Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/05/20 00:00

El fin de la euforia

La Bolsa de Colombia se derrumba y el dólar recupera terreno. Aunque el ajuste ya estaba cantado, el remezón tomó a más de uno fuera de base.

El fin de la euforia

Aunque hay muchos que siguen preguntándose qué es lo que está pasando con los mercados de valores, los corredores de bolsa no paran de hacerse el interrogante más grande de todos ¿cuándo parará la caída?

El ajuste que se registró la semana pasada en las acciones puso a más de uno, a las malas, con los pies en la tierra. La sacudida fue mínimo de 9 puntos en la escala de Ritcher porque, literalmente, el jueves pasado no quedó nadie de pie: todas las acciones cayeron de precio.

En sólo dos jornadas se perdieron los rendimientos que los inversionistas de este mercado habían logrado durante lo corrido del año. El viernes anterior, el Índice General de la Bolsa tocó un mínimo por debajo de los 8.000 puntos, lo que no se veía desde finales del año pasado. Al terminar la semana hubo una recuperación, pero el daño ya estaba hecho: la pérdida de valor en la bolsa en la últimas jornadas había llegado a casi 30 por ciento.

Por más cálculos que hagan los expertos, nadie podría decir "hasta aquí llegó la cosa", pues buena parte del fenómeno está relacionado con variables externas, como el comportamiento en otras bolsas del mundo y los aumentos de tasas en Estados Unidos.

Los inversionistas del mercado accionario venían cosechando felizmente los frutos de la bonanza.

Pero, ¿por qué muchos seguían pensando que la época de vacas gordas iba a durar, como en el episodio bíblico, siete años? Desde julio de 2001, cuando las bolsas de valores de Colombia se unificaron, la flecha en el ascensor bursátil marcó siempre hacia arriba y ya indicaba la próxima parada en el penthouse del edificio.

Por eso, desde finales del año pasado, varios expertos empezaron a advertir sobre una posible sobrevaloración en este mercado y la inminencia de un ajuste. Este año el Banco de la República reiteró esa preocupación. Pero nadie atendió esas alarmas.

¿Y cuál es la causa de esa sobrevaloración? La gerente de investigaciones económicas de Bancolombia-Suvalor, Camila Pérez, da luces sobre el tema: "En el mercado se venía observando, desde el año pasado, una creciente presencia de personas naturales y de inversionistas poco experimentados quienes, atraídos por la rentabilidad de la bolsa en el último año, compraron activamente acciones, con un criterio cortoplacista en la mayoría de casos. Ante las fuertes caídas que se han registrado en mayo de 2006, estos inversionistas han salido a liquidar masivamente sus posiciones, profundizando el descenso".

En pocas palabras, la caída fue una 'depuración' del mercado, en la que los más afectados terminaron siendo los más inexpertos.

Pero, además de esa razón coyuntural, hay temas estructurales para explicar el temor en los mercados del mundo. Lo primero es la incertidumbre que tienen los inversionistas acerca de hasta cuándo la Reserva Federal (FED, banco central de Estados Unidos) seguirá subiendo sus tipos de interés. Esto ha generado preocupación sobre el futuro de la economía mundial, pues un excesivo incremento en los tipos de interés podría llevar a un ajuste recesivo en Estados Unidos y, así, a un efecto dominó. Aunque son muchos los expertos que ven esa posibilidad lejana, este temor ha sido el combustible para las decisiones de muchos inversionistas.

Eso explica el repunte del dólar, que hoy se cotiza cerca de los 2.450 pesos, y el aumento en las tasas de los títulos de deuda pública colombiana conocidos como TES.

La semana pasada muchas personas llamaron a la cordura, pues es evidente que hay indicadores fundamentales que hacen prever que la situación económica nacional se mantendrá fuerte. Crecimiento superior al 5 por ciento, buena salud del sector financiero y ritmo acelerado en la industria y el comercio. Además, los analistas creen que las utilidades de las acciones este año podrán estar cercanas al 20 por ciento.

Pero no es fácil manejar la ansiedad "Esto puede terminar teniendo un efecto sobre la economía, pues buena parte del crecimiento del mercado en los últimos meses se explicaba por la presencia del sector real y de personas naturales, invirtiendo en la bolsa. El sector real no tiene problemas hoy, pero contaba con inversiones importantes en acciones y si éstas caen, ellos también", comentó un agente del mercado.

Por eso sigue quedando sobre el tapete el interrogante sobre hacia dónde van los mercados. Algunos expertos le apuestan a que pasadas las elecciones, podría bajar la marea. Además, hay expectativa por lo que pueda ocurrir en la Junta del Banco de la República del próximo viernes, pues se espera que dé señales concretas para los inversionistas nacionales.

Sin embargo, el baldado de agua fría ya cayó sobre muchos y esto los puso en sintonía con una verdad de a puño: el mercado colombiano es bastante sensible frente a movidas en las bolsas del mundo. Lo de la semana pasada fue apenas una caída de un par de pisos en el ascensor del edificio.

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