Sábado, 22 de noviembre de 2014

| 2013/07/03 00:00

El magnate que llora el derrumbe de su imperio

La luna de miel entre los mercados y el millonario Eike Batista llegó a su fin.

Forbes definió a Eike Batista como “el mayor perdedor del 2012”. Foto: SEMANA.

Eike Batista mira desconcertado como su inmensa riqueza disminuye día tras día. En su entorno dicen que lo han visto al borde de las lágrimas y sin una idea nítida para evitar la debacle.

Hasta hace un año, según la revista Forbes, era el hombre más rico de Brasil y le respiraba en la nuca al mexicano Carlos Slim. Estaba absolutamente convencido que en un tiempo prudente él ocuparía esa envidiada posición como el más rico del planeta. Eran épocas en que todo lo que tocaba lo convertía en oro. Así, por ejemplo, obtuvo incluso una participación en la concesión del legendario estadio Maracaná de Rio de Janeiro, donde se jugará la inauguración y la final de la Copa del Mundo en 2014.

Todos sus sueños eran posibles. Incluso, hasta lanzó un libro con 10 recetas para convertirse en millonario. Y decidió jugársela a fondo. Apostó por construir un imperio petrolero aprovechando el crecimiento de Brasil en los últimos años y el descubrimiento de nuevos y gigantescos yacimientos offshore.

Pero en el horizonte empezaron a verse los primeros nubarrones sin que supiera reaccionar a tiempo. En un principio se creyó que era una situación pasajera -cayó al quinto puesto entre los ricos de Brasil- pero ahora parece haber perdido definitivamente el control.

Su imperio cae en picada en un mercado que da la espalda a la expectativa que despertó su ambicioso proyecto petrolero, sembrando dudas sobre el futuro de quien llegó a ser el más rico de Brasil.

Las acciones de las empresas de su grupo EBX se derrumbaron el martes en la Bolsa de Sao Paulo, que se hundió 4,24 %. Los papeles de la petrolera OGX, considerada la joya del grupo, perdieron 19,64 %, liderando el derrumbe de las demás firmas de Batista.

Fue la segunda jornada negra para las ‘empresas X’ después que OGX, fundada en 2007, anunciara el lunes que no aumentará su producción de crudo en el campo Tubarão Azul y que, incluso, podría dejar de producir petróleo allí en 2014.

OGX también sacudió a los mercados al anunciar la suspensión del plan de desarrollo de los campos Tubarão Tigre, Tubarão Gato y Tubarão Areia, en el mismo bloque de la cuenca de Campos (sureste), en aguas poco profundas frente a la costa brasileña.

“La perspectiva es muy complicada. Hubo una apuesta equivocada de Batista de que la economía brasileña crecería mucho y que China continuaría con una expansión muy fuerte”, declaró a la AFP el economista jefe de la consultora MB Associados, Sergio Vale. “Tendrá gran dificultad para recuperarse”, añadió.

Planner Corretora señaló a inversionistas que el anuncio de OGX “altera prácticamente todo el escenario en el cual se basaban las expectativas del mercado hacia la compañía, dejando a la empresa ahora en otro nivel, mucho más de sobrevivencia que de crecimiento”.

La calificadora de riesgo Standard and Poor’s recortó el martes en dos grados la nota de crédito de OGX, de ‘B’- para ‘CCC’, un nivel considerado como alto riesgo de moratoria, y con perspectiva negativa.

Moody’s también rebajó el rating de OGX de B2 a CAA2 con perspectiva negativa, que indica alto riesgo de moratoria.

Presión por los resultados


Supersticioso, Batista añade una ‘X’ a sus emprendimientos para atraer la suerte. Entre las empresas del grupo figuran CCX (carbón) y MPX (generación eléctrica). Las acciones de OGX comenzaron una trayectoria a la baja a mediados del 2012, cuando OGX rebajó sus objetivos de producción para Tubarão Azul.

“Eike convenció con un proyecto y atrajo inversionistas”, señaló a la AFP Leandro Martins, analista jefe en Walpires Corretora. “Prometió que en dos o tres años iba a tener producción, pero los resultados no se han visto”, añadió.

El “Gran Perdedor”

En poco más de un año el grupo EBX pasó de estar valorado en 30.000 millones de dólares a un tercio de ese valor. Forbes lo definió como “el mayor perdedor del 2012”.

En octubre del 2010 las acciones de OGX estaban en 23 reales, su pico. Este martes, cayeron a 0,45 reales, un 98 % menos.

Batista creció de la mano del buen momento de la economía brasileña, que se expandió 7,5 % en 2010 pero apenas 2,7 % en 2011 y 0,9 % en 2012. En el primer trimestre de 2013, el PIB se expandió solo 0,6%.

En busca de liquidez, Batista procura inversionistas en un escenario complejo.
El empresario podría comprar hasta 1.000 millones de dólares en acciones de OGX si el directorio lo requiere. Recientemente vendió a la estatal Petronas de Malasia una participación en un campo de crudo en el mar por un valor inferior al de mercado, resaltan analistas, que alertan sobre la necesidad que tiene
Batista de dinero fresco.

En marzo, vendió a la alemana E.ON, parte de MPX.

“Si se deshace de parte de esas empresas quizás él tampoco cree mucho en ellas”, comentó Leandro Martins.

Con información de AFP

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