Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2000/12/04 00:00

Dolar en contravía

Las malas noticias esta vez no han puesto a subir el precio de la divisa. ¿Cuáles son las razones?

Dolar en contravía

Malas noticias y el dólar sube. Buenas noticias y no baja. Ese parecía ser el caprichoso comportamiento de la divisa, que durante este año no paró de treparse. Pero la semana pasada todo cambió. Justo en el momento en que la Corte Constitucional dio al traste con el ajuste fiscal del gobierno y había razones para creer que el dólar se volvería a encarecer ocurrió lo contrario.

La devaluación alcanzó su máximo nivel el pasado 25 de septiembre cuando la divisa se cotizó a 2.232 pesos por dólar. Por esos días las frustradas privatizaciones de Isagen y la ETB pusieron a temblar los mercados e impulsaron el dólar por las nubes. Pero en los días siguientes la divisa empezó a venirse abajo. Al jueves de la semana pasada había caído cerca de 100 pesos.

Esta mini-revaluación que se inició hace mes y medio tiene varias explicaciones. De un lado, el gobierno concretó la venta de Carbocol y logró conseguir prestados los recursos externos que necesitaba para ‘sobrevivir’ este año y parte del próximo. Así mismo, el precio del petróleo sigue muy elevado y las exportaciones colombianas —tradicionales y no tradicionales— crecen a buen ritmo, jalonadas por la demanda de Estados Unidos, Venezuela —y últimamente Ecuador—.

Además a fin de año siempre hay una tendencia a la revaluación, explicada por la cosecha cafetera y porque la gente demanda pesos (liquidez) para los gastos de la temporada. Por eso, hasta hace dos semanas, el descenso del dólar era perfectamente normal.

Pero con el fallo de la Corte Constitucional que ordenó subir los salarios de los empleados públicos el panorama cambiario dejó de ser el mismo. Al gobierno le tocará desembolsar, entre este año y el próximo, 3,1 billones de pesos que no tenía previstos. En momentos en que ya casi nadie en el exterior le quiere prestar al gobierno —la prima de riesgo de la deuda colombiana ha subido— y las finanzas públicas siguen descuadernadas la gran amenazada es la tasa de cambio. Y en el pasado con noticias menos graves para el déficit fiscal el dólar se había disparado.

Sin embargo esta vez siguió bajando. Parte de la explicación es que, precisamente porque tendrá que gastar más de lo esperado, el gobierno se verá obligado a reintegrar dólares que tenía en el exterior y no pensaba traer en el corto plazo. Además el Ministro de Hacienda ha dicho que, como sea, cumplirá las metas fiscales. Y apostando a que por estas razones el dólar va a bajar muchos operadores estuvieron especulando a la baja. Es decir, vendiendo dólares, esperando poder comprarlos más baratos después.

“El peso estaba muy subvaluado hace unos meses y se ha dado una corrección. Ha habido malas noticias pero no han sido lo dominante”, dice Alberto Carrasquilla, decano de economía de la Universidad de los Andes. Y es que en el pasado las instituciones financieras y los fondos de pensiones habían empujado el dólar ‘artificialmente’ hacia arriba, comprando gran cantidad de dólares que ahora están vendiendo.

Los analistas pronostican estabilidad hasta el final del año. La firma corredora de valores Suvalor espera que el dólar termine el año en 2.150. Anif proyecta 2.125 y espera una devaluación de 11 por ciento para 2001. Pero en un país como Colombia, donde ocurren las noticias más insospechadas, es difícil hacer proyecciones.

En todo caso lo que perjudica a los empresarios, más que el precio del dólar, es su volatilidad. “El mercado cambiario en Colombia es muy pequeño, poco transparente y manipulable”, afirma Emilio Echavarría, presidente de Suvalor. Por eso reacciona más a las modas y a la sicología que a variables fundamentales de la economía —como el déficit fiscal—. Pero por ahora no hay expectativas de que el dólar suba en los próximos meses. De pronto porque, como sugiere Echavarría, “la gente ya sacó la plata que iba a sacar”.

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