Lunes, 16 de enero de 2017

| 1993/07/26 00:00

El cielo es para todos

En medio de las malas noticias sobre la seguridad aérea, algo está funcionando bien en el sector: la política de cielos abiertos

El cielo es para todos

La semana pasada se produjo un relevo en la dirección del Departamento Administrativo de la Aeronáutica Civíl. Después de casi tres años de gestión, y en medio de una gran polémica sobre la seguridad aérea en el país renunció a su cargo José Joaquín Palacio. En su reemplazo, fue nombrado Fernando Corrales Cruz, quien se venía desempeñando como gerente del Instituto Colombiano de Reforma Agraria.
Como sucede siempre que hay un relevo en un alto cargo, la ocasión sirvió para que el funcionario saliente, en carta al Presidente de la República y en distintos foros hiciera un balance de su gestión al frente de la entidad. Y para que el primer mandatario y el nuevo director fijaran sus criterios sobre la forma como se ha venido manejando el sector.
Dos cosas quedaron claras del intercambio de correspondencia y de los pronunciamientos realizados alrededor del tema. La primera, que la política de cielos abiertos y desregulación tarifaria impulsada por el anterior director ha tenido unos resultados bastante positivos. Y la segunda, que tanto el Presidente de la Republica como Corrales Cruz estan convencidos de la necesidad de continuar con dicha política.
Varios son, en efecto los beneficios derivados de la apertura de cielos.
Por un lado, y eso es cada vez mas evidente, hoy en día existe una mayor oferta de servicios y una más alta gama de frecuencias para el transporte, tanto nacional como internacional. Después de que durante muchos años existieran fuertes barreras a la entrada en el sector, en los últimos tres años no só1o se ha incrementado fuertemente la competencia entre las empresas existentes, sino que se han creado varias compañías nuevas.
Hacía 25 años que en Colombia no se creaba una empresa de aviación para pasajeros con una flota conformada por aviones tipo jet. Y ese es el caso de la empresa Aero República, que inició vuelos hace un par de semanas y que, ademas, por primera vez en el sector, cuenta con una inversión extranjera equivalente al 40 por ciento de su capital. Aero República comenzó actividades con un solo avión, pero se asegura que su socio extranjero posee más de 35 aeronaves disponibles para el momento en que la empresa los necesite.
Pero Aero República no es la única hija de la apertura. En los últimos tres años se han constituido además Aerocorales, que cubre las rutas de la Costa Atlántica y que se encuentra ya en operación, y Líneas Aéreas El Dorado e Isleña de Aviación, con rutas a San Andrés y que a pesar de no estar operando todavía, tienen ya la correspondiente autorización de la Aerocivíl. Eso únicamente en materia de aviones para pasajeros. Porque en el campo de la aviación de carga se han creado más de una docena de empresas, sin contar los llamados aerotaxis, que superan el medio centenar.
Donde más se notan, sin embargo, los efectos de la apertura en materia de competencia, es en las rutas internacionales. Después de que durante muchos años se les negó la entrada al país a pesar de que algunas empresas como KLM la venían solicitando desde hace bastante tiempo hoy hay 11 nuevas empresas extranjeras incluyendo compañías de carga y pasajeros cubriendo esas rutas. Aparte de eso, se han ampliado las frecuencias para las aerolíneas que ya operaban en el país.
La mayor competencia ha modificado sustancialmente, como era de esperarse, la participación de las diferentes compañías en el total de pasajeros movilizados. Algunas, como Avianca, han perdido una parte importante del ponque, tanto a nivel nacional como internacional. Otras, en cambio, han logrado captar un porcentaje importante del mercado. Es el caso, por ejemplo, de Intercontinental, que de movilizar el 6.3 por ciento de los pasajeros en las rutas nacionales en 1990, ha pasado a tener un 12.7 por ciento del mercado en lo que va corrido del presente año (ver cuadros).
Aunque en algunos casos ha sucedido, la pérdida de participación no ha significado, necesariamente, una disminución en el número total de pasajeros movilizados. Porque otro de los efectos positivos de la apertura ha sido dinamizar el sector, que durante los años 80 vivió lo que algunos analistas denominan "la década perdida". A nivel nacional el tráfico aéreo creció a una tasa promedio anual del 5.3 por ciento en la década del 70, mientras que en los 80 el nivel no superó el uno por ciento. A nivel internacional, el crecimiento pasó del 11 por ciento en los 70 a cero una década después. En lo que va corrido de esta década la recuperación ha sido notable: más del siete por ciento anual en las rutas nacionales y mas del 15 por ciento en las internacionales.
Pero de poco hubiera servido la apertura de cielos, desde el punto de vista del usuario común, si no se hubiera producido simultaneamente una desregulación que permitiera que la mayor competencia se reflejara en disminución de las tarifas. Y, de hecho, eso fue lo que sucedió. El aumento en la tasa promedio anual de transporte aéreo se debe, básicamente, a la guerra de tarifas en que han estado, desde hace dos años, las diferentes companías aéreas. Si hace apenas tres años se necesitaban por lo menos dos mil dólares para comprar un tiquete de ida y vuelta a Europa, hoy con solo mil se puede hacer el viaje. Eso sin contar los grandes paquetes que estan ofreciendo las diferentes aerolíneas. Nadie olvida, por ejemplo. la oferta de dos por uno realizada por varias empresas el año pasado. Y ahora muchos estan aprovechando algunos días de carro gratis por el solo hecho de comprar el pasaje.
Los grandes descuentos en los tiquetes no se han dado solamente en los vuelos internacionales. Si hoy la tarifa máxima a Cali esta en 8~.000 pesos, no es difícil conseguir un vuelo de ida y vuelta, desde Bogotá, por sólo 45.500 pesos. Y lo que antes era práctica de unas pocas empresas durante casi dos años la gran iniciativa en este sentido provino de la empresa Intercontinental es hoy una práctica común. Debido a la competencia, la gran mayoria dc las empresas, si no todas, estan ofreciendo tiquetes con descuentos hasta del 50 por ciento, con la única intención de acaparar el mayor mercado posible. Y el gran beneficiado esta siendo el usuario.
Pero no ha sido el único. Porque lo cierto es que la política parece haber convenido a todo el sector. Un factor determinante en el mejoramiento dc los servicios como lo dijo recientemente José Joaquín Palacio ha sido la renovación tecnológica que se esta dando, a través del uso de aeronaves modernas, lo que produce un impacto muy favorable sobre la estructura de costos, tanto de las acrolíneas como de la infraestructura aeronáutica. Colombia llevaba 25 años sin modernizar su flota y hoy algunas de sus empresas estan a la vanguardia en el mundo. Para no hablar del crecimiento de compañías como Intercontinental, cuya flota pasó de cuatro a 15 aviones gracias a la apertura.
Lo cierto es que en estos escasos tres años de apertura el sector areonáutico dejó de ser un sector estancado, para convertirse en uno de los más dinámicos. Sobre la base de la "igualdad de oportunidades para todos" se fijaron unos criterios que, sin duda, han resultado bastante positivos para el sector y para el país.

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