Viernes, 20 de enero de 2017

| 2009/01/11 00:00

El plan de choque

Según el presidente electo Barack Obama si no se toman medidas drásticas la situación económica puede empeorar. El plan de gasto podría superar el billón de dólares.

En Estados Unidos la gente espera ansiosa las medidas que tomará el nuevo administrador de la Casa Blanca para contener la crisis. Obama se la jugará con un millonario plan de estímulo económico.

El mundo entero está inquieto a la espera del plan de estímulo económico que implementará el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama. Las noticias con que despegó el año no son nada alentadoras. El desempleo aumenta en Europa, las bolsas del mundo siguen registrando rojos, y en Estados Unidos las compañías anuncian nuevos recortes en su producción y en sus empleos.

La semana pasada se conocieron las minutas de la histórica reunión de la Reserva Federal, cuando bajó su tasa de interés a casi cero, y allí los economistas plantearon que ven un panorama económico para 2009 mucho más oscuro que hace unos meses, algo que Obama no desconoce. En un discurso el jueves en la Universidad de George Mason, dijo que la recesión podría durar años, y advirtió que si no se toman medidas drásticas la situación puede empeorar. Por eso lo urgente de su plan de choque.

Este es un paquete de rescate sustentado en dos elementos: un mayor gasto público y la reducción de impuestos. El tamaño del plan puede ir entre 800.000 millones de dólares y 1,3 billones. Obama ha dejado entrever que probablemente estará más cerca del rango alto.

La idea es para ejecutar en dos años: 2009 y 2010, y busca generar en ese período tres millones de puestos de trabajo y darle un estímulo a la economía que le permita al final obtener un crecimiento adicional de tres puntos del PIB.

Obama está dispuesto a hacer un gasto mucho más generoso de lo que prometió en su campaña. Habla de infraestructura, construcción de escuelas, puentes, salud, energía y apoyo a la reducción de la pobreza. Emprenderá lo que llamó una modernización de los edificios públicos para que ahorren energía, y apoyará con recursos a muchos estados de la Unión que están medio quebrados.

En el componente de reducción de impuestos, todavía no hay detalles mayores acerca de su magnitud, pero la idea es que los consumidores gasten y así estimulen la economía. El plan debe ser aprobado por el Congreso, posiblemente a mediados de febrero.

Muchos se preguntan qué tan efectivo puede ser este plan y que pasará con el déficit. Hay opiniones diversas. El primer fin de semana de este año, los economistas más notables de Estados Unidos se reunieron en San Francisco y miraron el panorama que le espera a la mayor potencia del mundo. Allí, John Taylor, el prestigioso profesor de la universidad de Stanford, señaló que la fórmula de política fiscal que está proponiendo Obama se aplicó en el pasado y no dio los resultados esperados. En el 2001 y 2008 hubo reducción de impuestos y eso no contribuyó a estimular la economía. La gente no gastó como se esperaba. Según él, pensar que esta vez podrá sacar a la economía de la recesión es una ilusión.

Mauricio Cárdenas, director de la Iniciativa para América Latina de Brookings Institution y quien participó en dicha reunión, afirma que las voces que se oponen al plan son definitivamente minoritarias. "Políticamente es imposible no sacarlo adelante. El gobierno tiene que hacerlo, así aumente el déficit fiscal".

Para Joseph Stiglitz, premio nobel de Economía, el paquete millonario de rescate anunciado podría no ser suficiente, pero también advierte que es necesario.

¿Y el déficit qué? En el pasado las recesiones lo han alimentado. La proyección para este año es de un déficit de 1.2 billones de pesos. Y como es lógico, para financiar el plan de Obama la Tesorería tendrá que vender más bonos. Pero como dice Stiglitz, en este momento hay que establecer prioridades y salir de la recesión es lo primero. El déficit tendrá que esperar.
 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.