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| 3/24/2007 12:00:00 AM

El banquero No. 1

La CAF se ha convertido en el principal prestamista de la región, por encima del BID y el Banco Mundial. A Colombia le ha dado más de 6.000 millones de dólares.

La pelea contra las entidades multilaterales de crédito como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), por el papel del financiamiento para el desarrollo, la ha venido ganando un tercero en disputa. Se trata de la Corporación Andina de Fomento (CAF), que se hizo a una importante tajada del mercado internacional del crédito.

La semana pasada, se abrió otra vez la controversia cuando, durante la asamblea anual del BID, en Guatemala, se puso nuevamente sobre la mesa el proyecto de un Banco del Sur. Esta propuesta del presidente Hugo Chávez contará con un aporte de 7.000 millones de dólares de ese gobierno y también sería apoyado por Ecuador, Argentina y Bolivia. El objetivo es ofrecer crédito barato para financiar proyectos de desarrollo social en los países de la región. Algo así como otro Banco Mundial para la región o un nuevo BID, pero con la mayor participación venezolana.

Pero aquello que para el presidente Chávez es un gran proyecto, ya es una realidad con la CAF, institución que paradójicamente tiene su sede principal en Caracas. En esa misma asamblea del BID, Brasil quiere meterle otros 1.000 millones de dólares a la Corporación, con el fin de dejar de ser un socio de segunda y convertirse en un accionista privilegiado. No es el único. Argentina quiere fortalecer su presencia en la Corporación, con el fin de lograr los mismos privilegios de los países de la región andina, principales beneficiarios de estos créditos. Uruguay, Paraguay y Chile van por el mismo camino.

De esta forma, la Corporación podría terminar convertida, dentro de pocos años, en el tan anhelado por muchos banco suramericano para financiar el desarrollo. ¿Cómo ocurrió esta silenciosa transformación?

El fortalecimiento de la CAF, que pasó de ser subregional a una entidad con rasgos continentales, está atada a la gestión del boliviano Enrique García, quien completó ya 15 años en la presidencia de esta institución.

La prueba sobre la importancia que adquirió la CAF para la región andina está expresada en las siguientes cifras: entre 2002 y 2006, los tres grandes organismos multilaterales aprobaron 29.674 millones de dólares para los cinco países andinos. De esa cifra, el Banco Mundial aportó el 16 por ciento; el BID, el 28 por ciento, y la CAF, el 56 por ciento. En pocas palabras, los países andinos recibieron de la CAF, durante estos años, más que lo otorgado por el BID y el BM juntos. El año pasado, las cifras fueron igual de contundentes: de 6.546 millones de dólares que se aprobaron para los cinco países andinos por parte de los entes multilaterales, la CAF prestó el 64 por ciento; el BM, el 23 por ciento, y el BID, el 13 por ciento.

En Colombia la presencia de la Corporación es evidente en muchos proyectos: la expansión de Bavaria y Chivor, la construcción de sistemas de transporte masivo como TransMilenio, las obras de acueducto en Cesar y Magdalena y el programa piloto del túnel de La Línea, sólo para mencionar algunos. Además, la entidad ha fomentado el cuidado del medio ambiente y, de manera especial, la reducción en las emisiones de gases contaminantes. Prueba de ello es que se convirtió en una de las primeras entidades en ratificar el protocolo de Kioto y promover las 'ventas de oxígeno', por medio de proyectos ambientalmente eficientes. A Colombia la CAF ha destinado en los últimos seis años más de 6.000 millones de dólares.

Pero la Corporación ya no es hoy un negocio sólo de los andinos. Cuenta con 17 accionistas internacionales como España, Argentina, Brasil, República Dominicana, Jamaica, Panamá y México, entre otros. Además, tiene activos por más de 10.000 millones de dólares. Ha sido un trabajo arduo y si bien la competencia por financiar el desarrollo no se mide sólo en términos del libre mercado, es claro que la CAF ha hecho la tarea bien y se ha ganado un espacio sin muchos aspavientos. Las cuentas son muy claras.
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