por ciento. Estas condiciones serán objeto de revisión por parte de organismos de vigilancia como la Contraloría. La prórroga del contrato de Cerro Matoso generó una gran polémica en el país en los últimos meses ante denuncias en torno a la baja retribución económica de la empresa a la Nación y las deplorables condiciones sociales y ambientales donde opera la compañía.