Jueves, 19 de enero de 2017

| 2010/01/09 00:00

Cuidados intensivos

Con la emergencia social decretada en Navidad, el gobierno pretende curar al estado crítico de la salud. Pero no es claro si será un remedio definitivo o sólo paños de agua tibia.

Juan Manuel Díaz Granados, presidente de Acemi, gremio que agrupa a las EPS, afirma que es urgente actualizar el POS. Cerca de 41 millones de colombianos tienen derecho a este paquete de servicios, que es una lista básica de procedimientos y medicamentos. Pero fallos de tutela están obligando a atender por fuera de este plan

En plenas festividades navideñas, el gobierno decretó la emergencia social para hacer frente a los serios problemas que aquejan a la salud en Colombia. Los anuncios pasaron desapercibidos para muchos que estaban distraídos con las fiestas decembrinas. Pero ya que aterrizó el año nuevo, es hora de poner en blanco y negro el estado de la salud y saber si las medidas sacarán al paciente del estado crítico en que se encuentra.

El gobierno busca tapar el inmenso hueco fiscal del sector, que asciende a 2,4 billones de pesos y que para el mediano plazo subiría a 6,4 billones de pesos anuales. Según el gobierno el problema comenzó a crecer en 2006 y se intensificó por los fallos de tutela que han obligado a las EPS a atender medicamentos y procedimientos por fuera del Plan Obligatorio de Salud, POS.

Para enfrentar estos problemas, el gobierno tiene listo un paquete de normas que incluyen mayores impuestos a la cerveza, los cigarrillos y los juegos de suerte y azar y otras medidas administrativas, como una mayor contribución de las personas con salarios altos, para atender los casos de tutelas. Otras disposiciones buscan hacer más expeditos los flujos de los recursos hacia los hospitales, clínicas y EPS.

Los impuestos darían una inyección importante, pero la mayor parte de esos recursos es temporal. Apenas un billón de pesos quedaría como recursos permanentes. Aún a pesar de la emergencia, el enfermo va a mantenerse en estado crítico. Son cinco las más graves amenazas que se ciernen sobre el sistema.

1. El No POS

Hoy, 41 millones de personas en Colombia tienen derecho a un paquete de servicios llamado Plan Obligatorio de Salud (POS), que es una lista básica de procedimientos y medicamentos. Todo servicio adicional debe ser pagado por el usuario. Pero gracias a fallos judiciales, las Empresas Promotoras de Salud (EPS) han tenido que atender procedimientos y medicamentos que están por fuera del POS. Esos servicios conocidos como 'No POS' ya valen al año 1,2 billones de pesos y se prevé que en 2010 sean de 1,8 billones de pesos.

2. Pelea con las EPS

El gobierno ha puesto en tela de juicio el papel de algunas EPS que se aprovechan del sistema: piden pagos por medicamentos a un precio mucho mayor que el que ofrecen los laboratorios y en cantidades superiores a las que suministran a los afiliados y cobran dos veces muchos procedimientos, aprovechando el hueco del 'No POS'. En este último punto la pelea entre las partes vale más de 500.000 millones de pesos.

3. Líos en las regiones

Algunos alcaldes y gobernadores utilizan el régimen subsidiado para hacer política, lo que hace que muchas personas reciban subsidio de salud sin necesitarlo. También hay mandatarios locales que demoran los pagos a las instituciones de salud y esto golpea las finanzas de hospitales y clínicas. De otra parte, el lío 'No POS' regional ya llega a 1,6 billones. La situación para alcaldes y gobernadores también es muy compleja.

4. Hueco estructural

La Corte Constitucional ordenó hace dos años igualar el POS de todos los colombianos: los del régimen subsidiado y los del contributivo. Es decir que el listado de servicios y medicamentos que cubre el sistema deberá ser el mismo. Según la Superintendencia de Salud esto aumentará los gastos en 4,9 billones de pesos al año de manera permanente.

5. Ajuste demorado

Mientras que el gobierno se queja del hueco en el sistema, sus críticos cuestionan que a través del Fosyga, que es el que maneja la mayor parte de los recursos del sistema, tenga cinco billones de pesos de ese fondo invertidos en TES, financiando el Presupuesto General de la Nación. A esto hay que agregar que el gobierno dejó crecer el problema. Y aunque el asunto se veía agravar, esta administración se demoró en tomar el toro por los cuernos.

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