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| 7/29/1996 12:00:00 AM

¿CUENTAS ALEGRES?

EL GOBIERNO ESPERA VENDER ESTE AÑO ACTIVOS POR 731 MILLONES DE DOLARES, PERO LOS ANALISTAS CREEN QUE NO LO VAN A LOGRAR.

Hace unos días la Telefónica del Perú logró venderle el 33 por ciento de sus acciones a la Telefónica de España. Como esta cifra no le garantizaba el control de la compañía, el gobierno peruano le ofreció a cambio nueve puestos en la junta directiva de la entidad, de un total de 16, para darle poder decisorio. Mientras eso pasaba en el vecino país, Colombia veía caer dos posibles procesos que buscaban la participación de los privados en entidades oficiales: la Empresa de comunicaciones de Bogotá ETB y las Empresas Públicas de Medellín EPM. Las respuestas sobre quién es el responsable de que eso ocurra son diversas y van desde echarle la culpa a los sindicatos hasta responsabilizar a los gobiernos locales. Pero más allá de eso, lo cierto es que un país como Perú, que se metió en el cuento de las privatizaciones después que Colombia, ha logrado resultados admirables. Para la muestra están las cifras citadas por Juan Martín Caicedo en El Tiempo la semana pasada: las 83 empresas privatizadas en Perú triplican las 28 vendidas en Colombia, y los 4.000 millones de dólares que el vecino país ha recibido duplica los 2.000 millones de dólares que han entrado a Colombia. Aunque los casos de la ETB y EPM se salen de la responsabilidad del gobierno -pues no son empresas nacionales-, sí es mucha el agua sucia que le ha caído a éste en los últimos tiempos por la demora en las privatizaciones. En tanto que en 1995 esperaba vender activos por 333 millones de dólares, sólo pudo colocar 6,5 millones de dólares del sector eléctrico y minero. Y para este año, aunque el gobierno anuncia que le entrarán 725 millones de dólares, hay quienes no le creen. "Lo que pasa es que este gobierno no tiene intención de vender, porque sus funcionarios son estatistas, y la idea de promover la participación privada no está dentro de su filosofía", dijo un analista del tema en diálogo con SEMANA. Al respecto, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, afirmó que "todo el mundo trabaja con imágenes preconcebidas y no con realidades. Que busquen una empresa privatizable que no esté en el cronograma a ver si la encuentran". Y agregó que, incluso, en una reunión con el presidente Ernesto Samper el pasado martes, sobre el presupuesto de 1997 decidieron retomar la única privatización que sí se había muerto por razones de política: la de Carbocol. Otro de los abanderados del proceso aceptó que en un comienzo hubo trabas, que no faltaron los encontrones entre las entidades y que sí habría sido mejor una mayor voluntad, pero que ya no es así porque "a pesar de que muchos no tenían el convencimiento de las bondades de privatizar, a fuerza de la realidad ya lo asumieron". Pese a las críticas, la falta de voluntad no fue lo único que demoró el proceso en 1995. La verdad es que influyó mucho una decisión de la Corte Constitucional que frenó la privatización del Banco Popular, por cuanto era necesario presentar primero una ley que garantizara la participación del sector solidario. Y en cuanto al sector eléctrico, "preferimos esperar a que salieran los resultados de un estudio de consultoría que contratamos, para asegurarnos que las cosas salieran bien", dice el director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, Clemente del Valle. Ya superados esos obstáculos, el gobierno no tiene más alternativa que privatizar, pues cuenta con los recursos de la venta de sus activos para financiar parte de su programa social. "La única opción sería aumentar el endeudamiento, pero la consistencia macroeconómica no lo permite", dijo el director del Departamento Nacional de Planeación, Juan Carlos Ramírez. Por eso fue que el gobierno decidió meter a fondo el acelerador este año, aunque para muchos los planes son demasiado optimistas, pues ya han corrido seis meses del año y aún no se ha vendido nada. Clemente del Valle asegura que "no vamos retrasados porque todo lo programamos para el segundo semestre del año". Independientemente de si los objetivos oficiales se logran o no, lo cierto es que la venta más avanzada es la del Banco Popular, que ya recibió el visto bueno del Consejo de Ministros y saldrá por un valor mínimo de 300 millones de dólares. El problema es que muchos de los potenciales compradores no están de acuerdo con ese precio y consideran que está muy elevado. Y si por los lados del sector financiero las cosas pueden tener inconvenientes, es probable que ocurra lo mismo con el sector eléctrico. La idea es sacar a la venta en lo que queda del año las hidroeléctricas de Chivor y Betania, Termotasajero, Termocartagena, Termozipa y tres térmicas que son propiedad de Ecopetrol. Según el ministro de Minas, Rodrigo Villamizar, entre todas podrían aportar unos 1.500 millones de dólares, aunque para este año la idea es recaudar 225 millones de dólares por la venta de activos de generación. Otros 100 millones de dólares del sector eléctrico y minero llegarían por la recuperación de un dinero que le adeuda el IFI a la Nación por cuenta de Cerromatoso. Según Villamizar, "estamos obligados a privatizar porque este gobierno asumió la política del anterior de pasar de generación pública a privada". De ahí que la Comisión de Regulación Energética lleve dos años haciendo ajustes para volver más atractivo el sector, aunque según Clemente del Valle aún es necesario hacer ajustes en cuanto al régimen de distribución y al de manejo de racionamientos, para los casos en que haya apagones. Aún así, hay quienes creen que el proceso del sector eléctrico va a ser más difícil de lo que el gobierno cree. Un analista que prefirió mantener su nombre en reserva dijo a SEMANA que "a veces el gobierno toma las cosas como si fuera igual de simple que poner un aviso clasificado para vender una casa. Aún no ha definido el esquema de venta, ni ha sacado las valoraciones, y eso toma tiempo. Además, primero tiene que ofrecer los activos al sector solidario, y eso demora por lo menos dos o tres meses. Y hasta que no lo haga ningún inversionista se va a interesar, porque ellos quieren tener el control de las empresas, de manera que no van a entrar hasta no saber si pueden tener el mayor porcentaje de las acciones". A eso el gobierno responde diciendo que no parte de cero, pues lleva seis meses promocionando los activos alrededor del mundo y dándolos a conocer, de manera que quienes están interesados ya están haciendo sus cálculos. El resto de los recursos previstos para este año el gobierno espera recaudarlos por cuenta de las concesiones de telefonía de larga distancia. Ese proceso también ha tenido sus retrasos, y la verdad es que los primeros recursos sólo se verán en 1997. Así las cosas, aunque es probable que el gobierno sí mejore la cifra de ventas del año pasado, no lo es mucho que llegue a su meta. Sin embargo, como dice la famosa canción, "la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida".
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