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| 7/9/1990 12:00:00 AM

EL DOCTOR NO

¿Qué significa el rechazo de Bush al ingreso de Colombia al Código de Subsidios del GATT?

La decisión del presidente Bush es una expresión clara de que hay más sonrisas en las fotos que acciones reales de respaldo a Colombia".
Así manifestó Ricardo Sala, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores, Analdex, su decepción por el anuncio de que los Estados Unidos no reconocerían el ingreso de Colombia al "Código de Subsidios" del GATT. "Parece -aseguró que Bush no gobierna; se ofreció para mucho y no ha hecho nada" .

Como Sala, son muchos los colombianos que se sienten frustrados al ver cómo los Estados Unidos se niegan a demostrar con hechos su voluntad de apoyar al país en la lucha contra los carteles de la droga. Claro que pocos entienden, como Sala, cuál pudo haber sido la ayuda en este caso.
Y no lo entienden porque jamás habían oído mencionar el famoso "Código de subsidios" del GATT.

El GAS (sigla que corresponde a las iniciales, en inglés, del Acuerdo General de Aranceles y Comercio) es un tratado multilateral en el cual participan en la actualidad 97 países que, en conjunto, representan cerca del 90% del comercio del mundo. Al igual que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el GAS surgió recién terminada la Segunda Guerra Mundial, con el fin de buscar un mayor crecimiento del comercio del mundo, especialmente de manufacturas.

En principio, los más interesados en pertenecer al GATT eran los países desarrollados, que concentraban la casi totalidad del comercio de productos industriales a nivel mundial.
Para los países en desarrollo, especializados en la producción de materias primas, la nueva organización no pasaba de ser un "club de ricos", en el cual no valía la pena participar.
Poco a poco, sin embargo, y a medida que sus economías se fueron diversificando, los países del llamado Tercer Mundo optaron por vincularse al Acuerdo General. Colombia lo hizo en 1979, durante el gobierno de Julio César Turbay. Y es miembro de pleno derecho desde 1981, cuando se depositaron los correspondientes instrumentos de ratificación.

El objetivo del GATT es agilizar el comercio mundial, mediante la eliminación de todos los obstáculos existentes al intercambio de productos entre los países miembros del Acuerdo y de las medidas que distorsionan la competencia leal entre ellos. Para hacerlo, los países se reúnen cada cierto número de años en las llamadas rondas de negociaciones del GATT, la octava de las cuales, denominada "Ronda Uruguay", debe terminar este año.

Las normas aprobadas en las seis primeras rondas tenían un carácter demasiado general, por lo que fue necesario desarrollar, en el curso de la llamada "Ronda Tokio", una serie de acuerdos paralelos que permitieran la aplicación pronta de los principios negociados en el acuerdo global. Esos acuerdos paralelos, seis en total, recibieron el nombre de "códigos de conducta". Y a ellos adhirieron automáticamente todos los países industrializados.

Uno de los códigos aprobados en la Ronda Tokio es el llamado "Código de Subsidios" (o de subvenciones, como también se le conoce), que reglamenta todo lo relacionado con los incentivos a la exportación de productos por parte de los países firmantes.

Al contrario de lo que se cree, el objetivo del código no es establecer excepciones a las normas de carácter general, sino mejorar la disciplina al interior del GATT. Es más, de conformidad con la reglamentación del Acuerdo, cuando un país desea ser parte del código, tiene que hacer una declaración de principios comprometiendose a reducir los incentivos que concede a su comercio exterior. Pero puede, a la vez, gozar de importantes privilegios.

El más importante de estos últimos, para Colombia, es el que los expertos denominan la carga de la prueba. Los principales exportadores nacionales (entre ellos los de textiles y los de flores) han renunciado ya a muchos de los incentivos que recibían del gobierno nacional, para poder vender sus productos en el mercado norteamericano. Tales renuncias se han hecho en el marco de los llamados "acuerdos de suspensión", que permiten limitar la imposición de derechos compensatorios a las ventas realizadas en los Estados Unidos.
Aun así, cualquier productor norteamericano puede alegar que se siente perjudicado con las compras a Colombia y pedir que se aumenten los impuestos aduaneros. Para evitarlo, el exportador colombiano tiene que probar que no se causa ningún perjuicio al productor americano, con todos los costos que ello representa. Al pertenecer al código, en cambio, quien tendría que probar que hay un perjuicio es el productor.

Eso parece no gustarle a los productorcs norteamericanos, que han logrado bloquear el acceso de varios países al "Código de Subsidios".
Porque no es la primera vez que se niegan a ello Colombia ha sido el único país afectado. En 1979, los Estados Unidos enviaron una circular a 15 países (incluida Colombia) sobre las condiciones que tendrían que cumplir para aceptarlos en el código.
Dicha circular exigía el desmonte de la mayoría de incentivos utilizados en el país (incluidos CAT, Plan Vallejo, IFI, Proexpo y Sena).

Colombia no aceptó las condiciones y su acceso al código quedó congelado hasta el pasado 7 de mayo, cuando las autoridades colombianas hicieron de nuevo la petición, pensando en que las nuevas circunstancias harían cambiar la actitud norteamericana. "Nadie en su sano juicio dice Ricardo Sala podría alegar que la situación actual es igual a la de hace 10 años". Para la administración Bush sí lo fue, a pesar de las reiteradas manifestaciones que ha hecho sobre la necesidad de incrementar la ayuda norteamericana para contribuir a la lucha contra los carteles de la droga. Y aunque Colombia pudo acceder al Código, porque los demás países firmantes lo aceptaron, el ingreso no deja de ser un logro pírrico.

No todo es malo, sin embargo, según los observadores. El hecho de que 34 de los 35 países miembros del "Código" (24 de los cuales son países industrializados) no hayan puesto ningún tipo de objeción a la solicitud, aumenta de alguna manera el poder de presión de Colombia para un tratamiento más favorable por parte de los Estados Unidos. "Se pasa -de acuerdo con un alto funcionario del gobierno nacional de lo bilateral a lo multilateral". En caso de conflicto comercial, Colombia contará ahora, en los foros intemacionales, con la compañía de un importante bloque de países que podrían respaldar su posición.

Lo paradójico de todo esto es que Colombia se prepara para dar un gran salto en materia comercial. De profundizarse el proceso de apertura, se necesitarán mercados para las nuevas exportaciones. Y si no se cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, por muchos años el más importante socio comercial, la intemacionalización de la economía podría convertirse en otra enorme frustración. Eso hace que sea todavía menos comprensible el "no" del presidente Bush.-
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