Jueves, 19 de enero de 2017

| 2002/05/13 00:00

El nuevo timonel

Juan Manuel Santos , el virtual nuevo gerente de la Federación de Cafeteros, enfrentará en este cargo un reto tan grande como el que ha tenido en Hacienda.

El nuevo timonel

La inclusion del ministro de Hacienda, Juan Manuel Santos, en la terna de candidatos para la gerencia de la Federación de Cafeteros es el final feliz de una historia que comenzó en diciembre pasado cuando Jorge Cárdenas, quien llevaba casi 20 años al frente del gremio, anunció su retiro. La sucesión no era nada fácil pues había que encontrar a alguien que dejara contento a todo el mundo: a los cafeteros de todos los departamentos, al gobierno saliente y también al próximo, pues es previsible que los cultivadores del grano sigan necesitando de ayuda oficial mientras pasa la peor parte de la crisis. El de Santos fue uno de los nombres que más se mencionó desde el principio como posible sucesor de Cárdenas. Sin embargo la posibilidad de que el actual Ministro de Hacienda aceptara el cargo no parecía muy clara. Siendo uno de los más probables candidatos a la Presidencia de la República en 2006 no podría estar disponible para dirigir un gremio que, como el cafetero, está acostumbrado a tener gerentes de larga duración. La candidatura de Juan Manuel Santos nunca se descartó del todo pese a esta dificultad. Pero se veía como una posibilidad muy remota. La situación cambió en marzo con la designación de Francisco Santos como fórmula vicepresidencial del candidato Alvaro Uribe Vélez, a quien las encuestas dan como el más probable ganador en las próximas elecciones. Francisco Santos es primo de Juan Manuel. Si el primero llega a la vicepresidencia este año al segundo le quedaría políticamente muy difícil aspirar a la Presidencia de la República en 2006. Esto último es, por ahora, algo probable pero no seguro pues en materia electoral nada está escrito hasta después de los comicios. No obstante los conocedores del mundo cafetero coinciden en que la candidatura vicepresidencial de Francisco Santos fue determinante en la decisión del Ministro de Hacienda de aceptar ser incluido en la terna de candidatos al puesto de gerente de la Federación. También influyó el hecho de que los comités de cafeteros del país le hubieran expresado en forma unánime su apoyo en una carta que fue dada a conocer por el diario El Tiempo hace una semana. El miércoles pasado se reunió el Comité Nacional de Cafeteros, en el que participan paritariamente el gobierno y los cultivadores del grano, para nombrar la terna de candidatos a la gerencia del gremio. Pero ese día el Comité no pudo oficializar los nombramientos. De un lado, porque Juan Camilo Restrepo, quien se daba como seguro integrante de la terna, pidió no ser incluido en la misma si los cafeteros le iban a dar su apoyo unánime a Santos. Pero también hubo inconvenientes jurídicos. El Ministro de Hacienda, quien preside el Comité, estaba naturalmente impedido para decidir sobre la inclusión de su propio nombre. Por esta razón debía ser sustituido por otro funcionario en esa reunión. Este escollo no impedirá que se realice una sesión extraordinaria del congreso cafetero este miércoles 15 de mayo. Para esa fecha ya deberá estar nombrada la terna y todo indica que, salvo eventos sorpresivos de última hora, Juan Manuel Santos será aclamado como nuevo gerente del gremio. Mas ajuste Aunque el Ministro de Hacienda quede oficialmente nombrado en la Federación esta semana no podrá dejar su cargo antes del 20 de junio, fecha en que termina la actual legislatura. La razón es que tiene el objetivo inmediato de avanzar todo lo que se pueda en el trámite de varios proyectos legislativos que son clave para la estabilidad de las finanzas públicas y de la economía: la reforma pensional, la ley de responsabilidad fiscal, las facultades para que el próximo presidente pueda reestructurar el Estado y la reforma financiera, entre otros. Después del 20 de junio Santos quedará libre para asumir en el gremio cafetero un reto tan grande como el que encaró en la cartera de Hacienda. La crisis cafetera alcanza unas dimensiones históricas y su solución exigirá sacrificios financieros en Colombia y mucha creatividad en los mercados externos. También requerirá una alta dosis de diplomacia internacional para poner de acuerdo a los países productores y consumidores en una fórmula para racionalizar el mercado. Desde su cartera el Ministro ya había empezado a trabajar en estos frentes. Una de las tareas realizadas fue el paquete de ayuda a los cafeteros que definió el gobierno a fines del año pasado y que incluye un subsidio de 30.000 pesos por carga de café. Pero Santos también se ha movido por los lados de la diplomacia. Hace cerca de un mes le planteó en una reunión al ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton la necesidad de hacer algo por salvar del colapso la caficultura mundial. Este último le pidió al Ministro colombiano que elaborara una propuesta para lograr una mayor equidad en el comercio internacional del grano. Pero una vez se posesione como gerente de la Federación, Juan Manuel Santos deberá hacer mucho más pues la crisis todavía está lejos de quedar atrás. Los expertos coinciden en que nunca volverá a haber bonanzas. El gremio y las instituciones cafeteras deberán, entonces, adaptarse a esta nueva realidad y hacer reformas adicionales a los dramáticos recortes de gastos y personal de los últimos años. El congreso cafetero de este miércoles coincidirá con la presentación de las recomendaciones de la comisión de reestructuración cafetera. Después de estudiar a fondo la situación y perspectivas del sector ésta sugerirá una serie de políticas que trazarán el camino a seguir por parte de la dirigencia del gremio y del gobierno. Al cierre de esta edición no se conocía el contenido del informe pero se esperaban propuestas para hacer algunas reformas de importancia en la estructura y en las normas que rigen las instituciones cafeteras. Los cambios no serán pocos ni fáciles. Los expertos coinciden en que hay que preservar el tejido social y el empleo que se genera en torno a la caficultura, aun si este objetivo demanda más recursos de las menguadas arcas del Estado. El dilema, sin embargo, es bastante difícil, pues por el lado de las finanzas públicas tampoco es que haya mucho margen de maniobra. En el Ministerio de Hacienda a Juan Manuel Santos le ha tocado mantener un equilibrio que consiste en no recortar demasiado para no ahogar la economía, pero sí lo suficiente como para tener credibilidad y calma en los mercados financieros. En la Federación deberá hacer algo similar: mantener a flote las 500.000 familias que viven del cultivo del grano sin que colapsen las finanzas del gremio.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.